10 abr. 2011

Lujuria

En mis sueños aparecéis, como nunca antes os mostrasteis. Estoy cansada de sentir vuestras manos o aliento sobre mi cuerpo y mi boca. Aunque resulte placentero. Odio despertar cada noche sumergida en el calor que me provocáis.
Incluso intento evadiros de mis pensamientos mientras me doy un simple baño. El agua templada consigue relajarme después de mucho.
Y ya no sé si sois vos, o tan solo se trata de que mi mente está sucumbiendo a la locura. Pero siento unas manos que recorren mi cuerpo sin llegar a sobrepasar los límites que tal vez vos, habéis impuesto. Una respiración acelerada en mi oído y finalmente de nuevo la calma. Aunque en mi corazón no exista. Bajo el agua intento ensordecer un grito de un sentimiento que no consigo adivinar.

Tan solo me queda una pregunta por haceros: ¿Seríais vos capaz de provocarme semejante desdicha?

[Diario VI]

1 comentario: