5 ago. 2015

Su sueño se ha convertido en unos periodos irregulares donde ella parece abrir y cerrar los ojos cuando tiene suficientes fuerzas o carece de ellas. El galeno que la atiende hace lo que puede, parece que inspirado por mi hija, pero cada vez con menos esperanza en sus ojos.

Hay que ser realistas y saber que no podemos solucionar cada maldito problema que encontraremos en este mundo. Pero tal vez sea diferente. Ella ya no tiene edad para esa clase de juegos, debería saber cómo es esa realidad o al menos aproximarla. Prometer a un niño de un futuro posiblemente brillante, donde nada le faltara... es un juego demasiado peligroso. Nada propio de ella en su integridad y sinceridad.

No puedo evitar pensar en Hobsyllwin. Son situaciones similares, pero terriblemente diferentes. No hay vínculo, hay un pasado que dejar atrás, una nueva persona a la que conocer e integrar, con todo lo que eso supone. Será una aventura difícil de superar, suerte que no está sola a la hora de educarle, de guiarle... Crecerán juntos, y eso puede hacerles más fuertes que con ningún otro lazo.

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