10 abr. 2011

Ponzoña

Por fin, está fuera de mi pecho. Todo está dicho, ya no queda nada que envenene el trato, el corazón y las palabras. Pero más que otra cosa, tranquilizaba su mirada. Aunque triste, conmovía. Y también entendía.

Hablar sin temor a ser reprobado, eso es verdaderamente valioso, y ella ni siquiera es consciente de ello. Quería marchar para mostrarle lo mucho que podía hacer, también dejar que el tiempo aclarara mis propios pensamientos.
Esta noche podré dormir tranquilo.

Ahí está. La muy cabezota se ha dormido frente a mí, con miedo a que huyera de su lado. Como quisiera que durmiera en mi regazo, pero al estar herido, se va a tener que conformar con mi pierna. Ahora está todo bien así

- Hedrek S.

1 comentario:

  1. Prefiero cerciorarme de que no te marchas. Aunque igual no me creas, me dolería más tu partida que la de él.

    ~Kyra~

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