20 sept. 2011

Alianzas

Llegó a mí trastabillando entre los pobres restos de mis amigos. Mi casa estaba abierta para cualquiera que quisiera saber, pero aquel desdichado necesitaba directamente de mis conocimientos. Murmuraba sinsentidos acerca de un combate. Su esencia estaba algo derribada. Había pasado demasiado tiempo en plano ajeno, y aquello descolocaba su naturaleza.

Ahora estaba en casa, templo del saber, y se restituiría. Lo más preocupante serían sus heridas. Alguien había conseguido canalizar su propio poder para volverlo en su contra. ¿Cómo lo harían? Lo ignoraba, pero eso no quedaría así por mucho tiempo

Se estaba jugando con fuego. Nadie sometería a un señor, aunque fuera menor, del infierno. Af el Derrotado no lo permitiría por mucho tiempo, y yo tampoco. Habían pasado la delgada línea que podía poner en peligro nuestro mundo. No podían tener idea del poder que poseían, y en manos equivocadas podría suponer la destrucción

Mi nombre es Necron, y comienza la búsqueda de respuestas. Ophiel sobrevivirá a sus heridas, pero deberá esperar si quiere acompañarme. Desde aquí puedo ver a algunos mortales que sigan sus pasos. Tendré que seguir también sus pesquisas, ¿quién sabe lo que puedo descubrir?

2 comentarios:

  1. ¿Respuestas?
    Sería un milagro si lograra encontrar alguna.
    Espero que ayudéis a Ophiel, aunque aún no he tenido el placer (o la desgracia) de conoceros.

    ~Kyra~

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