5 ago. 2015

Crecemos, nos amamos...

Últimamente, a pesar de permanecer en un ambiente de paz y tranquilidad, no he podido disfrutar de ambos privilegios. Por lo menos estoy más tranquila, sin tantas personas que me juzguen, con otras tantas que aunque no nombren lo que soy, tienen consideración con mi profesión.
No puedo escapar de ciertas cosas que van conmigo, con mi nueva naturaleza. Esa que me niego a aceptar pero que obedezco por fe, por agradecimiento y por miedo. Es una mezcla extraña, pero me ayuda a sobrevivir y cuidar de las personas que a las que amo.

Su última petición fue compleja, más por mis propios actos que por lo solicitado en sí. Hice mal, pero afortunadamente todo se solucionó. Y ahora... siento que voy a redimir esos actos. Desde luego no lo haré por simple compensación, sino por amor.
No pensé que en este viaje empezaría una aventura tan especial junto a Noruber y... posiblemente, nuestro futuro hijo. La vida da muchas vueltas, y a pesar de que el motivo por el cuál nos haremos cargo de él me llena el corazón de tristeza... también estoy feliz. Y desde luego, siento pánico.

¿Cómo será? ¿Y si no lo hago bien? ¿Y si me odia en un futuro? ¿Y si cometo los mismos errores que mi madre? Ojalá algún día toda esta pesadilla pase. Entonces podría explicarle muchas cosas...

Rupert, no sé si seré la mejor madre... pero prometo no volver a fallarte nunca más.

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