20 may 2013

Voces repetidas

Quizá sea cierto que soy impulsiva. También que me dejo llevar demasiadas veces por mis pasiones en lugar de pararme a pensar y decir que tal vez no sea lo indicado, o sea peligroso.
Quizá me venza la curiosidad, el ansia de ver más allá, de conseguir nuevas habilidades y alcanzar un poder que en algún momento dado veo cercano. Y me equivoco, demasiadas veces, lo sé.
No por olvidar debo haber cambiado. Según me cuentan, según he leído... siempre he sido así.

Soy consciente de que no pienso mis acciones, mis palabras antes de llegar a decirlas. Ya hay una voz en mi cabeza que me exige que piense y piense.
Y otras muchas voces a mi alrededor que también me lo exigen.

Cuando a una persona le dices que es mala, o que es torpe... aunque no lo sea tanto, tras repetírselo una y otra vez, reprochárselo... finalmente lo acaba creyendo, y por ello, actúa tal y como el resto del mundo la ve. Y eso hace que se sienta peor, y que incluso minen sus esperanzas y su propia estima al ver que realmente no consigue superarlo.

Sé lo que hago y lo que no hago.
No hace falta que me lo repitan sin parar... bastante mal me siento ya por ser así.

[Diario III]

16 may 2013

Intentos, sensaciones, recuerdos

He continuado mi entrenamiento, intentando no pensar demasiado en lo que ocurrió con Ethan. E intentando evadir esos pensamientos, mientras conversaba con un viejo amigo, he descubierto algo que quizá pueda ayudarme a conocer al fin a Sol, y tal vez, ayudarle a él. Puede que... expandiendo mi mente hasta límites insospechados, pueda acceder a él.
Lo he intentado una vez y no lo he conseguido.


He vuelto a intentarlo, pero aún no logró llegar a él, a pesar de haber sentido que estaba muy cerca. Ni siquiera con la ayuda de Hobsyllwin. Y aunque me siento cada vez más enferma, no quiero renunciar a esto.


Lo intenté nuevamente y tan solo he conseguido fiebre, y que mi familia se preocupe. Hemos hablado del Emperador y la guerra. No quiero tener nada que ver con ese tipo de situaciones, y aunque me repitan una y otra vez que es mi deber, no lo siento como tal. Pero al menos viajaré con ellos, por el placer que eso conlleva.
Estaban tan preocupados que no me “permitían” entrenar. Al menos no físicamente. Pero mientras observaba a Hob, comencé a meditar y llegué a un punto en el cual me sentí fuera de mí misma con la libertad limitada de poder moverme por los alrededores. Llegué hasta la casa para volver a intentar contactar con Sol.

Había una cadena que servía como enlace a mi cuerpo, y eso me hizo sentir más segura. Pero al fracasar nuevamente en mi intento, sentí el miedo por encontrar la cadena convertida en un hilo. ¿Y si se rompía? No quería averiguarlo, regresé a toda prisa.
Continúo enferma, y aunque no quiero rendirme aún, prefiero esperar a sentirme mejor antes de intentarlo de nuevo.

Esta mañana he hablado con Ethan y le he explicado que deseaba empezar de cero y que para ello lo mejor era que nuestros caminos se separasen definitivamente. No sé por qué, acabamos discutiendo hasta el punto de que uno de los dos debía marcharse de casa. Quería irme yo, porque al fin y al cabo, aún me siento fuera de lugar aquí. Y eso pareció herir a Iefel.
Ethan acabó abofeteándome, entonces me enfadé aún más. He sentido aversión incluso, pues he llegado a pensar que él resuelve así ese tipo de problemas.

Pero entonces... un recuerdo. La sensación de discutir con él. Es curioso que mi primer recuerdo, o amago de él, sea este, pero al menos es algo. He dejado de sentirme tan vacía.
Tras mi desesperación e impotencia, pensé en cosas que no debería haber pensado, cosas de las que probablemente segundos antes de acabar, me arrepentiría. Y recordé algo más, lo que resultó ser una estupidez cometida por Iefel hace tiempo.
Sentí miedo por el hecho de que tal vez, por mi culpa, volviera a intentar una locura.

Acabo de ir a impedir que Ethan se marchara. Y de nuevo... me besó. He continuado recordando sensaciones e imágenes, sobre los besos con Ethan y lo que ello provocaba en mí. Sentí un calor agradable en el corazón, al sentirme cada vez más llena de recuerdos. Pero... ¿por qué he empezado a recordar ahora?
He ido a pasear con él, para intentar rectificar lo ocurrido hoy. Hasta que finalmente... no hubo nada más que decir.

