20 sept. 2011

Espejo y Reflejo

Una chica dura. A pesar de sus años y la longevidad propia de su raza, seguía siendo una niña que merecía una dura lección. Mis heridas seguían sangrando con profusidad, siendo como parte de mi pequeña transformación. Todavía estaba en el suelo, tal y como ella me dejó. El arma desapareció de mis manos tal y como apareció. Me sentí frustrada, y el dolor me previno de golpear el suelo para desfogar mi rabia.
Pero había algo más.

Ella estaba allí, observandome casi con la mirada muerta. Sus emociones parecían dormidas desde hacía mucho tiempo, ya había olvidado por qué. Cruzada de brazos, parecía esperar cual era mi reacción. No se me escapaba algo de burla en su gesto, apoyada sobre la pared, mirando como me contenía a la vez que estaba herida de gravedad

- Menuda sorpresa, Reflejo, verte así - dijo con calma, quizás divertida
- No volverá a suceder, puedo asegurartelo - le respondí con dureza mientras me levantaba a duras penas.

Estando en el refugio, mis heridas comenzaban a sanar paulatinamente. Seguimos en silencio, sintiendo como su mirada pesaba sobre mí, y yo miraba al vacío, sintiendo como todo volvía a la calma. Efímera calma

- La próxima vez, Espejo - le dije casi en susurro - no volverán a interponerse en nuestro camino. - la miré con una sonrisa en mis labios - Y no volverán a molestar a cualquier otro mortal

1 comentario:

  1. Claaaaro, Espejo y Reflejo, de toooda la vida :P
    Un momento, hace falta que Kyra añada algo:

    "¡Me las pagarás!"

    ~Kyra~

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