13 jun. 2011

La mitad oscura

El dolor de cabeza era descomunal. Hacía frío, y todo estaba oscuro. Sentía la mano de Kyra sobre la mía, probablemente habría caído dormida mientras intentaba pegarme una bofetada tras alguna grosería. Aquel sueño había sido demasiado repentino
Y ahora me sentía débil, entumecido por aquel extraño frío.

Seguíamos en la posada, la última que visitamos con algo de conciencia. Todo estaba en silencio, ya en el cielo oscuro. Y un frío desalentador. De mi boca, un suave vaho quedaba despedido. Casi podía percibir el leve destello rojo de mis propios ojos

Y fue gracias a ese tenue fulgor cuando la vi. Altiva y orgullosa, y envuelta en un halo de poder que no me gustaba. Su sonrisa brillaba con malicia

- No recuerdo haberte invitado a la fiesta... - me notaba aturdido, descolocado. La señalé, vacilante - Tu nombre era... ¿Vicky?
- ¡Calla, estúpido! - ladró alterada, lo cual revelaba un carácter terrible, que el tiempo confirmaría
- Vaaale... - suspiré, cansado, mientras Kyra seguía durmiendo en su borrachera - ¿Por qué no me dices que es lo que quieres, y así acabaremos antes?
- Pronto lo descubrirás... - susurró en tono intrigante

"Claaaro, y ahora sus malvados lacayos se cernirán sobre mí para a saber que malignos planes elaborados por esta loca, ¡está loca!

Todo se ensombreció de golpe. Efectivamente, los compinches de esa mujer estaban detrás de mí. Aletargado, no había podido percibir su presencia. Pero sí la de alguien mucho más aterrador.

Sobre un pentagrama finamente elaborado, un portal del mismísimo abismo se abría ante nosotros. Aquellos muchachos, aprendices en la materia de la convocación, gritaban aterrorizados, producto de su terrible invocación. Incluso yo, temblaba

- Has despertado algo superior a ti, maldita bruja - susurré hacia ella, completamente seguro de que podía escucharme

Temblaba, y me protegía del fuerte viento que salía del portal. Aquella era una entrada a mi mundo, y tenía la vaga sospecha de que nuestro visitante no traía buenas noticias, al menos para mi

- ¡Glabrezu! ¡Te entrego a tu díscolo servidor, que entre mortales, planea y erige tu caída! ¡No es su deseo otro que... obtener tu poder! ¡Ahora, maldíceme con tu favor! - dijo ella, como una petición, aunque más bien sonaba como una exigencia

Af había terminado de cobrar forma por completo, y aunque sus ojos eran ciegos, su rostro se dirigió hacia mí. Lo miré impasible, no pudiendo acallar la voz de aquella bruja. Todos los que estaban allí, permanecían incoscientes

- ¡Bruja! - bramó Af con desdén - Juegas en un tablero en el que desconoces las reglas, entrometiendote en mi poderío. Si osas interferir de nuevo, ¡le entregaré tu alma al mismísimo Cerberus!

Ella temblaba, y cayó al suelo por la potencia de su voz maldita. El Derrotado me llevó consigo, tal vez para probar mi obediencia y lealtad. Aquella bruja me había dado una idea, pero todavía no era el tiempo

Más tarde, descubriría gracias a mi amo que esa bruja tentaba mi poder. Af era consciente de la existencia de Kyra, pocas cosas escapaban a su entendimiento, y entre ellas, tampoco escapaba mi debilidad.

No podía dejarme en libertado con tanta facilidad, pues su posición quedaría en duda. Debería permanecer allí, en mi plano, encadenado y oculto, mientras ella se enfrentaba a su mitad oscura

5 comentarios:

  1. Sigo pensando que después de todo debería haber matado a aquella simpatiquísima mujer.

    ~Kyra~

    ResponderEliminar
  2. Si se cruza en nuestro camino en un futuro, no te lo impediré
    .- Sol

    ResponderEliminar
  3. Uhm... me parece correcto. Lo tendré en cuenta para cuando llegue el momento.

    ~Kyra~

    ResponderEliminar
  4. Y luego yo soy el bruto y sediento de sangre...
    - Ethan

    ResponderEliminar
  5. ¿Lo eres?
    ¡Me has malinfluenciado!

    ~Kyra~

    ResponderEliminar