16 feb. 2015

Sueño con un mundo en el que ella no tenga que sufrir por no poder alcanzarlo. Al final, todo puede resolverse de la misma manera. Detener las guerras, las armas como único adorno ritual de eras pasadas, donde no haya temor por ser asaltado.

Para ello, hay que resolver conflictos mucho más profundos, mucho mayores y más antiguos. La necesidad genera esa pérdida de temor a hacer cualquier cosa por el dinero que falta, por algo que echarse a la boca y poder comer. Esa violencia que es la pobreza.
Mi ira contra todo no es una solución al problema, pero acalla la impotencia al ver su dolor. Durante unos momentos, al menos. Tal vez... tal vez creciendo... creciendo y no acumular riquezas. Entregándolas para que crezcan otros, sin que sea necesario pedirlo. Y así, creceríamos todos juntos para ser más fuertes. Unidos para ayudar a todo aquel que necesite...

Habrá enemigos, y será necesario el poder para discernirles entre los que se unan.
Parece un camino, parecen unas metas a seguir. Incluso parecen posibles. Solo hace falta recordar que caminamos juntos. Que debemos deteneros si uno desfallece.
Hemos llegado ya muy lejos, no es momento de rendirse.

Nuestro mundo parece mucho más grande que en un inicio, aún con todo lo que he vivido. Más peligros, más incierto. Solo para evitar que ella no siga en ese mundo hay que seguir en pie.

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