12 may. 2012

Piezas sin encajar

Los días en Fharin transcurrieron rápidamente. No era buena idea continuar ahí, con un muerto bajo mi carga, y esos dichosos cazadores de magos que me tendieron una maldita trampa.
Descuidé mis pasos en ese momento. ¿Desde cuándo me importa a mí lo que le ocurra a otra persona que ni siquiera estoy segura que me proporcionará algún beneficio? De ahora en adelante solo pensaré en mi propio bienestar. Mantenerse fría es la mejor opción, más aún cuando hay alguien detrás de mí planenado matarme.
No se librarán de mí, el primer paso para dar sentencia de muerte será mío, a la próxima persona que busque acabar conmigo.
John no sospecha nada, el muy iluso piensa que solo soy una muchacha desprotegida. Aunque... su protección no me desagrada. Es más, disfruto bastante de su compañía y sé que nuestro viaje será agradable.
Él... parece sentir algo más intenso, al menos poco a poco. Quizá así puedo mantener mejor el trato.

¿Por qué me pesiguen exactamente? Puede que sea por aquella instusión en las alcantarillas... pero... a John aún no le han atacado. Es posible que sospechen algo de mí, totalmente ajeno a ello. Sin embargo ellos me recuerdan a aquella especie de araña, o lo que fuera. Mecánico.
Cuando atrape a alguno de esos canallas, desmontaré su vida pieza a pieza.
Puedo volver a hacerlo.

1 comentario:

  1. Quizás para vencer al mal haga falta otra clase de mal

    ResponderEliminar