21 jul. 2012

Segundos

Sentí morir en aquellos días, mientras iba a reunirse con su familia.
No podía sino mirarla, desde lejos, sabiendo que caería en sus brazos, olvidándose de todo lo que había pasado.

No puedo entender lo que ocurre. Menos aún cuando va a mi encuentro, en el bosque. No siento ánimos de alejarme de ella, otra vez. Y no me rehuye a pesar de lo que le pasará, lo cual me confunde todavía más.
¿Tan difícil puede resultar entender que el daño ya está hecho?

Cae en mis brazos, tal vez agotada de luchar contra sus propios sentimientos.
Que los Dioses detengan el tiempo

1 comentario:

  1. En ocasiones nunca sabemos cuando es bueno o malo dejarse llevar. En este caso, ahora... no me importa.

    ~Kyra~

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