24 feb. 2016

En Estocolmo


Hemos soñado tantas veces que se hacía realidad este deseo que no parece real.

Se ha quedado dormida en los brazos de Falk, mientras podría estar imaginado tantos futuros que le quedan por vivir. He podido observar su rostro durmiente en las noches que hemos compartido, pero nunca la he visto como ahora.

A la mañana no lo recordará, pero ahora parece ser muy consciente de dónde está y la tranquilidad que puede tomar su alma. Estamos preparadas para disfrutar de la inmortalidad hasta que este mundo llegue a su fin. Y mientras, permanecerá sin saber lo que sucede en lo que era su hogar.
Intentaremos salvarlo, pero poca esperanza queda.

Y teniendo este tesoro en poder, ¿iré a arriesgarme para perderlo todo?

22 feb. 2016

La luz que está por llegar a estas nuevas naciones que nos eran desconocidas asombrará al mundo. Esa sorpresa que les invadirá apenas la empiezan a sentir, creyendo algunos, dudando sobre si la aparición de esos dos mortales que asemejan a los dioses exiliados es realmente una señal.
A veces yo también lo dudo, incluso ahora.

Comprender la grandeza de mi causa no choca con comprender que una entidad superior camina a mi lado y finge no poseer el poder de esa deidad a la que representa.

Sus planes podrían estar guiando los míos de una forma tan sutil que siento que estoy a su merced. ¿Cómo negar la sabiduría de la matriz que engendró a la primera magia? Su voluntad enriqueció al mundo, bastándose ella misma para dar al mundo lo que necesitaba y lo que su furibundo padre no sabía ver.

Igual que yo hacía con esa mujer, la joven aprendiz de Sol también tendría que dejarse llevar por los planes de mentes superiores. Todo fuera por erradicar a un enemigo de nuestra paz, de nuestro dominio sobre todas las criaturas vivas.

Estamos alzando nuestras tropas sobre un mapa a nuestros pies, y una figura de tal poder no puede permanecer sin posición. Decidir o ser doblegado, es lo que Sol nunca ha podido hacer. Pero ahora cambiará, se unirá a nosotros por medio de la joven o dejará su marca en nuestra historia para sólo ser recordado.

La luz que está por llegar está cerca, no tardará mucho.
Sólo necesitamos el dominio que tiene sobre uno de los seres más poderosos que ha pisado este mundo.

15 feb. 2016

Cuando cierro los ojos para no ver el cielo lleno de estrellas, escucho mejor a los habitantes de este paraíso que aprovechan las últimas buenas horas de la noche que quedaban para pasear por este parque. Casi parece un fragmento de bosque que surgió en mitad de la ciudad, como una fuerza imparable y de inevitable atracción. Una fuerza rebelde que apareció y nos conquistó para quedarse.

Era joven, todavía estudiante, cuando me tumbaba como en estos momentos. Manos en la nuca, dejando que el tiempo pasara, sin perturbaciones, soñando con lo que estaba por venir. Quizás algún día me acompañase, enseñarle de verdad cómo latía el corazón con una nueva vida en mi hogar.

A mi regreso no todo fue bueno, desperté como si hubiera sido arrancada de la más perfect de las visiones. Mi tristeza era patente, y tenía que ocultarla de algún modo, al menos hasta volver a centrarme en mi objetivo. Vera tenía que estar harta de tantas vueltas, quizás algo frustrada al saber que no había conseguido mi objetivo. ¿Pero qué importaba? Incluso ella sonreía al saber del nuevo rumbo de nuestra historia. Muchos de los que eran cercanos también celebraron las nuevas noticias. Y es que entre tanta oscuridad, con la tormenta que vivían y que no parecía tener fin, todo aquel que pudiera escapar sería bienvenido. Me sentía libre, expectante, completa después de tanto tiempo buscando un camino.


Ella es la causa de un incendio en mi corazón, de toda la luz que brilla ahora en esta ciudad, de toda la esperanza que me queda por sentir.
Nunca creí que volvería a vivir.

8 feb. 2016

Algo que no ves

La destrucción del entorno parecía haber llegado a su fin.

La calma y el aire parecían llegar a él, mientras su mirada todavía permanecía perdida en el vacío. Aquella ignorancia, aquella bruma sobre las intenciones del que había creído un aliado en el pasado,  su traición, aquel rechazo de a quien creía tener como amistad...

Ese cúmulo de sucesos y emociones habían desembocado en una ira terrible. Odiaba el verse maniatado y preso de un hombre al que no había visto venir desde la oscuridad. No había reparado en su postura, descansando casi al borde de la caída sobre una mesa. Los temblores propios de aquel ataque ya desaparecían, poco a poco...

Desde que fuera libre, todo había cambiado mucho. Los lazos con los que había intentando retomar lo que fuera que quedase no habían sido reparados. No era sorpresa, pero también era decepcionante.
Y cuando creía que había encontrado algo bueno, también desaparecía.

Se estaba paseando por una de las tantas salas abandonadas de la torre donde antes había rebosado vida, aprendizaje, curiosidad, conocimiento... y en aquel entonces no quedaba nada ni nadie. Ni siquiera una voz que fingiera escucharle.
Aquello debía cambiar.

Mientras planeaba sobre un nuevo futuro, caminaba hacia las ventanas. Ya casi había olvidado su ira, apartándola para centrarse en esa nueva esperanza, en ese nuevo amanecer que estaba por llegar. Muy en el fondo sabía que era una forma de huir de sus propios pensamientos, del propio miedo a permanecer en soledad una vez más.

Había intentado crear algo, sin éxito, como tantas otras veces.
Si se precipitaba al abismo, ¿quién lo lamentaría?

3 feb. 2016

Suecia

Precipitado... sí, es posible.
Pero es una gran idea, por fin me marcharé de este terrible lugar que solo me ha dado problemas, desgracias, infelicidad.
Suecia es color, Moscú es una ciudad gris. Y yo necesito color en mi vida. Todos lo necesitamos, y creo que Andrea y Falk también serán felices allí. Viendo la situación aquí, es la mejor idea.

No hay nada que me ate aquí... ya no.
Dejé todo hace tiempo, y esa persona que era el cabo más fuerte que me anclaba a esta tierra se ha marchado... para siempre.
Debo dejarla ir, por eso no debo pensar. Por ello tengo que mantener mi mente ocupada en Suecia, organizando todo para partir cuanto antes. ¿Tengo prisa? Sí.

Si me paro a pensar en si debo irme o no realmente, entonces es cuando no me iré. Y no puedo quedarme...
Porque si me quedo, seguiré buscándole, necesitándole. Tal vez lejos, pueda olvidarle. No recordar su sonrisa, su magia, su luz...

Suecia, Suecia...
Nada más va a ocupar mi mente hasta que pise ese terreno.