2 jun. 2011

La puerta al infierno

Aquella taberna destilaba clase y estilo en cada rincón... O eso quería aparentar. Las ventanas cubiertas con unas cortinas negras que llamaban al misterio. Una puerta con una contraseña totalmente inútil, ya que de escuchar a los borrachos llamar con la clave correcta con gran estruendo, era fácil entrar

El interior dejaba mucho que desear. Música propia de ambientación para una narración de terror, alcohol servido con gran estilo y corrillos susurrantes creaban misterio
Por desgracia, parecía ser de los pocos lugares en los que sicarios y otros agentes de aquel buen oficio podían permanecer sin atraer demasiadas malas miradas

Yo esperaba algo más impresionante, tal vez algún lugar al que tuvieran acceso los que ahora eran mis congéneres... A veces, lo más obvio era lo más acertado. Incluso para los sicarios y demás. Era un escondite evidente, quizás demasiado. Por eso nadie los buscaba allí para su detención

Kyra apareció con su habitual curiosidad. Apenas me dio tiempo a esconder la sonrisa idiota que había plantado. Prefiero sonreír oculto entre su pelo, cuando ella duerme.

Por fin, llegó el momento de las preguntas, cuando encontré al sujeto indicado. Aquella marca bajo su ojo lo desvelaba. Me senté frente a él, sin invitación ninguna salvo la de una copa en mi mano

- Eres un Guardia de la Noche

- No - respondió - Lo fui

- Y no muy bien parado, por lo que veo - dije con algo de sorna, aunque pronto descubrí que no funcionaba con él - Háblame del muro

- Frío, hambre, miedo - seguía sin mirarme - Nada atractivo para un turista. Llegan criminales a engrosar las filas de la Guardia. Y al otro lado... la muerte

- Aham, si me explicaras eso un poco más...

- Aullidos, hombres grises... Con ojos zafirinos como el origen de la nieve. Son cadáveres andantes, o eso cuentan las leyendas. No voy a decirte qué debes creer

- ¡Gracias! Ahora, si me disculpas...

Kyra había atraído a un visitante molesto. Maldito loco, no sabía que era solo mía. Unos cuantos puñetazos en su cara bastaron para dejarselo claro. Aunque debería despertar primero para reflexionar sobre ello

3 comentarios:

  1. Eres un bestia, yo misma podría haberme zafado de él. Y gracias por contarme eso, ¿eh?

    ~Kyra~

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  2. ¡Estabas demasiado ocupada queriendo beber!
    - Ethan

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  3. ¡No me diste ni tiempo para que se me quitaran las ganas y quisiera pegarle una patada!

    ~Kyra~

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