28 jun. 2012

Sueño vívido

No me esperaba despertarme en un lugar así. Ni siquiera sé cómo había llegado y apenas fui consciente de que habría la cerradura de mi propia celda. Quería escapar, pero algo me decía en mi interior que debía ver mejor en toda esa oscuridad.

En la celda contigua, un matojo de lo que en su día fue una brillante melena plateada escondía el resto de un rostro desgraciadamente conocido, negro como el azabache con punzadas del rojo de su sangre. Abrí de nuevo otra cerradura para encontrarme con él.
Apenas se movía, por mucho que intenté llamarlo. Tenía que sacarlo de allí o...

Escuché una voz detrás de mí, y al señalar con mi llama de luz descubrí a otro elfo oscuro. Este mucho menos amigable. Quería mi muerte, decía que sabía demasiado... ¿sabía demasiado con respecto a qué?
Le amenacé con no sólo sobrevivir, sino también con vencerle. Pronto me vi envuelta en una lucha contra dos esqueletos que él mismo había invocado. ¿Por qué siempre hay algún mago que desea librarse de mí?No tardé en ganar, con algunos rasguños. Sin embargo invocó otro ente, una especie de gárgola que provocó que me dejara inconsciente y, al intante, me despertara de nuevo de esa pesadilla.

Un sueño muy vívido, ya que mis heridas he tenido que sanar.
Cada vez que manipulan mis sueños es para darme una mala noticia. Y ahora... tengo que llegar hacia él para liberarlo de su frío Destino. Espero no llegar demasiado tarde, aún quedan demasiadas conversaciones pendientes que jamás darán lugar.

Sospechas

Desde su alta posición, observaba. Atenta a cualquier indicio, como si se mostrasen como un gran punto brillante entre la multitud, de amenaza. Esperaba encontrar al enemigo a sus puertas, armados con la rabia que se les había dotado por no entender. Al igual que con el dolor que fingían tener.

Sus consejeros pedían atención y más atención por la situación decadente, y un descontento que crecía por días. ¿Esperaban acaso que todo mejoraría en poco tiempo? El patán al que había dotado del mando no sabía el caos que había formado. Su castigo había sido cumplido, y su cuerpo había sido lanzado a los perros, para su deleite.

Pero ese deleite tendría su límite. Ya empezaba a notar ese ardor, esas brasas que podrían convertise en llamas. Las ejecuciones de los rebeldes deberían haber sido suficientes como para acallar sus ánimos de cambio y heroismo.

Algo les retiene en su estupidez. Algo debe de haber cambiado ahora

23 jun. 2012

Tu ausencia

Como en todo viaje, las personas vienen y van. Los lazos se fortalecen en el camino, y a la hora de separarnos no dejan de serlo. Extraño la mirada de Darius, los consejos de Sol, la sonrisa de Aeryn, el humor del charco, incluso el sarcasmo del propio Hedrek o la locura de Alvin. Mi aventura tan solo ha comenzado, y esos vínculos, unos más fuertes que otros, me producen la felicidad deseada. Sin embargo existe un vínculo mayor, uno al cual una vez rechacé e incluso olvidé creyendo fielmente que jamás fue real.
Hace mucho tiempo que no veo a Drek, y es extraño pues siempre aparece dónde menos me lo espero. Aún recuerdo cuando volví a verlo después de todos los años transcurridos. Nunca quise escribir sobre ello, pero puede que ahora necesite ordenar un poco mis pensamientos.

En realidad... fue una mezcla de felicidad, dolor y miedo. En primer lugar me desconcertó el hecho de que trastocara lo que yo daba por seguro: que no era real. Cuando comprobé que lo era fui feliz por recuperar a un amigo que significó mucho en mi vida, y al recordar lo ocurrido sentí una punzada de dolor por el mismo motivo de mi felicidad.
Y... ¿qué significaba su regreso a mi vida? O más bien... ¿qué significa ahora su ausencia?

Conozco mis pensamientos, mis prioridades. Y... ¿mis sentimientos? Ethan es por seguro el hombre a quien más amo, jamás podrá cambiar si él nunca lo hace.
Drek sí, fue mi primer amor. Pero siempre destacando un tiempo en pasado. Ahora lo extraño, sin embargo no es la misma sensación que me produce la ausencia de Darius o incluso la de Sol. Sólo el simple hecho de cuestionarmelo me aprisiona el corazón.

