5 oct. 2015

Mientras seguimos viajando, pienso en todo lo logrado. En lo cerca que ha estado la victoria y en que todo lo que está pasando merece la pena. En que haberles dejado escapar sigue siendo el camino adecuado. Su visita fue gratificante, dejando consigo un preciado regalo que aunque parece escaparseme por momentos, conseguiré dominar. Ya debe estar lamentando su existencia por momentos, temiendo a la muerte que parece cercana. Si es fuerte, superará la prueba. Y entonces estará más que listo para cumplir con el destino que no sabe que le depara.

Mis hombres vieron como alguien quería escapar de la ciudad. Tal vez crean que nos marchamos para siempre, que todo este terror ha sido para nada. Mi hermana debe haber sufrido en el sitio de su amada herencia, siempre ha tenido miedo a sentirse prisionera. Su futuro marido ahora ausente, su propia ciudad, la sangre que se alza contra ella. Todo ha debido de ser duro para ella, pero será fácil encontrar la salida. Solo ha de someterse a lo inevitable por mucho que acuda a sus aliados.

Mientras, han de esperar. Esperar a que me haga con ellos de un modo que no van a imaginar. Podría disfrutar durante horas, imaginando cómo se destruyen y devoran entre ellos. Sin entender ni siquiera por qué, despertando la conciencia para ver como se han aniquilado con sus propias manos, uñas y dientes. Tal poder me produce escalofríos... y una extraña sonrisa donde ellos solo tendrían gritos de horror.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada