9 sept. 2011

Sueños

Gime y llora. Todavía solloza cuando se cree en una pesadilla. El problema está en que su vida misma está repleta de pesadillas, su vida misma lo es. ¿Por designio de los dioses? Tal vez, pero no me importan los estúpidos juegos de las deidades caprichosas que solo atienden a su propio impulso. Sea o no una víctima cruel del destino, posee un don que no puedo dejar escapar.

Atado, encadenado y con los ojos vendados, sumido en un sueño eterno del que ni siquiera es consciente. Lo encontramos en una prisión, llorando su desdicha, mientras su carcelero se reía de su desgracia. Aquel malnacido que se hacía llamar guardián del orden... Lo mandé empalar a la primera oportunidad. Y nos llevamos nuestro tesoro con nosotros

Su cuerpo está marcado por extraños tatuajes que bien podrían ser de nacimiento. Desde un principio estaba sellado con semejante don. La primera noche que pasó en nuestro poder nos condenó con terribles pesadillas de las que a duras penas pudimos escapar. Fuera de control, su poder puede resultar mortal. Por ello le tenemos bajo nuestro poder. A oscuras, la luz le daña su frágil piel.

En la oscuridad, los sueños surgen con mejor fluidez. Y los miedos se acrecentan en su silencio

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