14 abr. 2014

Una respuesta

Tu carta ha sido una luz en el camino.
No dejo de pensar en ti, de temer que tal vez... no pueda volver a verte. Pero ese temor me da fuerzas para seguir luchando y sobrevivir.

La noticia de Aeryn no me sorprende en absoluto, pero si me alegra.
Tener miedo es lo más natural del mundo, pero si se quiere, se puede. Y si ambos lo desean, sabrán hacerlo bien.

Nosotros estamos bien.
Hemos algún que otro problema con bestias salvajes, pero lo natural en una aventura, ¿no?
Ahora mismo estamos recuperándonos, descansando. Viajamos. Pero faltas tú. No dejo de preguntarme qué hubiera pasado. Si habría funcionado o no.
Pero ya habrá momentos, ¿verdad?

No puedo decirte a dónde voy exactamente. Pero tengo miedo. No sé si podré conseguirlo, y temo encontrarme con alguien...
Y tengo miedo por ti. Ojalá pudiera saber algo... lo que sea para poder acudir a ti si lo necesitas urgentemente.
Confío en ti, sé que podrás conseguir lo que sea.

Te escribiré siempre. Espero que tú hagas lo mismo.
Te extraño, aunque sé que pronto estaremos juntos. No te rindas.

K.

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