27 ago. 2015

Quiero ser

Yo también quiero ser dragón plateado que surque el cielo nublando la tierra, causando impresión y admiración. Volar sin temor, romper el viento con mis alas y mi rostro, tan deprisa que ni los Dioses sean capaces de verme. Ser bueno... irremediablemente bueno. Y amar de forma incondicional.
No tendría miedo. Miedo a las simples flechas o espadas, a una trampa, a ser demasiado lenta o pequeña.
Solo yo, y el cielo, y la brisa.

Quiero ser... quiero ser lobo blanco para confundirme con la nieve en las épocas heladas. Proteger a los míos con garras y dientes y ahuyentar a los enemigos con mis fuertes aullidos. Me encargaría de mantenerlos a todos dentro de nuestro refugio donde nunca pasaría nada malo, nada que se escape de mi control.
Correr por el bosque, en solitario o en manada. No me importa, tampoco sangrar. Todo por ellos.

Deseo... ser un libro. Que mis páginas sean la cumbre de la sabiduría, que no se escape nada de ellas a ningún ser viviente de esta tierra. Ofrecer soluciones y conocimientos, enriquecerme de mis propias páginas para aprender de ellas y llenar las que aún sigan en blanco.
Cada momento, una pluma mancharía mis páginas con una tinta imborrable que sería una respuesta para alguien.
No me importará quién me lea, solo ofrecer mi conocimiento.

Ansío ser todo eso...
Pero afortunadamente, no puedo elegir solo uno.
Soy lo que admiro.
Y admiro lo que soy.

(Reflexiones de alguien que desea ser como los que ama)

1 comentario:

  1. Tomamos aquello de lo que amamos y lo hacemos nuestro. Y es la elección de esas pequeñas cosas de todos a tu alrededor lo que te convierten en una persona hermosa, pues parece que has cogido lo mejor de cada.

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