3 feb. 2016

Suecia

Precipitado... sí, es posible.
Pero es una gran idea, por fin me marcharé de este terrible lugar que solo me ha dado problemas, desgracias, infelicidad.
Suecia es color, Moscú es una ciudad gris. Y yo necesito color en mi vida. Todos lo necesitamos, y creo que Andrea y Falk también serán felices allí. Viendo la situación aquí, es la mejor idea.

No hay nada que me ate aquí... ya no.
Dejé todo hace tiempo, y esa persona que era el cabo más fuerte que me anclaba a esta tierra se ha marchado... para siempre.
Debo dejarla ir, por eso no debo pensar. Por ello tengo que mantener mi mente ocupada en Suecia, organizando todo para partir cuanto antes. ¿Tengo prisa? Sí.

Si me paro a pensar en si debo irme o no realmente, entonces es cuando no me iré. Y no puedo quedarme...
Porque si me quedo, seguiré buscándole, necesitándole. Tal vez lejos, pueda olvidarle. No recordar su sonrisa, su magia, su luz...

Suecia, Suecia...
Nada más va a ocupar mi mente hasta que pise ese terreno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario