17 oct. 2014

Un giro

Llevaba más de una semana fuera. Hay tantos peligros más allá del bosque que temía no volver a verle.
Pero no perdía la esperanza, cada día iba a ver si había regresado. Hasta que encontré un mensaje que representaba la primera vez que hablamos. Aquel mensaje que yo misma envié río abajo, pero escrito por él.

"¡Ha vuelto!" Pensé emocionada antes de que su voz detrás de mí lo confirmara.

Me pidió que cerrase los ojos y abriera las manos. Sentí algo frío sobre ellas.
Al abrir los ojos, encontré algo precioso sobre mis manos. Una geoda tallada por el mismo en forma de flor.
Podía percibir tantos colores en esa forma que me perdí en su belleza.

Había ido a la montaña, arriesgado mucho y luego trabajado este duro material solo... ¿por mí?
Nunca nadie había hecho algo así por las sonrisas que él se queda.
No supe qué decir. Incluso creo que no se lo he agradecido todo lo que se merece.

Tras ello, besó mis labios. ¿Es amor este tipo de locura?
No pude aguantar demasiado tiempo ahí, llena de miedo. Me siento extraña y no sé por qué.

Observo desde mi cama la forma de esa flor maravillosa, mientras inconscientemente acaricio mis labios, besados por él.
¿Qué haré ahora?
Nunca me he sentido así. Me siento mareada, como si...

Como si mi vida estuviera empezando a dar algún tipo de giro. Tal vez un giro que me lleve a cometer locuras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario