16 may. 2013

Intentos, sensaciones, recuerdos

He continuado mi entrenamiento, intentando no pensar demasiado en lo que ocurrió con Ethan. E intentando evadir esos pensamientos, mientras conversaba con un viejo amigo, he descubierto algo que quizá pueda ayudarme a conocer al fin a Sol, y tal vez, ayudarle a él. Puede que... expandiendo mi mente hasta límites insospechados, pueda acceder a él.
Lo he intentado una vez y no lo he conseguido.


He vuelto a intentarlo, pero aún no logró llegar a él, a pesar de haber sentido que estaba muy cerca. Ni siquiera con la ayuda de Hobsyllwin. Y aunque me siento cada vez más enferma, no quiero renunciar a esto.


Lo intenté nuevamente y tan solo he conseguido fiebre, y que mi familia se preocupe. Hemos hablado del Emperador y la guerra. No quiero tener nada que ver con ese tipo de situaciones, y aunque me repitan una y otra vez que es mi deber, no lo siento como tal. Pero al menos viajaré con ellos, por el placer que eso conlleva.
Estaban tan preocupados que no me “permitían” entrenar. Al menos no físicamente. Pero mientras observaba a Hob, comencé a meditar y llegué a un punto en el cual me sentí fuera de mí misma con la libertad limitada de poder moverme por los alrededores. Llegué hasta la casa para volver a intentar contactar con Sol.

Había una cadena que servía como enlace a mi cuerpo, y eso me hizo sentir más segura. Pero al fracasar nuevamente en mi intento, sentí el miedo por encontrar la cadena convertida en un hilo. ¿Y si se rompía? No quería averiguarlo, regresé a toda prisa.
Continúo enferma, y aunque no quiero rendirme aún, prefiero esperar a sentirme mejor antes de intentarlo de nuevo.

Esta mañana he hablado con Ethan y le he explicado que deseaba empezar de cero y que para ello lo mejor era que nuestros caminos se separasen definitivamente. No sé por qué, acabamos discutiendo hasta el punto de que uno de los dos debía marcharse de casa. Quería irme yo, porque al fin y al cabo, aún me siento fuera de lugar aquí. Y eso pareció herir a Iefel.
Ethan acabó abofeteándome, entonces me enfadé aún más. He sentido aversión incluso, pues he llegado a pensar que él resuelve así ese tipo de problemas.

Pero entonces... un recuerdo. La sensación de discutir con él. Es curioso que mi primer recuerdo, o amago de él, sea este, pero al menos es algo. He dejado de sentirme tan vacía.
Tras mi desesperación e impotencia, pensé en cosas que no debería haber pensado, cosas de las que probablemente segundos antes de acabar, me arrepentiría. Y recordé algo más, lo que resultó ser una estupidez cometida por Iefel hace tiempo.
Sentí miedo por el hecho de que tal vez, por mi culpa, volviera a intentar una locura.

Acabo de ir a impedir que Ethan se marchara. Y de nuevo... me besó. He continuado recordando sensaciones e imágenes, sobre los besos con Ethan y lo que ello provocaba en mí. Sentí un calor agradable en el corazón, al sentirme cada vez más llena de recuerdos. Pero... ¿por qué he empezado a recordar ahora?
He ido a pasear con él, para intentar rectificar lo ocurrido hoy. Hasta que finalmente... no hubo nada más que decir.

Y poco a poco llegan más recuerdos de sentirme así de completa con él.



Último intento y... ¡al fin! Logré hablar con Sol y por fin pude conocerle personalmente. Me explicó que comienzo a recordar debido a mi pequeño “viaje” incorpóreo. Y que era peligroso. ¿Peligroso? ¡La de cosas que podría ver, escuchar y hacer en ese estado! Se pueden espiar tantas cosas, puede ser tan útil que aunque sea un poco peligroso, vale la pena intentarlo.
Me habló de sus enemigos, pero no entró en detalles. Y debemos esperar. Quizá algún día despierte de nuevo por sí mismo. Y me habló también de Iefel... sin duda se aprecian mucho.

Cuando desperté, Ethan estaba echado a mi lado. Se levantó para informar a la familia de que estaba despierta. Al parecer he dormido tres días... Pero podría haber sido peor si me hubiera quedado más tiempo con Sol. Podría no haber despertado, al igual que él. Soñé también con Drek, tal vez sumida en nuevos recuerdos.
Pero no me importan ahora, quería decir lo que había conseguido hacer y evitar por el momento recuerdos que puedan hacerme daño.

Respirar bajo las sábanas acompañada de un hombre que cada día me muestra un poco más de la inmensidad de sus sentimientos.

[Diario II]

1 comentario:

  1. Aunque se tenga miedo, hay que atreverse a dar oportunidades a los que nos ofrecen una mano.
    Dejar a un lado la desconfianza

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