20 ago. 2011

Se consumen

Detesto mis cambios de humor. Aunque ojalá fuera solo eso.

Sabía que mi comportamiento estaba llegando a ser insoportable. He discutido con todos, con Ethan, con Iefel y con Sol. Pero ¿qué puedo hacer yo? Nuestro siguiente Destino consiste en recuperar nuestro castillo, y a mi solo se me ocurren formas radicales de hacerlo.

Sí, lo de siempre, espadas, cuchillos, sangre, dolor… Pero claro, esa no es la solución. Nunca es la solución a nada. Y en el momento que me lo dijeron lo supe, pero no me enfadé por saber que no llevaba razón, sino porque fue entonces cuando me sentí impotente. No se me ocurren buenas ideas que no tengan que ver con ello, no soy el cerebro del grupo. Colaborar en ese momento fue imposible porque todo tipo de pensamientos negativos hacia mí me acosaron.

Fue la conversación con Sol lo que me hizo explotar más en mí misma. Reconozco que en ese momento no sentí la redundancia de mis palabras ni tampoco escuché mi tono al decirlas. Pero en fin, le molestó.

Sin embargo es cierto, él nunca lo entendería. Ni él, ni nadie. No comprenden que… es duro renunciar a un sueño. Ya no tenía nada que ver con mi castillo, sino con los acontecimientos futuros. Tenía que ser responsable para evitar perder a mi bebé, y también responsable cuando naciera para alimentarlo, cuidarlo, dormirlo, cambiarlo, protegerlo, enseñarle, preocuparme…

Y adiós a mi sueño de ser guerrera. ¿Dónde queda eso?

A nadie le importa que poco a poco mis ilusiones se consuman.


[Diario XL]


3 comentarios:

  1. Mientras tú peleas, yo cuido del moco
    - Ethan

    ResponderEliminar
  2. Decisiones difíciles. Unas más que otras, supongo, pero... ¿podrás vivir con ese niño? ¿Lo querrás o creerás quererlo?

    ResponderEliminar