29 ene. 2012

Recuerdos olvidados

Desearía no haberme preguntado por ese momento. Siempre me ha dado curiosidad saber que pasó aquel mes, del cual no recordaba nada. Pero claro, ahora estoy casada con un demonio que es capaz de encontrar hasta lo inimaginable. Como hizo con Iefel. Como ha hecho conmigo.
Encontró el maldito orbe que contenía ese tramo olvidado. Al principio me informó de que no lo había encontrado. Pero estaba muy serio. Y confesó haberlo hallado. No entendí aquella reacción, pero si que comprendí que pasó algo malo, algo que Ethan ya sabía y que desde luego le provocaba esa reacción extraña.
Entonces me explicó, antes de cederme el orbe, pues quizá después de la explicación no querría verlo.

No se conformaron con torturarme, sino que además iban en busca de algo más. Un juguete. Como Ethan dijo, un juguete sexual. Y lo encontraron.
Comprendí que todo cuando había creído acerca de eso no era más que una mentira. No pude reaccionar de otra forma, algo en mi se había roto para formar amargas lágrimas. Y no creo que pueda reconstruirse ni saciarse jamás.

Tenía dos opciones: verlo, o destruirlo. Estuve dándole vueltas toda la noche. Pero... ¿iba a cambiar algo si no lo veía? Quizá me dolería demasiado ver aquel acto.

Cuando empecé a ver un recuerdo ajeno a mí, pero totalmente ligado, no pude moverme. Y sin saber por qué, sentí un miedo irracional al ver a ese hombre. Adam.
Como si una parte de mi alma aún recordara aquel nombre, aquella cara y su nauseabundo aspecto. Me quedé sin aliento, nunca había tenido tanto miedo. Y creo que jamás olvidaré su rostro, a pesar de no recordarlo completo.

No quiero verlo jamás. Incluso mientras veía esa parte de mi pasado quería borrar para dejar de ver. Pero no podía. "¡Que alguien lo pare!" Gritaba en mi interior. Y tuve que presenciarlo todo. Y solo fue verlo, si lo recordara perdería el juicio.

Ahora solo quiero... olvidar lo olvidado.

[Nuevo diario VI]

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