30 may. 2011

Palabras de fuego [VI]

El fulgor de la aldea que fue mi hogar me hacía daño en los ojos. Mi garganta era puro fuego: ardía y sangraba con profusión. No fueron pocas las veces que tuve que escupir sangre. Y el movimiento a caballo no ayudaba a mejorar mi situación

Maniatado y a lomos de aquel caballo, era conducido a merced de aquel hombre tan extraño. El que había provocado toda aquella masacre. En mi interior, ya lo llamaba "brujo". Con todo el desprecio que podían darle mis lágrimas amargas. Me ignoró por completo durante el camino que nos esperaba para alejarnos de aquella escena
Querría alejarse cuanto antes de lo que había hecho, y lo demás no parecía importarle

Cuando decidió por fin detenerse, simplemente me dejó caer al suelo. Las magulladuras sobre mi cuerpo aumentaron en número. Caí dormido en aquella incómoda postura, después de pasado un tiempo. Quería dormir, desconectar de todo lo que estaba ocurriendo

Desperté cuando comenzaba ya a amanecer. Diría que fue poco tiempo, pero aquella noche resultaba prácticamente eterna. Demasiadas vidas perdidas, incluyendo la mía, ya que todo sería diferente para mí

- ... quisieron ser iluminados en el camino con las palabras de la verdad... - escuché que aquel hombre hablaba, o casi recitaba - ¿Sabes cual es el camino, chico?

Me volví hacia él, como bien pude, y allí estaba. Sentado sobre una roca, manejando un extraño instrumento esférico, mirando al amanecer con gesto ausente. Me hablaba a mí, sabía que estaba despierto, aunque no me miraba

- Vayas donde vayas, hagas lo que hagas, todo exigirá un sacrificio. Aquel ser que estaba en libertad, aquella pequeña pluma de fénix convertida en una dama danzante, se cobró tantas vidas para evitar muertes futuras. ¿Entiendes lo que quiero decirte?

No asentí, apenas me moví de como estaba. ¿Mi aldea incendiada era un sacrificio? ¿Para qué? ¿Para evitar males mayores? ¿Era eso lo que quería decirme? No entendía, no quería entender.

- Aquel beso, con humor cruel, simbolizaba el cambio en tu vida. Aunque se hubiera incendiado hasta la tierra que pisamos, ella no se hubiera cobrado tu vida. Por eso te saqué de allí - siguió manipulando aquel objeto, aunque de reojo pudo ver como me retorcía en mis ataduras - Te revolverías e intentarías volver, por eso te até

Después, se levantó y me dejó libre, con mis propios pensamientos

1 comentario:

  1. Es un cambio en tu vida, el primero. Todo tiene un precio, aunque en este caso sea demasiado alto.

    ~Kyra~

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