9 abr. 2012

El fuego lo devora, y a la vez purifica lo que ha de ser purificado. Aquel nido de viboras ardia hasta sus cimientos, con el sus secretos e intrigas. Con suerte, ninguna alma caeria. Muchos de ellos añorarian por largo tiempo los lujos que pudieron permitirse viviendo en aquel palacio.

Para otros, entre ellos yo, aquello no era sino una prision de cristal. En ella, una mirada que pugnaba por salir. Miraba al exterior, soñando que le esperaria una vez saliera. Pero una terrible garra la retiene, la hiere y la arrastra hacia la oscuridad.

Ella sigue alli, o eso debo imaginar. Rezo a los dioses como nunca para que las llamas se alejaran de ella. Y nuestros caminos vuelven a separarse.

Me siento perdido. No por su ausencia. Falta un rumbo. Nuestro plan se ha visto frustrado por a saber cuantos designios. Nos habremos librado al menos de todos nuestros males que venian de las sombra. Ese es el consuelo, y aleja a la sombra que se cernia, y traspasaba las miradas de aquellos que considero amigos. Sin rumbo por ahora

1 comentario:

  1. Siempre has sido libre de elegir tu propio Destino... y no soy quien para alejarte de aquello que sé que añorarás tarde o temprano.
    No te rindas.

    ~Kyra~

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