Y poco a poco llegan más recuerdos de sentirme así de completa con él.



Último intento y... ¡al fin! Logré hablar con Sol y por fin pude conocerle personalmente. Me explicó que comienzo a recordar debido a mi pequeño “viaje” incorpóreo. Y que era peligroso. ¿Peligroso? ¡La de cosas que podría ver, escuchar y hacer en ese estado! Se pueden espiar tantas cosas, puede ser tan útil que aunque sea un poco peligroso, vale la pena intentarlo.
Me habló de sus enemigos, pero no entró en detalles. Y debemos esperar. Quizá algún día despierte de nuevo por sí mismo. Y me habló también de Iefel... sin duda se aprecian mucho.

Cuando desperté, Ethan estaba echado a mi lado. Se levantó para informar a la familia de que estaba despierta. Al parecer he dormido tres días... Pero podría haber sido peor si me hubiera quedado más tiempo con Sol. Podría no haber despertado, al igual que él. Soñé también con Drek, tal vez sumida en nuevos recuerdos.
Pero no me importan ahora, quería decir lo que había conseguido hacer y evitar por el momento recuerdos que puedan hacerme daño.

Respirar bajo las sábanas acompañada de un hombre que cada día me muestra un poco más de la inmensidad de sus sentimientos.

[Diario II]
Sentirse caer. Quería volar durante un tiempo, olvidarme de todo lo que estaba por ocurrir. La guerra me asustaba, a pesar de que quería parecer decidido. Kyra necesitaba algo en qué creer, algo que recordar. Quería aprender cómo era la vida como Jinete de Dragón.

Y por fin lo estábamos consiguiendo. Aunque las cosas comenzasen a torcerse. La pérdida del Maestro, las ideas de Kyra. Las extrañaba, mucho. Aunque no fueran como las recordaba. Pero lo estaba intentando con todas sus fuerzas, podía verlo.

Una sombra se cruzó ante mí mientras volaba. Una sombra, maldita sea. Era una figura, que también volaba. ¿Otro Jinete sobre su dragón? Me detuve, observando como poco a poco discernía más, o quizás el mismo a más velocidad. Intenté dominar la situación girando y buscando una posición desde la que pudiera luchar. Pero entonces sentí un dolor en el pecho, en el corazón.
Sentir como si un hilo se tensase y se rompiese en un fuerte chasquido.

De pronto ¿caía? Sentía frío, era extraño sentir frío. Y vértigo. Atravesaba las nubes a gran velocidad.

El resto fue silencio

14 may 2013

Tomando la ciudad blanca

No sabía que sería tan fácil entrar. Aquellos agentes del bien y de la paz, montados en sus esplendorosos dragones, estaban demasiado confiados en sí mismos como para percibir la realidad que se cernía sobre ellos. Apenas repararon en nosotros cuando entramos, la primera cuadrilla enviada.

- ... ¿De veras? ¿Hemos entrado? ¿Tan fácil? - preguntó uno de los más jóvenes. Sangre nueva, furia imparable.

Alcé suavemente una mano, para que contuviese su excitación y nervios. No necesitábamos ser descubiertos por el muchacho, dejaría de ser útil.
Cuando todo parecía tranquilo, le contesté.

- Claro que sí... - repuse, sonriendo casi - Creen tener la batalla ganada, así que no se preocupan por sus fronteras...

- Bueno... al fin y al cabo - comenzó a reírse, sin hacer ruido - no hay fronteras en el aire.

Nos convenía el buen humor, llevabamos demasiado tiempo esperando a esta oportunidad. Aunque tampoco le convenía a él relajarse. Podría acabar como aquellos a los que teníamos por misión liquidar. Su desaparición, por llamarla así, podría ser conveniente para mí.
Podía ver desde mi posición el palacio que era el núcleo de la ciudad. Allí estaban los manuscritos que se habían conservado desde incontables años.

Pero no nos interesaban. Ataques moderados. Pequeños. Pero intensos.
Algunos cabecillas debían perder la vida en esta acometida, y poco a poco más de ellos. Tardarían un tiempo en darse cuenta de los continuados ataques, si es que eran un poco listos. Pero antes de eso, ya habríamos allanado el camino.

Notaba su respiración acelerada, esperando a la mínima señal para comenzar, para entrar en acción. Era divertido observarle, como si fuera un perro deseando correr salvajemente. Pero no tenía sentido hacerle esperar más.

9 may 2013

La crónica empieza ahora

Llevamos décadas aguardando a que llegara el momento propicio. No hay profecías que garantizasen nuestra victoria, pero seguimos aguardando.
Hace poco que rescatamos las palabras de aquellos antepasados que vieron con sus propios ojos a las grandes criaturas que pueblan ahora nuestra tierra. Sus escritos están guardados a buen recaudo, pero son de nuevo narradas para todo aquel que esté dispuesto a escuchar. A aquel que quiere creer.

Muchos se han unido a nosotros desde que apareció el primer dragón.
La plata. Dragones del bien. Un bien que no admite ninguna otra postura. Y todos en consecuencia se unieron a la causa. Pero algunos no podemos seguir el camino de la pureza, de la bondad y rectitud. Algunos tienen en su naturaleza el caos y la malicia.

La ambición, la astucia por caminos no siempre rectos. Y por ello son condenados. Y al principio, aunque no los vieramos, nos reuníamos para encontrar aquellos que nos eran comunes. Pero pronto nos tomaron como amenaza, y se reúnen, en algún lugar indeterminado. Todavía nos es desconocido, pero sabemos que hablan, que temen, que tiemblan.

Los dragones han regresado, y con ellos, su antigua guerra.

2 may 2013

Inmenso diario

¿Cómo empezar? ¿Cómo retomar las páginas vacías de un diario que se me antoja extraño, ajeno...? Apenas he podido leer, tan solo el principio de lo que al parecer fue el comienzo de mi aventura, con personas que no recuerdo y a las que aún no he podido conocer.
El resto... está escrito en un idioma extraño que no logro comprender. ¿Sería un idioma propio, o es de alguna criatura?
No lo sé... ni tampoco sé qué escribir.
Mi entrenamiento está enriqueciendo no solo mi cuerpo, sino también mi mente. Mi Maestro nos está enseñando grandes lecciones, y he podido construir mi propio muro. En un lugar donde sé que nadie puede molestarme ni manipular mis emociones. Mi mente.
Meditar me hace sentir bien, es una sensación extraña que disfruto junto a Hob.

En cuanto a mis propios sentimientos... gracias al hecho de estar tan ocupada, estoy mucho más concentrada en otros asuntos que en eso. Pero hace un rato... o más bien, desde anoche, he comenzado a necesitar desesperadamente los brazos de un hombre. Ayer casi besé a Ethan, y hoy, dejando sin significado lo que ocurrió anoche, él me ha besado.
Y yo me he dejado. Pero no es más que un deseo carnal, una necesidad que no llega a algo más lejos que la atracción física.

Me gustaría dejarle eso aún más claro de lo que he hecho. Dejar de pensar un poco en los demás y ser algo egoísta. Explicarle lo que hay y lo que busco.
Mientras tanto, las cartas que guardo con recelo, no dejan de acumular polvo dentro de este inmenso diario.

[Diario I]

24 abr 2013

(I) Despierto en soledad

Intentaba volver a respirar, y aunque lo consiguiese, parecía que no llegaba el aire. Parecía como si hubiera arrebatado demasiadas vidas como para permanecer con la mía propia. Así pues, el Destino o los Dioses tenían preparado el modo de compensarme por lo que había hecho.
Ella no estaba.

La última vez que la vi... Dioses, es todo tan confuso en la batalla. Apenas puedo recordar los rostros con los que me crucé, lo que pude decir, a quién pude salvar y cómo... Pero creo recordar una espada que se caía sobre su cabeza. Me lancé para protegerla. No se había apenas dado cuenta de la muerte que se cernía sobre ella. Cuando acabé por fin con la amenaza, ya la había perdido de vista.

No me detuve ni aún cuando terminó la batalla. Tenía que encontrar su rastro. No podía desaparecer así, sin más. Su cuerpo, incosciente... muerto. No, aquello no. Ese vínculo todavía no estaba roto. Podía sentirlo en alguna parte.
Había visto como algunas de las criaturas de otros planos. Demonios y criaturas peores que estos. Algunos habían devorado almas y cadáveres a su paso, alimentados y enloquecidos por el caos y el odio que se había desatado en aquel lugar.
Eso era un fin definitivo. Pero no era el caso de Kyra. No podía serlo. Y rabiaba al ver un miedo cada vez más arraigado en la mirada de Iefel.

Él creía que podía haber pasado. No podía pasar. No podía entender. Y lo lamentaba por él. Mi esperanza era para él como un garfio al rojo vivo que mantenía abierta una herida. Una herida que llegaba hasta lo más profundo. Hobsyllwin ni siquiera se acercaba. No quería enfrentarse a esa ausencia.

La despedida fue larga. Tan larga como lo eran los silencios que habitaban entre nosotros cuando no había nada inmediato que hacer. Nuestra pequeña lloraba, desconsolada, hasta que alguien acudía a abrazarla. Parecía comprender, parecía asustada a romper ese silencio. Hasta que no podía soportarlo más.
Pasé con ellos el tiempo necesario para que se acostumbrasen al dolor. Si es que eso era posible. Y entonces tuve que marchar.

A encontrarla. Ellos estarían bien. Tenían que estarlo mientras yo estuviera fuera.
Pronto estaríamos todos juntos, de nuevo.

21 abr 2013

Preparémonos

Han pasado un par de días.
He estado pensando mucho, reconociendo que decidí mal los últimos acontecimientos que sucedieron de forma tan prematura.
Y he decidido no forzar nada, dejarme llevar por mis pasos en un camino de varias direcciones. En ese camino surgirán diversas emociones, muchos sentimientos. Con quién sea, no me importa.
Aunque no me lo ponen fácil, si ambos son tan persistentes e insisten en no dejarme escapar. ¿De verdad vale la pena? Quizá eso era lo que me gustaba de ellos, pero ahora...

Ethan me ha explicado lo que era, su naturaleza oscura y temible. Justificándose explicando que no es malvado. Y es cierto, no parece ser así... pero de todas maneras, sigue asustándome. Sin embargo, ya no es un demonio, ha perdido todo ese poder y ha insinuado que es posible que eso lo haga “menos atractivo”. ¿Quiere decir que su poder era un pilar importante entre nosotros? No sé si sentirme insultada o no. Pero creo que no lo dijo con mala intención.
Ya ha comenzado a intentar enamorarme. Empezar de cero, dijo.

Fui también a hablar con Drek, pero ya habían levantado el campamento. Aún así dejó un mensaje a Nara, explicándole que me encontraría. Viaja hacia aquí, a Dalanvor. Espero poder entregarle mis cartas entonces y decirle lo mismo que le he dicho a Ethan.

A pesar de todo, después de tanto pensar, en lo único que quiero centrarme ahora es en la guerra que está por venir. Hemos ido a... la ciudad de los dragones, por llamarlo de alguna manera. He conocido a mucha gente agradable, y a un enano que me está ayudando con mi entrenamiento. La verdad es que he disfrutado ahí arriba, si ignoro el motivo de la reunión.
Hobsyllwin y yo, luchando juntos, contra otros jinetes y sus dragones que pueden provocar el caos en nuestro mundo. Muchas discusiones y debates de personas que no están seguras de si luchar o no.
Yo estoy dispuesta, tengo la esperanza de poder impedir que las personas inocentes de abajo mueran en vano.
Entrenar, luchar, vencer.

No os preocupéis por mí, esta vez... llevaré casco.
Mejor así, ¿no?

14 abr 2013

De regreso

Creía que sentiría júbilo, nerviosismo, miedo, inseguridad. Pero lo que guardo en mi interior es un frío que no me permite albergar otros sentimientos. Y todavía no caigo en un pánico pues tengo ese miedo ante el frío. La total indiferencia causada por el fuego que quemaba.

Sus desaforados sentimientos hacia ellos, sean quienes sean, terminaron por minar mis esperanzas de recuperar lo que hubo. Tan solo quería encontrarla. Sabía que estaba viva, y tenía que saber si estaba bien. Quería ignorar si sus sentimientos se desbocaban por otra persona. Yo ya no existía en su corazón, ignoraba por qué. Pero seguí adelante.

Ahora está conmigo. Es como si fuera una desconocida, igual que ahora soy para ella. Todo se ha quedado detrás de un velo gris que lo vuelve distante y extraño

13 abr 2013

Caigo a pedazos

Marchar incansablemente, acumulando victorias y sembrando el terror, así era como se presentaba una nueva vida. Nueva vida que ahora está rota por su presencia. El éxito, respeto y fama que había ganado se derrumba ante una mujer que se marcha buscando un sueño, despreciando la realidad.

A pesar de mis palabras, se ha marchado en su busca. Mientras me sumerjo de nuevo en la oscuridad que había conseguido dejar atrás desde que me embarqué en esta misión, en este proyecto. Me encontré con que me necesitaban por fin, para algo real. Y no ser solo la persona a la que acudir a escondidas, como algo prohibido.
Yo podía existir por fin para el mundo.
Y apareciendo ella, esta nueva realidad se cae pedazo a pedazo