La caída fue larga. Ni siquiera supe en qué momento dejé de caer en el vacío. Todo era extraño, diferente incluso para mí, teniendo todavía en el recuerdo mis múltiples viajes por más universos que los que cualquiera podría creer que existieran.
Porque esto es muy diferente. Estoy en pie, sobre las aguas de un océano infinito. No hay nada sobre lo que sostenerme sobre esta superficie, pero me mantengo. No hay nada que pueda ver, aguas demasiado oscuras como para encontrar consuelo. No podía pensar con claridad. Entendía por qué estaba allí, pero los últimos momentos hasta desaparecer del plano material tardaron demasiado tiempo en llegar.
Recordé entonces aquella petición. Que no me olvidase. Que escribiese sobre mí. Que no permitiese que me consumiera en su propia mente. Aquello que era mi prisión era tal y como lo había imaginado. Quizás había definido mi propio encierro. Y sumergirme era sumirme en el olvido para no volver.
Sentí pánico. Me ahogaba al pensar en la fragilidad de mi existencia. El tiempo parecía retroceder y avanzar demasiado rápido, a la vez, a veces de forma intermitente. No había periodos, no había medidas posibles. No sabía cuanto tardaría en regresar a la realidad. Y cuando miraba al cielo de un atardecer en el que la luz simplemente se ahogaba, sentí que mis pies se hundían. Si no encontraba la calma, me perdería antes de que ella pudiera reclamarme.
Tomé aire y detuve aquella lenta muerte. Su última mirada, su calor, sus palabras. Serían mi luz en el cielo. Mi fuerza para permanecer. Mi motivo para sobrevivir.
18 dic 2016
16 dic 2016
Promesas
Ahora siento una extraña soledad en la que estoy acompañada. Esa ausencia en mi mente, ese calor en mi pecho. Ese abrazo de alguien ausente. Nuestro despertar tras una noche inolvidable, donde pudo dormir por primera vez. Quería que el tiempo se detuviera, que jamás volviera a salir la estrella, que los demonios olvidaran nuestra existencia.
Pero la soledad es inevitable. Y el tiempo pasaba de forma tan cruel que a cada segundo se lo llevaba más lejos de mí. Desaparecía, no podía tocarle como antes, como esa noche. Cada vez menos, hasta que mis dedos solo acariciaban la nada.
- Te quiero.-Le oí decir, ya tan lejos.
- Y yo.-Conseguí responder cuando ya apenas era ausencia.
Y no sé si volveré a ver su mirada, si volveré a escuchar su voz, que me hacía sentir que nunca estaba sola, si podré cumplir la promesa que le hice si me falta un pedazo tan grande del corazón. Se lo ha llevado, de forma inevitable.
Solo me queda esperar a que pase el tiempo acordado y rezar, irónicamente. Rezar por poder recuperarle como antes y cumplir el trato que hicimos. Hasta entonces... escribiré y le ordenaré a mi mente que está prohibido olvidarse de él.
Pero la soledad es inevitable. Y el tiempo pasaba de forma tan cruel que a cada segundo se lo llevaba más lejos de mí. Desaparecía, no podía tocarle como antes, como esa noche. Cada vez menos, hasta que mis dedos solo acariciaban la nada.
- Te quiero.-Le oí decir, ya tan lejos.
- Y yo.-Conseguí responder cuando ya apenas era ausencia.
Y no sé si volveré a ver su mirada, si volveré a escuchar su voz, que me hacía sentir que nunca estaba sola, si podré cumplir la promesa que le hice si me falta un pedazo tan grande del corazón. Se lo ha llevado, de forma inevitable.
Solo me queda esperar a que pase el tiempo acordado y rezar, irónicamente. Rezar por poder recuperarle como antes y cumplir el trato que hicimos. Hasta entonces... escribiré y le ordenaré a mi mente que está prohibido olvidarse de él.
7 dic 2016
Mi cambio
Ella ya lo había notado. Me sentía diferente, sí, pero casi no podía imaginar lo bueno que era sentirme así. Parecía tener miedo a lo que estaba por venir, quizás porque no contaba con mi visión.
Teníamos un lugar para reunirnos, en el que se concentrarían buenos recuerdos, grandes planes y en el que celebrar cada victoria. Solo necesitábamos sus sueños, propiciarlos de alguna forma. Y si se asusta, podría huir, cortando el único nexo que nos une a aquel que nos llevó a la rebelión.
No quería creerlo, pero desde que encontré a Agatha y comenzó a compartir cada historia que sabía... me sentía viajando. Su mirada se perdía recordando, con un lujo de detalles que me hacían descartar que todo aquello fuera una mentira. Era como un libro del que no quería fin. Es por todo eso que creo con más fuerza que nunca, que esa sensación de pérdida en mi corazón que durante tanto tiempo ha habitado conmigo tendrá consuelo.
Y mientras Falk actúa con especticismo, yo prefiero beber de esa fe que desprende Dasha. Quizás pueda conseguir que esté a su lado, descubrir si fue importante para él en el pasado. Gloria ha de esperar a los que le encuentren, sin desfallecer después de tanto tiempo, tanto dolor como el que sienten. Si no fuimos grandes anteriormente, lo seremos ahora, trayendo esa perfección a los humanos. Y proteger en el camino a aquellos que no son tan fuertes.
Teníamos un lugar para reunirnos, en el que se concentrarían buenos recuerdos, grandes planes y en el que celebrar cada victoria. Solo necesitábamos sus sueños, propiciarlos de alguna forma. Y si se asusta, podría huir, cortando el único nexo que nos une a aquel que nos llevó a la rebelión.
No quería creerlo, pero desde que encontré a Agatha y comenzó a compartir cada historia que sabía... me sentía viajando. Su mirada se perdía recordando, con un lujo de detalles que me hacían descartar que todo aquello fuera una mentira. Era como un libro del que no quería fin. Es por todo eso que creo con más fuerza que nunca, que esa sensación de pérdida en mi corazón que durante tanto tiempo ha habitado conmigo tendrá consuelo.
Y mientras Falk actúa con especticismo, yo prefiero beber de esa fe que desprende Dasha. Quizás pueda conseguir que esté a su lado, descubrir si fue importante para él en el pasado. Gloria ha de esperar a los que le encuentren, sin desfallecer después de tanto tiempo, tanto dolor como el que sienten. Si no fuimos grandes anteriormente, lo seremos ahora, trayendo esa perfección a los humanos. Y proteger en el camino a aquellos que no son tan fuertes.
29 nov 2016
Volver. Volver para cruzar caminos con aquellos que podían entregarme alguna suerte de felicidad, o al menos, de objetivo con los que enfrentar los días que llegaban.
Había hecho falta mucha reflexión, soledad, llantos. Incluso había tneido que soportar esas voces en mi cabeza que, en la búsqueda de opiniones que me ayudaran a decidir, habían llegado a conclusiones tan terribles que me daban miedo.
"La manipulas"
"La estás utilizando"
"Te hará daño, y tú a ella"
Eso había provocado una rabia tal que ni me reconocía. Ya le había hecho daño, mostrándose como era en realidad. Casi me había llevado la felicidad de Lena en el camino. ¿Qué más daba? ¿Acaso no nos usamos todos para sentirnos mejor? ¿Menos solos?
Lo que experimento ahora es otra clase de soledad. Más intensa. Profunda. Difícil de apagar y que tengo la suerte de que ella entiende, al menos por ahora. Tal vez, si veía mi entrega, entendería. Tal vez, si tenemos éxito en nuestra búsqueda, ella lo perdonará todo.
Falk.
Había hecho falta mucha reflexión, soledad, llantos. Incluso había tneido que soportar esas voces en mi cabeza que, en la búsqueda de opiniones que me ayudaran a decidir, habían llegado a conclusiones tan terribles que me daban miedo.
"La manipulas"
"La estás utilizando"
"Te hará daño, y tú a ella"
Eso había provocado una rabia tal que ni me reconocía. Ya le había hecho daño, mostrándose como era en realidad. Casi me había llevado la felicidad de Lena en el camino. ¿Qué más daba? ¿Acaso no nos usamos todos para sentirnos mejor? ¿Menos solos?
Lo que experimento ahora es otra clase de soledad. Más intensa. Profunda. Difícil de apagar y que tengo la suerte de que ella entiende, al menos por ahora. Tal vez, si veía mi entrega, entendería. Tal vez, si tenemos éxito en nuestra búsqueda, ella lo perdonará todo.
Falk.
25 nov 2016
A veces me pregunto qué pensaría Therin de la mujer en la que me estoy convirtiendo. Ya no existen los pies descalzos en la tierra, las flores en el pelo, la sensación de saber que esté donde esté, el calor de la naturaleza me arropará y me dará un aliento de vida. Ya no exiten verdades, ya no sé decirlas, no existe honestidad ni para mis seres amados. Ni siquiera para mí misma.
Ahora solo veo oscuridad, ambición, tentación. Soy Catherin, añorando esa bondad sin pretender recuperarla, extrañando esa naturaleza que no me atrevo a recuperar por pura vergüenza, por el sentimiento de merecer ese privilegio. Que no sabe sino decir una mentira tras otra, de una forma casi tan natural que empiezo a creerlas yo misma.
Es el precio a pagar. Podría volver a ser Therin, correr por el bosque, creer en la bondad de las personas. Podría llenar mi cabello de todas las flores posibles, amar a mi familia de una forma pura y sincera.
Pero no puedo. No, si no puedo volver a ver esos ojos que cambian de color, como si fueran un reflejo de mi propia alma atormentada. No, si no puedo sentir ese calor cuando me abraza, cuando escucho su voz dentro de mí, haciéndome saber que nunca jamás estoy sola. Sin esos besos que deseo y que odio desear. Que me hacen sentir miserable y rastrera al mismo tiempo que indefensa y completa. Ese odio que se está convirtiendo en amor.
Quisiera reprimir ese amor. Obligarle a marchar, en lugar de haberle pedido que nunca se aleje de mí.
O si no... Dejar de sentir esta culpa que quema tanto, esta sensación de traición. Poder sentir sin sentir.
De todos modos, ya me he perdido casi por completo. Si al menos acallo la voz que no deja de gritar de dolor... podré vivir en paz con la nueva Catherin Thross.
Ahora solo veo oscuridad, ambición, tentación. Soy Catherin, añorando esa bondad sin pretender recuperarla, extrañando esa naturaleza que no me atrevo a recuperar por pura vergüenza, por el sentimiento de merecer ese privilegio. Que no sabe sino decir una mentira tras otra, de una forma casi tan natural que empiezo a creerlas yo misma.
Es el precio a pagar. Podría volver a ser Therin, correr por el bosque, creer en la bondad de las personas. Podría llenar mi cabello de todas las flores posibles, amar a mi familia de una forma pura y sincera.
Pero no puedo. No, si no puedo volver a ver esos ojos que cambian de color, como si fueran un reflejo de mi propia alma atormentada. No, si no puedo sentir ese calor cuando me abraza, cuando escucho su voz dentro de mí, haciéndome saber que nunca jamás estoy sola. Sin esos besos que deseo y que odio desear. Que me hacen sentir miserable y rastrera al mismo tiempo que indefensa y completa. Ese odio que se está convirtiendo en amor.
Quisiera reprimir ese amor. Obligarle a marchar, en lugar de haberle pedido que nunca se aleje de mí.
O si no... Dejar de sentir esta culpa que quema tanto, esta sensación de traición. Poder sentir sin sentir.
De todos modos, ya me he perdido casi por completo. Si al menos acallo la voz que no deja de gritar de dolor... podré vivir en paz con la nueva Catherin Thross.
15 nov 2016
Volver a casa era algo que no estaba en mis planes. Había imaginado mi final en aquella prisión en la que yo mismo había condenado a muchos otros antes que yo. No pensé que estaría tan cerca de ser mi tumba.
Ahora puedo tumbarme y buscar las estrellas para, sí, encontrarlas al fin. Fingir que duermo es algo que he practicado mucho, y Anna a mi lado parece satisfecha solo de estar conmigo. Ahí tenía mucho tiempo para pensar y recrearme en esa felicidad que guardo al verme libre. Pero tengo miedo de expresarme con libertad, con tanta alegría que se rompa el sueño que estoy viviendo ahora mismo.
Nunca pensé que mi querida hija tomase mi ausencia como algo planeado, como algo premeditado para estar lejos de todos. Aunque fuera un motivo vil, querría estar cerca de mi hijo para seguir reprochándole que lo dejó todo cuando aún había una guerra y posibilidades para ganar. Los he extrañado cada día, he tenido largos momentos para recordar momentos vividos, inventar otros, mezclarlos, confundir la realidad con mis propios deseos.
Hay tantas sensaciones que no controlo, tantos deseos. Buscar el perdón de la mujer a la que prometí amar. Demostrar a mi hija que merece la pena haberme salvado. Encontrar mi lugar en esta nueva vida sedentaria y desprovista de poder. Dar consuelo a este vacío que me llena, y que parece una suave calma. Tan perfecta y tan clara que me inquieta a su vez. Algo ha cambiado dentro de mí, y soy incapaz de saber qué es.
Ahora puedo tumbarme y buscar las estrellas para, sí, encontrarlas al fin. Fingir que duermo es algo que he practicado mucho, y Anna a mi lado parece satisfecha solo de estar conmigo. Ahí tenía mucho tiempo para pensar y recrearme en esa felicidad que guardo al verme libre. Pero tengo miedo de expresarme con libertad, con tanta alegría que se rompa el sueño que estoy viviendo ahora mismo.
Nunca pensé que mi querida hija tomase mi ausencia como algo planeado, como algo premeditado para estar lejos de todos. Aunque fuera un motivo vil, querría estar cerca de mi hijo para seguir reprochándole que lo dejó todo cuando aún había una guerra y posibilidades para ganar. Los he extrañado cada día, he tenido largos momentos para recordar momentos vividos, inventar otros, mezclarlos, confundir la realidad con mis propios deseos.
Hay tantas sensaciones que no controlo, tantos deseos. Buscar el perdón de la mujer a la que prometí amar. Demostrar a mi hija que merece la pena haberme salvado. Encontrar mi lugar en esta nueva vida sedentaria y desprovista de poder. Dar consuelo a este vacío que me llena, y que parece una suave calma. Tan perfecta y tan clara que me inquieta a su vez. Algo ha cambiado dentro de mí, y soy incapaz de saber qué es.
10 nov 2016
Mi plan estaba siendo todo un éxito. Con la ayuda de Sol, más como consejero en determinados momentos y sobre todo, como participante de este, la ciudad estaba atemorizada.
Los círculos de invocación escritos con sangre en las paredes.
La visión de esa criatura de pesadilla.
Las ratas.
Las enfermedades, la ceguera.
El miedo.
Las pesadillas del nuevo gobernante que no le dejaban dormir.
Todo estaba escrito para que la ciudad completa se sumiera en el pánico. Los Thross nos hemos marchado, pero la maldición que les precede sigue en la ciudad. Eso les hará dudar, les hará ver que realmente las cosas no son como las decían.
¿O tal vez sí?
Ahora lo dudo, tras mis actos creo que realmente algunos de nosotros atraíamos a esos seres. Quizá esté en nuestra naturaleza o quizá sea mala suerte. Lo que es seguro es que todo lo que ha pasado ahora en la ciudad lo he planeado yo misma, Nunca me imaginé tan retorcida, tan fría, tan capaz de hacer que la gente sienta miedo, de manipularla con hábiles ardides.
Y lo cierto es que... no me desagrada.
Además, con este nuevo huésped dentro de mí lo veo mucho más claro.
Así es, no cabe duda... puedo hacer todo lo que me proponga.
Los círculos de invocación escritos con sangre en las paredes.
La visión de esa criatura de pesadilla.
Las ratas.
Las enfermedades, la ceguera.
El miedo.
Las pesadillas del nuevo gobernante que no le dejaban dormir.
Todo estaba escrito para que la ciudad completa se sumiera en el pánico. Los Thross nos hemos marchado, pero la maldición que les precede sigue en la ciudad. Eso les hará dudar, les hará ver que realmente las cosas no son como las decían.
¿O tal vez sí?
Ahora lo dudo, tras mis actos creo que realmente algunos de nosotros atraíamos a esos seres. Quizá esté en nuestra naturaleza o quizá sea mala suerte. Lo que es seguro es que todo lo que ha pasado ahora en la ciudad lo he planeado yo misma, Nunca me imaginé tan retorcida, tan fría, tan capaz de hacer que la gente sienta miedo, de manipularla con hábiles ardides.
Y lo cierto es que... no me desagrada.
Además, con este nuevo huésped dentro de mí lo veo mucho más claro.
Así es, no cabe duda... puedo hacer todo lo que me proponga.
9 oct 2016
Desde el refugio que había elegido para contener, literalmente, el demonio que vivía en mi interior, recibí la noticia. Todo lo que habíamos construido. Todo lo que habíamos sacrificado. Todo lo que habíamos mantenido por el bien de nuestra familia y el de aquellos a quien teníamos a nuestro cargo.
Lo había precipitado todo por una presión que debería saber manejar. Desde pequeño había sido preparado. Ahora abandonaba a su familia, obligándoles a marchar de todo lo que tenían. Preciados tesoros que no solo podían contarse en oro. Las biblioteca casi infinita de Iefel. Los jardines de Therin. El hogar en el que mis hijos se habían criado, y en el que tanto tenían que descubrir.
Ahora estábamos en el exilio, sin saber a dónde podríamos ir, qué podríamos hacer para seguir viviendo. Y unidos, como seguramente Therin deseaba.
Mientras observo la ciudad que volvía erigirse, vienen a mí todos los recuerdos de lo vivido. Y quería pensar en lo que nos quedaba por vivir. Pero ya no quedaba nada por lo que luchar. Nos tocaba construir un nuevo futuro.
6 sept 2016
Ira
Ha tenido que volver a aparecer en el peor lugar con la persona equivocada. La persona más equivocada con la que ha podido coincidir.
Robert Nystrom, ese nombre me perseguirá allá dónde vaya. Parece como si no quisiera dejarme descansar, y que se aproxime tanto a la persona más frágil y más importante de mi vida me llena de ira. Una ira que por el momento debo controlar.
Si ocurre algo, no habrá medida. No me importará convertirme en un ente atormentado sin conciencia. Si la toca, será lo último que haga en esa miserable vida, y deseará no haber existido nunca.
Espero que cumpla ese trato. Es un problema que tenemos él y yo, nadie más. Si no se acerca a mis seres queridos aún puede "respirar" algo más de tiempo.
Si viene a por mí... en fin. Podría decirse que fue en defensa propia.
Y tengo muchas ganas de ver ese cuerpo hecho cenizas.
Robert Nystrom, ese nombre me perseguirá allá dónde vaya. Parece como si no quisiera dejarme descansar, y que se aproxime tanto a la persona más frágil y más importante de mi vida me llena de ira. Una ira que por el momento debo controlar.
Si ocurre algo, no habrá medida. No me importará convertirme en un ente atormentado sin conciencia. Si la toca, será lo último que haga en esa miserable vida, y deseará no haber existido nunca.
Espero que cumpla ese trato. Es un problema que tenemos él y yo, nadie más. Si no se acerca a mis seres queridos aún puede "respirar" algo más de tiempo.
Si viene a por mí... en fin. Podría decirse que fue en defensa propia.
Y tengo muchas ganas de ver ese cuerpo hecho cenizas.
5 sept 2016
Volver a un mundo tan diferente es una experiencia muy curiosa, casi divertida. No recordaba muchas cosas, pero a la vez soy capaz de adaptarme a esta nueva corriente, como si fuera capaz de cambiar mis costumbres a la velocidad de un chasquido.
Estoy segura que nadie ha advertido los problemas que tengo para relacionarme con otros, y que me introducción en esa ciudad desconocida ha pasado sin mayores contratiempo. Ahora soy como una más, siempre presente pero desde no se sabe cuanto. La maestra del disfraz, esa soy yo.
Y mientras los observo desde mi discreta posición, aprendo cosas. Había olvidado la fragilidad de Xanos. No recordaba a una Therin tan fuerte. Olvidé los muchos mensajes que Zekk me envió para ella. No había tanta oscuridad en los ojos del que contenía a Ophiel en su interior.
Todo es diferente, y este mundo parece aproximarse a un fin que ninguno puede sentir. Quizás sea el fin de ese pequeño mundo que lo componen estas personas con las que regreso. Caminan sobre hielo. Podría advertirles. Pero soy tan lejana ya que estaría afectando a un mundo al que no pertenezco. Y además... no sería tan divertido.
Estoy segura que nadie ha advertido los problemas que tengo para relacionarme con otros, y que me introducción en esa ciudad desconocida ha pasado sin mayores contratiempo. Ahora soy como una más, siempre presente pero desde no se sabe cuanto. La maestra del disfraz, esa soy yo.
Y mientras los observo desde mi discreta posición, aprendo cosas. Había olvidado la fragilidad de Xanos. No recordaba a una Therin tan fuerte. Olvidé los muchos mensajes que Zekk me envió para ella. No había tanta oscuridad en los ojos del que contenía a Ophiel en su interior.
Todo es diferente, y este mundo parece aproximarse a un fin que ninguno puede sentir. Quizás sea el fin de ese pequeño mundo que lo componen estas personas con las que regreso. Caminan sobre hielo. Podría advertirles. Pero soy tan lejana ya que estaría afectando a un mundo al que no pertenezco. Y además... no sería tan divertido.
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