11 oct. 2015

Jaque

Intento meterme en su mente, pero creo que aunque pudiera, no querría. Lo he dicho bien, no he cambiado el orden de las palabras.
No me gustaría saber lo que cruza por esa mente tan calculadora y a la par, tan sádica. Todo planeado desde un principio, a saber cuánto tiempo lleva con ese esquema en su mente.

Siento miedo, pues de verdad me siento como una simple pieza que puede ser agarrada en cualquier momento por la mano de un hombre que podría reducirme a cenizas.
Y más aún sabiendo qué pieza podría ser yo.
Claro, entiendo que para ganar la partida antes debes eliminar las más fuertes, sin embargo tengo la sensación de que él podría tomar la victoria en cualquier momento que deseara.

Solo tendría que... tomar al rey del tablero. No es que sea una pieza poderosa, y ese es el problema. Porque conozco lo que podría pasar si la tomara, y lo que se avecinaría me gusta menos aún por las acciones de las personas que quiero, al intentar evitarlo.
Sin embargo... toda partida de ajedrez es simétrica. Y todo adversario tiene su rey...
¿Cuál será el suyo?
Quizá sea... la fuente de su poder. Tendríamos que saber cuál es, tomarla, alejarla. Averiguar cuáles son sus siguientes pasos, pero no soy capaz de meterme en sus pensamientos.
Y como ya he mencionado... tampoco lo deseo.

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