14 abr 2016

No puedo

Desde el primer momento algo en ella llamó mi atención. Lo primero fue su apariencia física, a la que inconscientemente le resté importancia. Luego, su forma de comportarse conmigo, y lo diferente que resultó ser luego su conducta.
Es curioso, pensaba que le gustaba. Hubiera preferido eso, sin lugar a dudas. Hasta imaginé cómo podría ser, tan tierna e inocente y luego, ¿quién sabe? Salvaje, entregada...

Ahora tengo que borrar esos pensamientos de mi mente. Como si fuera un cubo de agua helada sobre mí, la verdad cae y de nuevo me roba la tranquilidad que tengo.
Tantos lugares en el mundo, tantos hogares... tantas malditas personas y he tenido que encontrarme con ella. Maldita sea...

¿Una hermana pequeña? ¿Yo? ¿Desde cuando?
No, imposible. No quiero creerlo. Pero... ¿cómo sabría entonces el nombre de mis padres? ¿Cómo explico ese innegable parecido a mí?

Aún tengo en mi mente su rostro decepcionado cuando de mis labios salió un contundente "no". "No quiero conocerte".
No quiero nada contigo.
No... no quiero apreciarte, Lena. No quiero que te sumerjas en mi mundo. No quiero que seas otra debilidad. No quiero tener la certeza de que si me necesitas iré corriendo a buscarte. Ni tampoco quiero saber que podré encontrar en tus brazos un nuevo consuelo, diferente al que haya tenido jamás.
No deseo encontrar en ti una familia, ni saber qué se siente al tenerla.

No, Lena...
No puedo...

Lo siento.

3 abr 2016

Una nueva fuerza sacudía el bosque en su habitual quietud. Con profundos temblores espaciados en pocos segundos, algo se movía.
Algunas de las criaturas que habitaban allí ya se habían acostumbrado a la presencia de ese ser. Devorando árboles y atento a cualquier sonido que no perteneciera a algun animal que allí se había asentado para el fin de sus días.

Incluso aquella elflin que sólo deambulaba para observar y sanar a los árboles. No era como otros que entraban para refugio, huyendo de los depredadores. O los cazadores, que tomaban lo que necesitaban y luego se marchaban. Ella daba y a veces tomaba.
El bosque temblaba cada vez que ella se adentraba, como una emoción que sólo podía percibirse si formabas parte de él.

Entonces esa fuerza nueva permanecía quieta, sabiendo que todo iría bien. Incluso con aquella sensación incómoda que no había dejado de molestar desde que llegase.
Algo había entre aquellos árboles, piedras, ríos y vida que se asemejaba a una espina profundamente hendida en la carne. Algo no le dejaba descansar, pero tampoco sentía la suficiente voluntad para indagar y cumplir su función como protector del bosque.

Conocía la devastación que el paso de los hombres, elfos, enanos... podían hacer. Pero había algo más, algo que no sabía identificar. Temía en su interior. Las escamas le temblaban cuando, demasiado ocupado en buscar el buen alimento, se acercaba demasiado.

Quizás la elflin, en su infinita curiosidad que también era saciada cuando se acercaba a esa zona de espinas en el espíritu, pudiera ayudar.
Porque lo que antes parecía seguro, estaba manchado de esa sensación. Zonas del bosque ya no podían ser recorridas con libertad.
Algo malo sucedía, y por algo había llegado a ese vergel apenas descubierto.

27 mar 2016

Devolví a los cielos aquel arma que me habían concedido durante un tiempo límite, una vez cumplido el propósito que allí nos había traído.
Todo había sido muy diferente a lo que esperábamos, pero no parecía... perdido. Era curioso.

Esa muchacha estaba atendiendo a la que aseguraba que era su enemiga, y la cual estaba seguro que le había impedido ser feliz durante el tiempo que durase aquel compromiso forzado. Pero ahora se deshacía por salvarla y también por no ser vencida por el desmayo.
Los mortales somos seres cambiantes, en constante flujo y decisiones... pero ¿tanto?

¿Qué había marcado el cambio?

Cuando le lanzaba toda la fuerza que Aelthar le había concedido al nacer, no parecía pensar en la compasión.

Apenas se percibe cuando cae desfallecida. Es como si se hubiera tumbado a descansar, paulatinamente, casi como para caer en un sueño reconfortante.
Y como en una representación teatral, es momento de aguardar, de esperar. Que surjan preguntas, que florezca la añoranza, que la tranquilidad de su alma inquiete su mente con nuevos propósitos.

25 mar 2016

Compasión

En ocasiones la oportunidad se presenta sin que apenas te des cuenta. El momento que, en parte, llevas tiempo deseando sin siquiera ser consciente de ello. De haber sido consciente quizá nunca habría llegado a ese momento, por pura cautela y miedo a mí misma.
Pero de pronto, al verlo, al tenerlo al alcance... mi deseo era tomarlo.