No es amor, es una maldición.

[Nuevo diario XVII]

12 jun. 2012

Frío

Creía que después de tanto tiempo, sería diferente. Una bienvenida amable, sino cálida. No era demasiado pedir. Pero mi llegada había sido más bien como el recibimiento de una nueva herramienta, una nueva arma. Me sentía observado, todo el tiempo siendo evaluado para el uso que podía dar a mi llegada, mis motivaciones, mi experiencia en la superficie.
Todos deseaban saber, conocer lo que se fraguaba allí arriba. Pero no era una curiosidad inocente, no era saber por el simple hecho de saber. Casi esperaban intentonas constantes contra ellos, reuniones enfurecidas junto al fuego para avivar el odio por ellos.
Recordé que era más propio de ellos, los que consideraba mi pueblo.

La situación, el ardor inicial se fue apagando con los días. Y entonces fue cuando ocurrió. Desperté de un pesado sueño, en el que todo parecía irreal. Casi no podía creer que ya no soñaba cuando desperté encerrado, entre las frías paredes del subsuelo.

No podía escapar, por mucho que lo intentase. Tampoco sabía que estaba ocurriendo. Tal vez no debería haberme permitido el sentirme parte de algo, aunque la lección ya está aprendida. El tiempo pesa muchísimo entre rejas

7 jun. 2012

Regreso

Veo casi con hostilidad la ciudad que me acogió en su seno durante tantos años. No es culpa mía, la pobreza del lugar no es capaz de reflejar algo más que eso. Aquellos que gobiernan no saben, ni siquiera se preocupan de lo que ocurre bajo la nube de riqueza e indiferencia.

Al principio solo quería recuperar lo que es mío. Ahora quiero ayudar a toda esta pobre gente que ha caído en la más profunda miseria. Hay grandes diferencias dependiendo de la zona.
Nunca imaginé que alguien se mantendría fiel a mi persona, o a la de cualquiera que nosotros. Pensé que nos repudiarían y nos odiarían por haberlos abandonado o incluso por ese falso rumor de traición.

No puedo evitar imaginarme al mando de una revolución, y después siendo yo quien mantenga el equilibrio en la ciudad. Mi propia ambición me induce hasta tal punto que quiero no solo recuperar lo que me pertenece por derecho, sino poder manejarlo a mi antojo, por el bien de unos ciudadanos que quizá algún día me respeten y reconozcan mi trabajo.

Si es que no puedo evitarlo... se me suben los humos.

[Nuevo diario XVI]

5 jun. 2012

Incertidumbre

A veces me pregunto el por qué de mis sueños. Ya no sé cuando ellos se convertirán en realidad o son tan solo eso, sueños. No todo el mundo es capaz de soñar algo que después resulta ser cierto, ya sea literalmente o tan solo en forma de metáfora.
Lo importante es que esta vez mi sueño se convirtió en una sombra que se llevó lo que más quiero.
Querían a mi padre, o sus recuerdos. Desconozco su pasado, incluso puedo decir que no conozco ni siquiera como es él en realidad. ¿Me contará la verdad o de nuevo la ocultará con mentiras? En cualquier caso, la vida de mi propia hija estaba en juego, y mi padre se debilitaba cada vez más.

Tan solo cuenta atrocidades sobre los elfos oscuros, sobre Drek, a quién tanto quise durante una larga etapa en mi vida. Y como dicen, donde hubo fuego siempre quedan cenizas. ¿O no?

Lo que no llego a comprender es mi papel en toda esta situación. Si realmente quieren a mi padre... ¿por qué no lo atraparon antes? Él está débil, dudo que hubiera dificultad para ellos. Entonces... ¿nos estaban esperando a nosotros?
Desde luego no lo comprendo, si lo que quieren es su memoria, no deberían esperar a que llegara alguien capaz de defenderlo.

Ahora todo vuelve a la normalidad. Mi niña vuelve a estar a nuestro lado. Mi padre parece estar mejorando, y ojalá sea así. Y Ethan puede volver a moverse.

¿Cuánto tiempo durará la calma?

[Nuevo diario XV]