Ha tenido que volver a aparecer en el peor lugar con la persona equivocada. La persona más equivocada con la que ha podido coincidir.
Robert Nystrom, ese nombre me perseguirá allá dónde vaya. Parece como si no quisiera dejarme descansar, y que se aproxime tanto a la persona más frágil y más importante de mi vida me llena de ira. Una ira que por el momento debo controlar.
Si ocurre algo, no habrá medida. No me importará convertirme en un ente atormentado sin conciencia. Si la toca, será lo último que haga en esa miserable vida, y deseará no haber existido nunca.
Espero que cumpla ese trato. Es un problema que tenemos él y yo, nadie más. Si no se acerca a mis seres queridos aún puede "respirar" algo más de tiempo.
Si viene a por mí... en fin. Podría decirse que fue en defensa propia.
Y tengo muchas ganas de ver ese cuerpo hecho cenizas.
Mostrando entradas con la etiqueta Demonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Demonio. Mostrar todas las entradas
6 sept 2016
20 jul 2016
Corazón.
Cuatro cadenas.
Cuatro sombras. Corazón, herido, más cuando las cadenas tiran. Más aún cuando el corazón tira de las cadenas. Lo hace muchas veces. Muchas. Se deshace, las sombras lo curan. Así siempre.
Duele, duele saberlo.
Es oscuro, ellos son luz. Me observan, me sonríen. Bailan. Parece como si bailasen para mí, o yo lo deseara. Es extraño, se deforman. Se hacen uno, el ser perfecto al que amar. Todos, pero siento miedo. Solo con ellos hay luz, lejos no hay nada.
¿Y si huyera? ¿Qué habría?
Correría lejos, solo preguntándome si me seguirían, si me buscarían. Tal vez no, tal vez se olviden pronto de mí. Quizá prefieran huir antes ellos de mí. Eso es más probable, yo no soy capaz de romper las cadenas.
¿Y si debiera? ¿Qué sería?
Serían libres de cargas, de heridas, de curar el corazón que se deshace. Más fácil para ellos, ¿no? Tal vez con mi presencia se envenenan de lo que supura mi corazón.
Pero no puedo. No puedo.
No puedo.
¿No puedo?
No... no puedo.
Definitivamente... es imposible.
Cuatro cadenas.
Cuatro sombras. Corazón, herido, más cuando las cadenas tiran. Más aún cuando el corazón tira de las cadenas. Lo hace muchas veces. Muchas. Se deshace, las sombras lo curan. Así siempre.
Duele, duele saberlo.
Es oscuro, ellos son luz. Me observan, me sonríen. Bailan. Parece como si bailasen para mí, o yo lo deseara. Es extraño, se deforman. Se hacen uno, el ser perfecto al que amar. Todos, pero siento miedo. Solo con ellos hay luz, lejos no hay nada.
¿Y si huyera? ¿Qué habría?
Correría lejos, solo preguntándome si me seguirían, si me buscarían. Tal vez no, tal vez se olviden pronto de mí. Quizá prefieran huir antes ellos de mí. Eso es más probable, yo no soy capaz de romper las cadenas.
¿Y si debiera? ¿Qué sería?
Serían libres de cargas, de heridas, de curar el corazón que se deshace. Más fácil para ellos, ¿no? Tal vez con mi presencia se envenenan de lo que supura mi corazón.
Pero no puedo. No puedo.
No puedo.
¿No puedo?
No... no puedo.
Definitivamente... es imposible.
14 abr 2016
No puedo
Desde el primer momento algo en ella llamó mi atención. Lo primero fue su apariencia física, a la que inconscientemente le resté importancia. Luego, su forma de comportarse conmigo, y lo diferente que resultó ser luego su conducta.
Es curioso, pensaba que le gustaba. Hubiera preferido eso, sin lugar a dudas. Hasta imaginé cómo podría ser, tan tierna e inocente y luego, ¿quién sabe? Salvaje, entregada...
Ahora tengo que borrar esos pensamientos de mi mente. Como si fuera un cubo de agua helada sobre mí, la verdad cae y de nuevo me roba la tranquilidad que tengo.
Tantos lugares en el mundo, tantos hogares... tantas malditas personas y he tenido que encontrarme con ella. Maldita sea...
¿Una hermana pequeña? ¿Yo? ¿Desde cuando?
No, imposible. No quiero creerlo. Pero... ¿cómo sabría entonces el nombre de mis padres? ¿Cómo explico ese innegable parecido a mí?
Aún tengo en mi mente su rostro decepcionado cuando de mis labios salió un contundente "no". "No quiero conocerte".
No quiero nada contigo.
No... no quiero apreciarte, Lena. No quiero que te sumerjas en mi mundo. No quiero que seas otra debilidad. No quiero tener la certeza de que si me necesitas iré corriendo a buscarte. Ni tampoco quiero saber que podré encontrar en tus brazos un nuevo consuelo, diferente al que haya tenido jamás.
No deseo encontrar en ti una familia, ni saber qué se siente al tenerla.
No, Lena...
No puedo...
Lo siento.
Es curioso, pensaba que le gustaba. Hubiera preferido eso, sin lugar a dudas. Hasta imaginé cómo podría ser, tan tierna e inocente y luego, ¿quién sabe? Salvaje, entregada...
Ahora tengo que borrar esos pensamientos de mi mente. Como si fuera un cubo de agua helada sobre mí, la verdad cae y de nuevo me roba la tranquilidad que tengo.
Tantos lugares en el mundo, tantos hogares... tantas malditas personas y he tenido que encontrarme con ella. Maldita sea...
¿Una hermana pequeña? ¿Yo? ¿Desde cuando?
No, imposible. No quiero creerlo. Pero... ¿cómo sabría entonces el nombre de mis padres? ¿Cómo explico ese innegable parecido a mí?
Aún tengo en mi mente su rostro decepcionado cuando de mis labios salió un contundente "no". "No quiero conocerte".
No quiero nada contigo.
No... no quiero apreciarte, Lena. No quiero que te sumerjas en mi mundo. No quiero que seas otra debilidad. No quiero tener la certeza de que si me necesitas iré corriendo a buscarte. Ni tampoco quiero saber que podré encontrar en tus brazos un nuevo consuelo, diferente al que haya tenido jamás.
No deseo encontrar en ti una familia, ni saber qué se siente al tenerla.
No, Lena...
No puedo...
Lo siento.
2 mar 2016
Noches de Estocolmo
Esta noche ha marcado la diferencia entre todas las que llevo aquí. Aunque señalo que no son demasiadas. La visión de esas criaturas, invocadas por aquella persona a la que imagino un igual, no me produce escalofríos.
En realidad, fue emocionante salvar a Greguer. Pocas veces dejo ver mi verdadera naturaleza, sin embargo en esta ciudad me siento anónima aún sabiendo que no lo soy. Siento que mi verdadero ser está sediento de algo que desconozco. Ni siquiera sé cómo me veo ahora que estoy más corrompida que cuando llegué a este mundo. Lo bueno de esa consecuencia es que puedo usarla a mi favor para causar aún más pavor.
No fue difícil espantar al invitado no deseado en esa fiesta, en el cual no percibí gesto de horror. Cierto es que aquello que invocaba no era cualquier cosa. Pero tengo la sensación de que volveré a verle pronto.
¿Quién será? ¿Qué querrá?
Dentro de mí hay una intensa curiosidad que quiero saciar. Si nos encontramos de nuevo... si descubro sus intenciones, tendré que actuar en consecuencia.
No permitiré que nadie vuelva a romperme, que nadie me hiera. Sea cuál sea el precio a pagar.
En realidad, fue emocionante salvar a Greguer. Pocas veces dejo ver mi verdadera naturaleza, sin embargo en esta ciudad me siento anónima aún sabiendo que no lo soy. Siento que mi verdadero ser está sediento de algo que desconozco. Ni siquiera sé cómo me veo ahora que estoy más corrompida que cuando llegué a este mundo. Lo bueno de esa consecuencia es que puedo usarla a mi favor para causar aún más pavor.
No fue difícil espantar al invitado no deseado en esa fiesta, en el cual no percibí gesto de horror. Cierto es que aquello que invocaba no era cualquier cosa. Pero tengo la sensación de que volveré a verle pronto.
¿Quién será? ¿Qué querrá?
Dentro de mí hay una intensa curiosidad que quiero saciar. Si nos encontramos de nuevo... si descubro sus intenciones, tendré que actuar en consecuencia.
No permitiré que nadie vuelva a romperme, que nadie me hiera. Sea cuál sea el precio a pagar.
1 mar 2016
Esta noche ha caído dormida antes de lo que esperaba, y eso me deja tiempo para pensar en tantas cosas...
El humo del cigarrillo asciende, como mis pensamientos. Observo como su pecho desnudo asciende y desciende, durmiendo al parecer sin pesadillas. Después de esa terrible visión, cualquiera estaría temblando. Pero no era cualquiera.
Había visto tantos horrores del lugar en el que procedía que podía estar... en cualquier estado dentro del cual ya no te importa nada.
No me había parado a pensar en la salud de ¿su alma?, sólo en su integridad física. Y me arrepiento tanto.
Parecía feliz de estar en la ciudad, con nosotros, en aquella nueva casa. Pero empiezo a dudar de cuanto de aquello era sincero, sin que siquiera se diera cuenta.
Quizás estaba fingiendo, jugando a ser humana, con lo poco que le quedaba. La sombra de Dasha que había creído ver quizás no escondiera su esencia, después de tanto dolor. Quizás ya no existía.
Sentí un escalofrío, profundo. Tanto como el abismo que veía ante mí. Como la llegada de lo inevitable, sólo que pensando en qué haría si realmente la había perdido. Si toda esa felicidad era apenas un espejismo.
Esta noche he derramado lágrimas de sangre que ella no podrá consolar. Y la duda seguirá conmigo, tal vez hasta un nuevo amanecer que yo pueda contemplar.
El humo del cigarrillo asciende, como mis pensamientos. Observo como su pecho desnudo asciende y desciende, durmiendo al parecer sin pesadillas. Después de esa terrible visión, cualquiera estaría temblando. Pero no era cualquiera.
Había visto tantos horrores del lugar en el que procedía que podía estar... en cualquier estado dentro del cual ya no te importa nada.
No me había parado a pensar en la salud de ¿su alma?, sólo en su integridad física. Y me arrepiento tanto.
Parecía feliz de estar en la ciudad, con nosotros, en aquella nueva casa. Pero empiezo a dudar de cuanto de aquello era sincero, sin que siquiera se diera cuenta.
Quizás estaba fingiendo, jugando a ser humana, con lo poco que le quedaba. La sombra de Dasha que había creído ver quizás no escondiera su esencia, después de tanto dolor. Quizás ya no existía.
Sentí un escalofrío, profundo. Tanto como el abismo que veía ante mí. Como la llegada de lo inevitable, sólo que pensando en qué haría si realmente la había perdido. Si toda esa felicidad era apenas un espejismo.
Esta noche he derramado lágrimas de sangre que ella no podrá consolar. Y la duda seguirá conmigo, tal vez hasta un nuevo amanecer que yo pueda contemplar.
3 feb 2016
Suecia
Precipitado... sí, es posible.
Pero es una gran idea, por fin me marcharé de este terrible lugar que solo me ha dado problemas, desgracias, infelicidad.
Suecia es color, Moscú es una ciudad gris. Y yo necesito color en mi vida. Todos lo necesitamos, y creo que Andrea y Falk también serán felices allí. Viendo la situación aquí, es la mejor idea.
No hay nada que me ate aquí... ya no.
Dejé todo hace tiempo, y esa persona que era el cabo más fuerte que me anclaba a esta tierra se ha marchado... para siempre.
Debo dejarla ir, por eso no debo pensar. Por ello tengo que mantener mi mente ocupada en Suecia, organizando todo para partir cuanto antes. ¿Tengo prisa? Sí.
Si me paro a pensar en si debo irme o no realmente, entonces es cuando no me iré. Y no puedo quedarme...
Porque si me quedo, seguiré buscándole, necesitándole. Tal vez lejos, pueda olvidarle. No recordar su sonrisa, su magia, su luz...
Suecia, Suecia...
Nada más va a ocupar mi mente hasta que pise ese terreno.
Pero es una gran idea, por fin me marcharé de este terrible lugar que solo me ha dado problemas, desgracias, infelicidad.
Suecia es color, Moscú es una ciudad gris. Y yo necesito color en mi vida. Todos lo necesitamos, y creo que Andrea y Falk también serán felices allí. Viendo la situación aquí, es la mejor idea.
No hay nada que me ate aquí... ya no.
Dejé todo hace tiempo, y esa persona que era el cabo más fuerte que me anclaba a esta tierra se ha marchado... para siempre.
Debo dejarla ir, por eso no debo pensar. Por ello tengo que mantener mi mente ocupada en Suecia, organizando todo para partir cuanto antes. ¿Tengo prisa? Sí.
Si me paro a pensar en si debo irme o no realmente, entonces es cuando no me iré. Y no puedo quedarme...
Porque si me quedo, seguiré buscándole, necesitándole. Tal vez lejos, pueda olvidarle. No recordar su sonrisa, su magia, su luz...
Suecia, Suecia...
Nada más va a ocupar mi mente hasta que pise ese terreno.
30 may 2015
Siento la quietud en este lugar, ahora todo es tranquilo. Hay setenta veces siete espinas clavadas en mi ser si es que tuviera piel, a veces más cerca, a veces más lejos. Pero siempre hienden más profundo, abriendo heridas más profundas. Pero al menos existe el silencio. No se escuchan más gritos de esas almas que claman por ese tal Dios que nos abandonó a todos a nuestra suerte.
Si supieran la verdad, si supieran lo que hicimos por ellos...
Yo solo quería hacerles partícipes de la realidad, mostrarles el poder que teníamos a pesar de nuestra ausencia en el mundo durante tanto tiempo. Mostrarles lo frágiles que eran como criaturas inferiores, diseñadas a Su imagen. Hacerles ver que no pueden ser gobernados por el Hombre, que necesitan nuestra guía.
Todavía no estoy perdido, todavía puedo sobrevivir a esto. Debo hacerle entender que la necesitamos. Con tamaño poder escondido, ¿qué no podríamos hacer por estos humanos que tanto amamos? Diferentes modos, pero todos queremos ser los guías del rebaño.
No la veo, no la siento. Solo tengo el silencio y mi propio dolor reprimido. Sin poder gritar como desearía. He estado demasiado tiempo en esa maldita forma, la vanidad me ha hecho perder mi objetivo real en este tiempo. Pero cuando vuelva a sentirla, me escuchará, sentirá mis propósitos. Y seré libre una vez más.
Si supieran la verdad, si supieran lo que hicimos por ellos...
Yo solo quería hacerles partícipes de la realidad, mostrarles el poder que teníamos a pesar de nuestra ausencia en el mundo durante tanto tiempo. Mostrarles lo frágiles que eran como criaturas inferiores, diseñadas a Su imagen. Hacerles ver que no pueden ser gobernados por el Hombre, que necesitan nuestra guía.
Todavía no estoy perdido, todavía puedo sobrevivir a esto. Debo hacerle entender que la necesitamos. Con tamaño poder escondido, ¿qué no podríamos hacer por estos humanos que tanto amamos? Diferentes modos, pero todos queremos ser los guías del rebaño.
No la veo, no la siento. Solo tengo el silencio y mi propio dolor reprimido. Sin poder gritar como desearía. He estado demasiado tiempo en esa maldita forma, la vanidad me ha hecho perder mi objetivo real en este tiempo. Pero cuando vuelva a sentirla, me escuchará, sentirá mis propósitos. Y seré libre una vez más.
28 may 2015
Los libros comienzan a agotarse. No son consumidos, pero sí devorados por mí en cierto modo. El cine, la televisión en general, no me consuela. Siempre se ha dicho que nos estupidiza, y lo último que necesito es perder la conciencia y toda mi atención por el constante flujo de imágenes predipuestos para la distracción.
Encerrado en casa, una vez me sumerja en ese mundo que nunca se detiene será difícil escapar. Porque ella entra y sale cuando desea. Es su hogar, tiene cierta libertad, nadie la busca con tanto ahínco... pero yo debo permanecer aquí. Desde que el coche impactó contra el árbol que circundaba el bosque, he estado huyendo de la amenaza constante sobre mi cabeza. Ese miedo y esa ha huida me hacen temer por mi cordura. No puedo dejar de pensar en ello, por eso emprendo nuevas huidas. Pensar en otra cosa, esa es mi única salida.
Libros y pensamientos.
Han vuelto recuerdos de cuando todo era diferente, lejos de reproches, insultos y otros modos de desprecio. Cuando ella me buscaba. Cuando ella conservaba esa luz tan brillante que en su día me alejó de su lado. Ahora esta se apaga, pierde brillo, muere poco a poco.
No quiere creerme, pero está muriendo. Antes no soportaba su sola existencia, y ahora deseo mantenerla viva. Como una llama moribunda que intento proteger de la brisa aunque mi piel sea de fino papel.
Ella tiene algo que necesitamos fervientemente y ni siquiera somos conscientes de ello. Una responsabilidad grande, pero que debo concienciar y mostrar a todos. Tal vez, tal vez sea ese el camino.
Encerrado en casa, una vez me sumerja en ese mundo que nunca se detiene será difícil escapar. Porque ella entra y sale cuando desea. Es su hogar, tiene cierta libertad, nadie la busca con tanto ahínco... pero yo debo permanecer aquí. Desde que el coche impactó contra el árbol que circundaba el bosque, he estado huyendo de la amenaza constante sobre mi cabeza. Ese miedo y esa ha huida me hacen temer por mi cordura. No puedo dejar de pensar en ello, por eso emprendo nuevas huidas. Pensar en otra cosa, esa es mi única salida.
Libros y pensamientos.
Han vuelto recuerdos de cuando todo era diferente, lejos de reproches, insultos y otros modos de desprecio. Cuando ella me buscaba. Cuando ella conservaba esa luz tan brillante que en su día me alejó de su lado. Ahora esta se apaga, pierde brillo, muere poco a poco.
No quiere creerme, pero está muriendo. Antes no soportaba su sola existencia, y ahora deseo mantenerla viva. Como una llama moribunda que intento proteger de la brisa aunque mi piel sea de fino papel.
Ella tiene algo que necesitamos fervientemente y ni siquiera somos conscientes de ello. Una responsabilidad grande, pero que debo concienciar y mostrar a todos. Tal vez, tal vez sea ese el camino.
Torre
Ya no me importan muchas cosas. Ya no me importa hacer lo que tiempo atrás me habría horrorizado.
Simplemente, mi vida es puro caos. Y... creo que ya no hay vuelta atrás. Me siento como si estuviera en el centro de un lugar muy alto. Una torre aparentemente impenetrable bajo una lluvia que no me deja ver los peligros que se acercan. Muchas personas golpean las puertas que están casi quebradas y siento que pronto todas llegarán a la cima y se abalanzarán sobre mi cuerpo hasta hacerme desaparecer.
Sí, esa torre era aparentemente impenetrable, pero no hay que juzgarlo todo por su falsa fortaleza. Me siento fuerte, al mismo tiempo me siento débil. Valiente y cobarde. Capaz de comerme el mundo y consciente de que este se zampará mis entrañas antes de darme cuenta.
Es extraño... todo por un simple acto. No, no es simple, es complejo y premeditado. He matado a uno de mis enemigos sin compasión ni escrúpulos y le he condenado a una tortura eterna.
Lo peor de todo es que no me siento mal por ello, hasta... me tranquiliza. He hecho bien, lo creo firmemente. Era necesario, los seres así deben ser eliminados.
En general... mi vida personal empieza a darme un poco igual. No estoy dispuesta a seguir sufriendo como una imbécil durante más tiempo por simples... motivos humanos. Eso son. Problemas menores que roban mi atención. No puedo borrar mis sentimientos hacia las personas que he conocido, pero prefiero despreocuparme. Demasiado malestar en mi vida. Dicen que fuimos condenados a ese sufrimiento y quizá por ello quiero verlo ahora todo desde otro punto de vista.
Aquí, sobre mi torre, sigo a la espera de un temblor. No sé quién los causará. Desconozco si los cimientos de la torre caerán y me arrastrarán con ellos. Pero por el momento... no me arrepiento de estar aquí arriba. Yo misma la he escalado con todas mis fuerzas, sangrando mis manos y gritando mis lamentos.
¿Para qué sufrir por algo que no tiene remedio?
Simplemente, mi vida es puro caos. Y... creo que ya no hay vuelta atrás. Me siento como si estuviera en el centro de un lugar muy alto. Una torre aparentemente impenetrable bajo una lluvia que no me deja ver los peligros que se acercan. Muchas personas golpean las puertas que están casi quebradas y siento que pronto todas llegarán a la cima y se abalanzarán sobre mi cuerpo hasta hacerme desaparecer.
Sí, esa torre era aparentemente impenetrable, pero no hay que juzgarlo todo por su falsa fortaleza. Me siento fuerte, al mismo tiempo me siento débil. Valiente y cobarde. Capaz de comerme el mundo y consciente de que este se zampará mis entrañas antes de darme cuenta.
Es extraño... todo por un simple acto. No, no es simple, es complejo y premeditado. He matado a uno de mis enemigos sin compasión ni escrúpulos y le he condenado a una tortura eterna.
Lo peor de todo es que no me siento mal por ello, hasta... me tranquiliza. He hecho bien, lo creo firmemente. Era necesario, los seres así deben ser eliminados.
En general... mi vida personal empieza a darme un poco igual. No estoy dispuesta a seguir sufriendo como una imbécil durante más tiempo por simples... motivos humanos. Eso son. Problemas menores que roban mi atención. No puedo borrar mis sentimientos hacia las personas que he conocido, pero prefiero despreocuparme. Demasiado malestar en mi vida. Dicen que fuimos condenados a ese sufrimiento y quizá por ello quiero verlo ahora todo desde otro punto de vista.
Aquí, sobre mi torre, sigo a la espera de un temblor. No sé quién los causará. Desconozco si los cimientos de la torre caerán y me arrastrarán con ellos. Pero por el momento... no me arrepiento de estar aquí arriba. Yo misma la he escalado con todas mis fuerzas, sangrando mis manos y gritando mis lamentos.
¿Para qué sufrir por algo que no tiene remedio?
7 may 2015
Destrucción
La ciudad me parece mucho más oscura ahora.
Frágil, delicada. Llegan días más cálidos y los días se extienden un poco más en la luz que llega a nuestras calles. Es ignorante de muchas de las cosas que ocurren en sus calles.
Con el poder suficiente para poder hacer temblar sus cimientos, jamás pensé que podría regodearme suficiente en algo relativamente mucho más sencillo. Puedo quebrar una ciudad, plagarla de monstruos que harían realidad las pesadillas de niños y de los que ya no son tan niños.
Pero quebrar a una persona... es diferente. No diría placer. Pero sí te hace cuestionar cosas, te hace alejarte de todo. Como el que prefiere contemplar un terrible accidente desde fuera. Y te preguntas qué ocurrirá la siguiente vez, si es que repites algo semejante.
Dos vidas rotas, y en consecuencia de ello, quizás otras tantas a su vez.
Dicen que el poder de perdonar una vida es el verdadero poder. Pero tener la capacidad de destruir de ese modo... es algo que me ha hecho sentir mucho más vivo.
Más fácil, más intenso.
Y no sé si querré detenerme.
5 may 2015
Redención
"Todo será diferente".
Eso nos prometimos hace... no recuerdo cuanto tiempo. He perdido la noción de los días, y esos momentos en los que todo parecía que realmente las cosas cambiarían para bien se han caído como un ángel revolucionado.
Porque es cierto, todo ha sido diferente. Quizá cansada de recibir el dolor por parte de las personas que quise, una parte de mí decidió cambiar las tornas para hacer daño sin compasión. No puedo explicarme el por qué. Él me lo pregunta, quiere entender igual que yo quiero. Pero no lo entiendo, sencillamente... no hay otra razón. Será que mi alma está cansada de ser estable, que el tormento empieza a ramificarse lenta y dolorosamente por ella.
O será que no puedo ser de otro modo.
Es increíble como pueden cambiar las cosas. Antes permanecer a su lado era un estado pacífico, armonioso. Escapaba de mis horas muertas para correr a sus brazos, aunque solo fuera para permanecer en ellos todo el tiempo posible. Sin hacer nada más.
Y ahora... cada vez que me toca, que le siento a mi lado, que le escucho hablar o incluso respirar demasiado cerca... solo puedo sentirme incómoda. Y no es su ser lo que me produce ese estado. Son mis propios demonios, los que me atormentan y cada día se hacen más fuerte para hacerme desear terribles oscuridades.
Me duele el corazón.
Siento que somos una bomba a punto de estallar y que el detonador está más cerca a cada roce con su piel o a cada palabra que se escapa de nuestros labios.
Me siento atrapada. No me dejará escapar. Y tampoco me deja decidir lo que necesito. Es cierto que es él quién ha sufrido todo lo malo que le he hecho, ¿pero es sano permanecer juntos sabiendo que no hay solución posible?
No me concede tiempo.
No me concede distancia.
No me concede nada salvo permanecer. Es un verbo simple, vacío. Antes permanecía a su lado y sentía que estaba dotado de significado. Ahora me siento hueca, como si me abrazara a un muro de humo.
Estoy cansada de permanecer, pero debo concedérselo. Aún estoy esperando a que llegue el momento en que el detonador haga activar la bomba y sus palabras y sus actos me destruyan por completo. Y yo lo único que podré hacer será deshacerme entre sus llamas.
Pero no me importa.
Es lo que estoy esperando, es el modo en el que quiero redimir mis pecados.
Cuando todo acabe, al fin seremos libres.
Eso nos prometimos hace... no recuerdo cuanto tiempo. He perdido la noción de los días, y esos momentos en los que todo parecía que realmente las cosas cambiarían para bien se han caído como un ángel revolucionado.
Porque es cierto, todo ha sido diferente. Quizá cansada de recibir el dolor por parte de las personas que quise, una parte de mí decidió cambiar las tornas para hacer daño sin compasión. No puedo explicarme el por qué. Él me lo pregunta, quiere entender igual que yo quiero. Pero no lo entiendo, sencillamente... no hay otra razón. Será que mi alma está cansada de ser estable, que el tormento empieza a ramificarse lenta y dolorosamente por ella.
O será que no puedo ser de otro modo.
Es increíble como pueden cambiar las cosas. Antes permanecer a su lado era un estado pacífico, armonioso. Escapaba de mis horas muertas para correr a sus brazos, aunque solo fuera para permanecer en ellos todo el tiempo posible. Sin hacer nada más.
Y ahora... cada vez que me toca, que le siento a mi lado, que le escucho hablar o incluso respirar demasiado cerca... solo puedo sentirme incómoda. Y no es su ser lo que me produce ese estado. Son mis propios demonios, los que me atormentan y cada día se hacen más fuerte para hacerme desear terribles oscuridades.
Me duele el corazón.
Siento que somos una bomba a punto de estallar y que el detonador está más cerca a cada roce con su piel o a cada palabra que se escapa de nuestros labios.
Me siento atrapada. No me dejará escapar. Y tampoco me deja decidir lo que necesito. Es cierto que es él quién ha sufrido todo lo malo que le he hecho, ¿pero es sano permanecer juntos sabiendo que no hay solución posible?
No me concede tiempo.
No me concede distancia.
No me concede nada salvo permanecer. Es un verbo simple, vacío. Antes permanecía a su lado y sentía que estaba dotado de significado. Ahora me siento hueca, como si me abrazara a un muro de humo.
Estoy cansada de permanecer, pero debo concedérselo. Aún estoy esperando a que llegue el momento en que el detonador haga activar la bomba y sus palabras y sus actos me destruyan por completo. Y yo lo único que podré hacer será deshacerme entre sus llamas.
Pero no me importa.
Es lo que estoy esperando, es el modo en el que quiero redimir mis pecados.
Cuando todo acabe, al fin seremos libres.
17 mar 2015
Nunca me he visto como la criatura que soy. Concibo mi ser como una extraño estado que alcanzamos solo unos pocos. No es una evolución, pero tampoco una involución. Simplemente somos diferentes a lo que éramos, sin mayores dramas o trascendencias de nuestra existencia.
Permanecemos aquí, con mayor o menor parte de lo que fuimos, sin propósito alguno, igual que cuando se nos estaba permitido mirar a la luz del sol. Sin destino ni esperanza. Por eso, al ser diferente y a la vez quizás algo mayor por mis simples poderes y longevidad antinatural, se me hace molesto el tener que rebuscar entre tumbas al que fuera mi superior. Suerte que no sabe de mi búsqueda, pues solo es saber dónde está su fortuna, sus propiedades y a quién puede gobernar. Porque ha llegado el momento en que esta ciudad se convierta en otra cosa. Porque es cuando tiembla la hora hacer negocio, de sacar provecho de todas las almas que tienen miedo. Y también de los monstruitos que dejan ver sus extrañas habilidades por matar o morir. Muchos de los incautos que ahora están creyendose victoriosos por comprobar como pueden contemplar otra noche pronto recibirán visitas. Hay que saber qué potencial tiene esta ciudad cargada de tesoros que pretenden esconderse.
R.N.
Permanecemos aquí, con mayor o menor parte de lo que fuimos, sin propósito alguno, igual que cuando se nos estaba permitido mirar a la luz del sol. Sin destino ni esperanza. Por eso, al ser diferente y a la vez quizás algo mayor por mis simples poderes y longevidad antinatural, se me hace molesto el tener que rebuscar entre tumbas al que fuera mi superior. Suerte que no sabe de mi búsqueda, pues solo es saber dónde está su fortuna, sus propiedades y a quién puede gobernar. Porque ha llegado el momento en que esta ciudad se convierta en otra cosa. Porque es cuando tiembla la hora hacer negocio, de sacar provecho de todas las almas que tienen miedo. Y también de los monstruitos que dejan ver sus extrañas habilidades por matar o morir. Muchos de los incautos que ahora están creyendose victoriosos por comprobar como pueden contemplar otra noche pronto recibirán visitas. Hay que saber qué potencial tiene esta ciudad cargada de tesoros que pretenden esconderse.
R.N.
10 mar 2015
Rompiendo el Velo y otras historias...
Rompiendo el Velo y otras historias... w/@NoodlesDice pic.twitter.com/XKMhrvNxPN
— Elena (@Beelzenef_) March 10, 2015
16 feb 2015
Nunca me había sentido tan insegura. Dasha me había hecho ver que ni siquiera de mis propios contactos podía fiarme, porque había posibilidades de que se hubieran hecho pasar por ellos. Mi único contacto seguro, con el hogar, lo único que me hacía sentirme segura en esta tierra que ahora me era hostil... ¿era una mentira? ¿Había sido engañada de una forma tan estúpida?
Creía estar preparada para lo que había en esta ciudad. Creía que podría permanecer a su lado contra toda adversidad que se hiciera presente.
Pero no me esperaba que todo estuviera tan mal. Dan parece no haber captado del todo lo que está ocurriendo mientras recogemos a toda velocidad. Puede que no lo haya asimilado, es demasiado inocente, quizás simplista, para estas jodidas intrigas. No estamos a salvo y hay que marcharse, en realidad no es más que eso. La protección de la que creíamos gozar... quizás no una protección, solo un respaldo por nuestras acciones... ya no existe. Nunca ha existido.
Y todos los que están a mi alrededor podrían verse afectados. Por saber de nuestra presencia aún estando expulsados y no haber informado a quienes debían. Casi siento que me ahogo de solo pensarlo. Por culpa de un Príncipe demasiado asustado de ver enemigos por todas partes abandono a mis amigos, cuanto tanta falta les hace nuestro apoyo.
Mientras dura la noche, no puedo evitar acordarme de ella. De tantos abrazos que me quedan por darle. Y tantas palabras por hacerle llegar.
Nos veremos antes de lo que esperas, es una promesa.
29 ene 2015
El encuentro sería quizás lo más desagradable que pasara en aquellos días. Nunca habían tenido problemas, no como aquellos. Y temían que fueran irresolubles, conflictos que terminan por alejar a los que incluso se quieren.
Habían estado juntos incluso cuando la memoria faltaba, y el cariño había tenido que ser construido de cero. Pero el capricho y el egoísmo podía destruir muchas cosas.
- He escuchado que te marchas.
- ... A poner algo de distancia, sí. Creo que es lo mejor.
- Lo mejor hubiera sido que la dejaras en paz, desde el principio. - sentenció, sin demasiada compasión. La cuestión era bien sencilla.
- No es tan fácil, Daniel. No puedes... - comenzó para ser interrumpido.
- ¿Es que no escuchaste cuando ella decía que no? ¿O es que piensas ser tan...obstinado siempre? Algún día tenían que llegar tus problemas. Solo que no esperaba que fueran de este modo.
Konstantin suspiró, agotado de no poder dormir, de no poder dejar de pensar en todo lo que se le venía encima. De lo que había hecho y de lo que podía haber provocado.
- He parado. Tarde, pero lo he hecho.
- Cuando la tormenta ya está encima. No... No puedes pretender que esto sea el fin del maldito problema que solo has creado tú. - dijo, alzando las manos hacia él, casi a la altura de su cuello. Pero tenía que contenerse, por él y por Dasha.
- Ella tampoco me detuvo. - se excusó, pero volvía a cometer el fallo de hablar sin pensar demasiado.
- Teníais que haberos detenido los dos. Joder... no sé cómo va a acabar esto, pero algo me dice que no bien.
No había nada que responder más allá de la vergüenza y la culpabilidad.
- Al menos, esperarás a que terminemos todo esto, ¿no?
- Sí, le dije que sí... que esperaría.
- Ojalá para entonces deje de sentirme así. - dijo finalmente, en un suave susurro, lamentándose por lo que les tocaba vivir en aquellos momentos. Y deseaba que realmente cambiase.
Se quedaron en silencio, con las manos escondidas en sendos bolsillos, mirando a nada en concreto, sin saber qué más decir.
- Nos veremos entonces.
- Ojalá... ojalá pudiera hacer algo por solucionar toda esta locura.
Habían estado juntos incluso cuando la memoria faltaba, y el cariño había tenido que ser construido de cero. Pero el capricho y el egoísmo podía destruir muchas cosas.
- He escuchado que te marchas.
- ... A poner algo de distancia, sí. Creo que es lo mejor.
- Lo mejor hubiera sido que la dejaras en paz, desde el principio. - sentenció, sin demasiada compasión. La cuestión era bien sencilla.
- No es tan fácil, Daniel. No puedes... - comenzó para ser interrumpido.
- ¿Es que no escuchaste cuando ella decía que no? ¿O es que piensas ser tan...obstinado siempre? Algún día tenían que llegar tus problemas. Solo que no esperaba que fueran de este modo.
Konstantin suspiró, agotado de no poder dormir, de no poder dejar de pensar en todo lo que se le venía encima. De lo que había hecho y de lo que podía haber provocado.
- He parado. Tarde, pero lo he hecho.
- Cuando la tormenta ya está encima. No... No puedes pretender que esto sea el fin del maldito problema que solo has creado tú. - dijo, alzando las manos hacia él, casi a la altura de su cuello. Pero tenía que contenerse, por él y por Dasha.
- Ella tampoco me detuvo. - se excusó, pero volvía a cometer el fallo de hablar sin pensar demasiado.
- Teníais que haberos detenido los dos. Joder... no sé cómo va a acabar esto, pero algo me dice que no bien.
No había nada que responder más allá de la vergüenza y la culpabilidad.
- Al menos, esperarás a que terminemos todo esto, ¿no?
- Sí, le dije que sí... que esperaría.
- Ojalá para entonces deje de sentirme así. - dijo finalmente, en un suave susurro, lamentándose por lo que les tocaba vivir en aquellos momentos. Y deseaba que realmente cambiase.
Se quedaron en silencio, con las manos escondidas en sendos bolsillos, mirando a nada en concreto, sin saber qué más decir.
- Nos veremos entonces.
- Ojalá... ojalá pudiera hacer algo por solucionar toda esta locura.
27 dic 2014
En mis manos
Aún no me lo puedo creer. Dios... es como si... como si estuviera en un maldito cuento de Edgar Allan Poe. Tengo miedo de gritar en mitad del Elíseo algo parecido a "¡ese corazón delator!". Pero el corazón está atravesado por una estaca. Y su cuerpo yace eternamente, si nadie lo descubre, bajo tierra.
No, no puedo creer que Daniel haya hecho algo así. Mi plan era diferente, no me iba a manchar las manos. Pero ahora ambos tenemos un secreto. Un terrible y oscuro secreto que puede atraernos serios problemas.
No está muerto pero... no podrá despertar.
Estoy pensando en desenterrarlo y esconderlo en otra parte para que Daniel no lo encuentre de nuevo, arrepentido, y lo salve. O evitar que sepan que fue él. También estoy pensando en desenterrarlo pero para dejar que la luz del sol le abrase y le consuma para siempre en cenizas.
Le quería muerto, a mi merced. Y ahora tengo su miserable vida en mis manos. Lo peor de todo es que no sé qué hacer con este poder.
¿Matarle? ¿Dejarle vivir? ¿Salvarle? No... eso último no. Merece sufrir, merece morir.
Puede que le acabe matando.
Total, me he dado cuenta que tampoco está tan mal. Todo el mundo tiene que morir algún día.
No, no puedo creer que Daniel haya hecho algo así. Mi plan era diferente, no me iba a manchar las manos. Pero ahora ambos tenemos un secreto. Un terrible y oscuro secreto que puede atraernos serios problemas.
No está muerto pero... no podrá despertar.
Estoy pensando en desenterrarlo y esconderlo en otra parte para que Daniel no lo encuentre de nuevo, arrepentido, y lo salve. O evitar que sepan que fue él. También estoy pensando en desenterrarlo pero para dejar que la luz del sol le abrase y le consuma para siempre en cenizas.
Le quería muerto, a mi merced. Y ahora tengo su miserable vida en mis manos. Lo peor de todo es que no sé qué hacer con este poder.
¿Matarle? ¿Dejarle vivir? ¿Salvarle? No... eso último no. Merece sufrir, merece morir.
Puede que le acabe matando.
Total, me he dado cuenta que tampoco está tan mal. Todo el mundo tiene que morir algún día.
23 dic 2014
El humo del cigarrillo se perdía en el viento, azotado por la brisa. No es que fuera una idea brillante permanecer allí, en el frío invernal, podría pensar cualquiera. Pero tenía la suerte de que ni el frío, ni el calor, ni tampoco el paso del tiempo, hacían mella en su cuerpo.
Y mientras hacía que se consumiera, perdida entre pensamientos, una figura llamó su atención.
Caminaba encogido sobre sí mismo, con la mirada puesta en el suelo que pisaba, ausente de todo lo que había a su alrededor. Pero como si le llamase, alzó la vista. Sus miradas se encontraron y él se detuvo.
No recordaban si habían hablado realmente, solo... conocían su existencia.
Habían compartido un corazón donde ocupar un lugar, pero solo uno de los dos había permanecido para bien, para brindar calor y quizás consuelo. Pensaba permanecer todo el tiempo que se le permitiese, sanando heridas, recuperando su tiempo perdido, viviendo de otro modo lo que casi se les había negado.
Ella lanzó el cigarrillo al suelo, caminando para ponerse a su altura, quizás desafiante, iracunda por lo que sabía que ella, en el edificio que dejaba atrás, sentía. No estaba dispuesta a dejarse llevar por la violencia, salvo que unas palabras la invitasen a ello.
- ¿Se te ha perdido algo?
Él suspiró, mirando hacia arriba, hacia su casa. Parecía que sus planes tendrían que cambiar a la fuerza.
- No. Nada de tu incumbencia en todo caso.
- Entonces puedes seguir caminando. No tienes nada que hacer cerca de este sitio, mucho menos cerca de ella.
- No sabía que tuviera un perro guardián.
La risa de ella fue prácticamente una fuga, por el doble sentido de aquella frase, pero no se dejó amilanar.
- Tiene lo que necesita: amigos, gente que la quiere y que no la hiere sin motivo alguno.
Comprendiendo el golpe recibido, retrocedió un par de pasos, como si tomara conciencia de la situación. Miró de un lado a otro, sin saber que hacer, sintiendose perdido por momentos.
Finalmente, su cuerpo dejó escapar la tensión, al no tener que reunir más fuerzas estando en la derrota.
- Si dejas que este mensaje llegue a ella... dile que deseo que sea muy feliz. Es lo único, y es un deseo sincero.
Y caminó, perdiéndose en las oscuras calles bajo la mirada de Andrea, que apenas podía decidirse a qué hacer, en aquel momento tan crítico...
Y mientras hacía que se consumiera, perdida entre pensamientos, una figura llamó su atención.
Caminaba encogido sobre sí mismo, con la mirada puesta en el suelo que pisaba, ausente de todo lo que había a su alrededor. Pero como si le llamase, alzó la vista. Sus miradas se encontraron y él se detuvo.
No recordaban si habían hablado realmente, solo... conocían su existencia.
Habían compartido un corazón donde ocupar un lugar, pero solo uno de los dos había permanecido para bien, para brindar calor y quizás consuelo. Pensaba permanecer todo el tiempo que se le permitiese, sanando heridas, recuperando su tiempo perdido, viviendo de otro modo lo que casi se les había negado.
Ella lanzó el cigarrillo al suelo, caminando para ponerse a su altura, quizás desafiante, iracunda por lo que sabía que ella, en el edificio que dejaba atrás, sentía. No estaba dispuesta a dejarse llevar por la violencia, salvo que unas palabras la invitasen a ello.
- ¿Se te ha perdido algo?
Él suspiró, mirando hacia arriba, hacia su casa. Parecía que sus planes tendrían que cambiar a la fuerza.
- No. Nada de tu incumbencia en todo caso.
- Entonces puedes seguir caminando. No tienes nada que hacer cerca de este sitio, mucho menos cerca de ella.
- No sabía que tuviera un perro guardián.
La risa de ella fue prácticamente una fuga, por el doble sentido de aquella frase, pero no se dejó amilanar.
- Tiene lo que necesita: amigos, gente que la quiere y que no la hiere sin motivo alguno.
Comprendiendo el golpe recibido, retrocedió un par de pasos, como si tomara conciencia de la situación. Miró de un lado a otro, sin saber que hacer, sintiendose perdido por momentos.
Finalmente, su cuerpo dejó escapar la tensión, al no tener que reunir más fuerzas estando en la derrota.
- Si dejas que este mensaje llegue a ella... dile que deseo que sea muy feliz. Es lo único, y es un deseo sincero.
Y caminó, perdiéndose en las oscuras calles bajo la mirada de Andrea, que apenas podía decidirse a qué hacer, en aquel momento tan crítico...
15 dic 2014
Romper con todo
He roto con algunas cosas. Dejado atrás cierto problema que me impedía ser del todo feliz. He dado un gran paso del que espero no arrepentirme.
Se acabó. Permitir que Falk se acerque tanto a mí, aunque sea para tener una buena relación... no haría otra cosa más que envenenarme por dentro.
Por eso, porque aún le quiero y necesito que ese amor se esfume, nos hemos dicho adiós.
Me duele. A veces, mirando mi móvil, temo cogerlo rápidamente, marcar su número y pedirle volver a verle. Temo encontrármelo por la calle y no poder reprimirme las ganas de abrazarle, de besarle de nuevo.
Pero veo la sonrisa de Daniel, me refugio en sus brazos y me olvido de todo. Recuerdo su amor y mi amor por él. Ya es más fuerte que el que podía profesar por Falk. Aunque con él fuera más intenso. Son diferentes, eso es lo que quiero. No volver a sufrir por alguien de esa forma. No creo merecerlo.
Al haber dicho adiós, mi decisión fue firme. Ya llevaba un tiempo pensándolo, pero cuando Daniel me lo preguntó sentí en mi corazón que debía hacerlo. Era el momento indicado.
Una nueva vida junto a él, compartiendo la misma cama todos los días, los desayunos, las risas, las lágrimas. Apenas nos separará el trabajo o las clases, pero al volver a casa nos encontraremos con nuestro calor.
Me ha apenado empaquetar mis cosas, despedirme de mis amigos. Sobre todo de Elijah. Pero sé que estarán ahí siempre, al igual que yo lo estaré para ello.
Mi vida comienza de nuevo, no desde cero, pero sí desde otro prisma.
Solo deseo que salga bien.
Se acabó. Permitir que Falk se acerque tanto a mí, aunque sea para tener una buena relación... no haría otra cosa más que envenenarme por dentro.
Por eso, porque aún le quiero y necesito que ese amor se esfume, nos hemos dicho adiós.
Me duele. A veces, mirando mi móvil, temo cogerlo rápidamente, marcar su número y pedirle volver a verle. Temo encontrármelo por la calle y no poder reprimirme las ganas de abrazarle, de besarle de nuevo.
Pero veo la sonrisa de Daniel, me refugio en sus brazos y me olvido de todo. Recuerdo su amor y mi amor por él. Ya es más fuerte que el que podía profesar por Falk. Aunque con él fuera más intenso. Son diferentes, eso es lo que quiero. No volver a sufrir por alguien de esa forma. No creo merecerlo.
Al haber dicho adiós, mi decisión fue firme. Ya llevaba un tiempo pensándolo, pero cuando Daniel me lo preguntó sentí en mi corazón que debía hacerlo. Era el momento indicado.
Una nueva vida junto a él, compartiendo la misma cama todos los días, los desayunos, las risas, las lágrimas. Apenas nos separará el trabajo o las clases, pero al volver a casa nos encontraremos con nuestro calor.
Me ha apenado empaquetar mis cosas, despedirme de mis amigos. Sobre todo de Elijah. Pero sé que estarán ahí siempre, al igual que yo lo estaré para ello.
Mi vida comienza de nuevo, no desde cero, pero sí desde otro prisma.
Solo deseo que salga bien.
17 nov 2014
El humo estaba empezando a dificultar la visión de todos los presentes, pero no había mucho que mirar. Solo había que escuchar, y quizás, si estabas lo suficientemente ebrio, pensar demasiado. Todavía más si entre la multitud estaba esa persona que comenzaba a inspirar música.
Apartó la botella, molesto por lo que comenzaba a sentir, pero no podía dejar de mirarla. Con sus amigas, disfrutando de todo y de nada con sus amistades.
Nunca se había sentido demasiado parte de ello, pues no lo eran. Ella, en cambio, parecía necesitarlos. Tal vez fuera aquello. Ella buscaba algo que él nunca había poseído, y él no era capaz de entregarlo.
Sacudió la cabeza, sabiéndose seguro en aquel rincón. No le encontraría, ni siquiera por casualidad. Y mientras gozaba de la visión de su musa, ignorante de serlo, comenzó a escribir lo que podría haber sido, lo que podría ser por azares de aquel mundo... pero que nunca llegaba a materializarse.
Apartó la botella, molesto por lo que comenzaba a sentir, pero no podía dejar de mirarla. Con sus amigas, disfrutando de todo y de nada con sus amistades.
Nunca se había sentido demasiado parte de ello, pues no lo eran. Ella, en cambio, parecía necesitarlos. Tal vez fuera aquello. Ella buscaba algo que él nunca había poseído, y él no era capaz de entregarlo.
Sacudió la cabeza, sabiéndose seguro en aquel rincón. No le encontraría, ni siquiera por casualidad. Y mientras gozaba de la visión de su musa, ignorante de serlo, comenzó a escribir lo que podría haber sido, lo que podría ser por azares de aquel mundo... pero que nunca llegaba a materializarse.
22 sept 2014
La ciudad está más acostumbrada a perder que a ganar algo, que a contemplar algo hermoso. Y aunque ellos sean ignorantes, ciegos ante su realidad, podrán disfrutar de su breve momento de felicidad. En el que pueden creer que a partir de esa unión nunca más estarán solos.
Por mi parte, yo... dudo que esa sensación sea real. Pero puedo dejar de sentirme solo cuando estoy con ella. Cuando se abandona, dejando de lado la desconfianza, para apoyar su cabeza en mi pecho. Cuando no existimos más que nosotros dos en esta gigantesca pista de baile. Las palabras ya no aportan nada, sabiendo que no cruzará una línea por su orgullo. A pesar de todo, es preferible que no sepa nada, la ignorancia será su felicidad.
Estando así, hasta las miradas del que cree ser su protector parecen divertidas, y parece que ella las ignora.
Si vuelvo a mi prisión, al menos tendré ese recuerdo, que será una nueva luz en la oscuridad, además de su voz.
Me pregunto si ella... pensará en aquel momento.
Por mi parte, yo... dudo que esa sensación sea real. Pero puedo dejar de sentirme solo cuando estoy con ella. Cuando se abandona, dejando de lado la desconfianza, para apoyar su cabeza en mi pecho. Cuando no existimos más que nosotros dos en esta gigantesca pista de baile. Las palabras ya no aportan nada, sabiendo que no cruzará una línea por su orgullo. A pesar de todo, es preferible que no sepa nada, la ignorancia será su felicidad.
Estando así, hasta las miradas del que cree ser su protector parecen divertidas, y parece que ella las ignora.
Si vuelvo a mi prisión, al menos tendré ese recuerdo, que será una nueva luz en la oscuridad, además de su voz.
Me pregunto si ella... pensará en aquel momento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)