Dentro de esa tormenta, en el ojo del huracán: Oscuridad, artes prohibidas y dos enemigos. Uno de ellos aliado, desconozco por cuánto tiempo. La distracción que él suponía para aquella mujer de cabellos rojos, la cual parecía un títere a manos de esa oscuridad, facilitó mi venganza.
Mi primer ataque fue producto del miedo al no anticipar tanta cercanía a ella. Luego, inspirada por ese método de invocación que Satas utilizó para obtener su arma, invoqué un rayo que impactó de lleno sobre el cuerpo de esa mujer.

Cualquier excusa era buena. En ese momento donde tuve que salvar a Satas del lazo de aquel zarcillo, no dudé en impactar de nuevo sobre aquel cuerpo inerte con otro de mis hechizos más poderosos.
Olía a carne quemada, de una forma cada vez más penetrante.
En parte no sabía lo que sentía dentro de mí. Además del impacto que me causaron esas terribles imágenes del cuerpo de Melissandre siendo calcinado por un rayo o impactado por el fuego... sentí la ausencia de toda emoción que me empujaran a detenerme.

Creo que de no ser por la aparición de Yue, habría acabado con ella.
Pero su presencia me dejaron ver que los Dioses seguían a mi lado y que si fallaba me dejarían sola y desamparada.
Entonces pude sentir parte de lo que estaba haciendo. Mis ojos se abrieron, y afortunadamente fui capaz de escuchar las palabras de aquel espíritu plenamente bondadoso.

- ¡Detente!-Grité a Satas, con la sensación de que esa voz no salía de mí.- Debemos tener compasión.

Compasión... hacia Melissandre...
Aquella mujer que no me ha dejado descansar durante años, que me ha impuesto la voluntad de un Dios terrible al que temo cada vez más.
Ella... ¿tendría compasión de mí?
No... desde luego, ella nunca ha tenido compasión de mí.
Pero yo soy mejor que ella. Y todo va a terminar, lo desee o no.

- Tu Dios no ha podido salvarte.

18 mar 2016

Creía tener la situación bajo control, y al final todo se ha desmoronado como un castillo de arena. Ahí creí poder refugiar a los pocos seres queridos que saben que todavía sigo vivo y que creo guardan algo de afecto por mí.
Pero un paso en falso más y acabaré perdiendo incluso eso.

No podía habernos encontrado de forma tan fácil, destruyendo todo lo que había tocado y además venciendo sobre ese duelo silencioso en los que había demasiados inocentes en peligro.
Ahora estoy solo, con mis pensamientos, intentando adivinar la próxima jugada. Hacer movimientos sin perder demasiado.

Sin que Therin volviera a ver a su familia en peligro.
Sin que Iefel volviera a temer por mí.

Todo por intentar hacer de mi vida algo nuevo, algo con lo que dejar de estar en las sombras. Acoger a otros, volver a educar, hacer un refugio.
Tal vez mi lugar esté en las sombras, sin destacar, a salvo... a salvo de todo aquel que no quiere ver a otros brillar con una luz de esperanza.

12 mar 2016

Volvió al campamento, a aquel nuevo refugio que habían encontrado después de ser atacados en el bosque, para encontrar a los compañeros que todavía permanecían a su lado.
No eran muchos, pero siempre serían suficientes. Aquel gran ejército del pasado era multitud, demasiados para ser controlados. Aquella era la fuente de su fracaso.

La joven Natinne se alzó para ofrecerle más abrigo en aquella noche fría, después de su larga ausencia. Ahí encontró cobijo, comida caliente y buena compañía, que curaba el alma del desasosiego tan común en los tiempos que corrían.

Cuando la normalidad regresó tras su llegada, sintió a su más allegada sentándose junto a él.

- ¿Qué fue del encuentro?
- Todavía duda... duda demasiado. Pero aprenderá a confiar.
- Eso le permitirá conocer.
- ... no si está tan envenenada por el miedo... y será difícil de arraigar.

Ella sonrió confiada, y se atrevió a acariciar su espalda.

- Siempre has sabido disipar los miedos. Por eso estamos aquí, a tu lado.

Ambos encontraron sus miradas, sabiendo encontrar consuelo ante tiempos tan oscuros. Quizás pronto serían más entre los que buscaban un futuro diferente.

2 mar 2016

Noches de Estocolmo

Esta noche ha marcado la diferencia entre todas las que llevo aquí. Aunque señalo que no son demasiadas. La visión de esas criaturas, invocadas por aquella persona a la que imagino un igual, no me produce escalofríos.

En realidad, fue emocionante salvar a Greguer. Pocas veces dejo ver mi verdadera naturaleza, sin embargo en esta ciudad me siento anónima aún sabiendo que no lo soy. Siento que mi verdadero ser está sediento de algo que desconozco. Ni siquiera sé cómo me veo ahora que estoy más corrompida que cuando llegué a este mundo. Lo bueno de esa consecuencia es que puedo usarla a mi favor para causar aún más pavor.

No fue difícil espantar al invitado no deseado en esa fiesta, en el cual no percibí gesto de horror. Cierto es que aquello que invocaba no era cualquier cosa. Pero tengo la sensación de que volveré a verle pronto.
¿Quién será? ¿Qué querrá?
Dentro de mí hay una intensa curiosidad que quiero saciar. Si nos encontramos de nuevo... si descubro sus intenciones, tendré que actuar en consecuencia.

No permitiré que nadie vuelva a romperme, que nadie me hiera. Sea cuál sea el precio a pagar.

1 mar 2016

Esta noche ha caído dormida antes de lo que esperaba, y eso me deja tiempo para pensar en tantas cosas...
El humo del cigarrillo asciende, como mis pensamientos. Observo como su pecho desnudo asciende y desciende, durmiendo al parecer sin pesadillas. Después de esa terrible visión, cualquiera estaría temblando. Pero no era cualquiera.
Había visto tantos horrores del lugar en el que procedía que podía estar... en cualquier estado dentro del cual ya no te importa nada.

No me había parado a pensar en la salud de ¿su alma?, sólo en su integridad física. Y me arrepiento tanto.

Parecía feliz de estar en la ciudad, con nosotros, en aquella nueva casa. Pero empiezo a dudar de cuanto de aquello era sincero, sin que siquiera se diera cuenta.

Quizás estaba fingiendo, jugando a ser humana, con lo poco que le quedaba. La sombra de Dasha que había creído ver quizás no escondiera su esencia, después de tanto dolor. Quizás ya no existía.

Sentí un escalofrío, profundo. Tanto como el abismo que veía ante mí. Como la llegada de lo inevitable, sólo que pensando en qué haría si realmente la había perdido. Si toda esa felicidad era apenas un espejismo.

Esta noche he derramado lágrimas de sangre que ella no podrá consolar. Y la duda seguirá conmigo, tal vez hasta un nuevo amanecer que yo pueda contemplar.

24 feb 2016

En Estocolmo


Hemos soñado tantas veces que se hacía realidad este deseo que no parece real.

Se ha quedado dormida en los brazos de Falk, mientras podría estar imaginado tantos futuros que le quedan por vivir. He podido observar su rostro durmiente en las noches que hemos compartido, pero nunca la he visto como ahora.

A la mañana no lo recordará, pero ahora parece ser muy consciente de dónde está y la tranquilidad que puede tomar su alma. Estamos preparadas para disfrutar de la inmortalidad hasta que este mundo llegue a su fin. Y mientras, permanecerá sin saber lo que sucede en lo que era su hogar.
Intentaremos salvarlo, pero poca esperanza queda.

Y teniendo este tesoro en poder, ¿iré a arriesgarme para perderlo todo?

22 feb 2016

La luz que está por llegar a estas nuevas naciones que nos eran desconocidas asombrará al mundo. Esa sorpresa que les invadirá apenas la empiezan a sentir, creyendo algunos, dudando sobre si la aparición de esos dos mortales que asemejan a los dioses exiliados es realmente una señal.
A veces yo también lo dudo, incluso ahora.

Comprender la grandeza de mi causa no choca con comprender que una entidad superior camina a mi lado y finge no poseer el poder de esa deidad a la que representa.

Sus planes podrían estar guiando los míos de una forma tan sutil que siento que estoy a su merced. ¿Cómo negar la sabiduría de la matriz que engendró a la primera magia? Su voluntad enriqueció al mundo, bastándose ella misma para dar al mundo lo que necesitaba y lo que su furibundo padre no sabía ver.

Igual que yo hacía con esa mujer, la joven aprendiz de Sol también tendría que dejarse llevar por los planes de mentes superiores. Todo fuera por erradicar a un enemigo de nuestra paz, de nuestro dominio sobre todas las criaturas vivas.

Estamos alzando nuestras tropas sobre un mapa a nuestros pies, y una figura de tal poder no puede permanecer sin posición. Decidir o ser doblegado, es lo que Sol nunca ha podido hacer. Pero ahora cambiará, se unirá a nosotros por medio de la joven o dejará su marca en nuestra historia para sólo ser recordado.

La luz que está por llegar está cerca, no tardará mucho.
Sólo necesitamos el dominio que tiene sobre uno de los seres más poderosos que ha pisado este mundo.