Las noches resultan más frías en este maldito lugar. Ya no hay refugios, ni para el cuerpo ni para el alma, en el que olvidarlo. Ojalá tener esos refugios.
Me miro las manos y siento como se congelan por momentos, haciéndome perder la movilidad de las mismas. No siento los dedos, ya no responden a mi voluntad. Pueden volver a estar bajo mi control, como otras veces ha estado pasando. O puede ser la última vez que pueda dominar mis movimientos, si esta nueva condición termina apoderándose de mí.
Me ha ralentizado. No, me ha detenido por completo.
Todavía puedo ver las luces de su campamento desde aquí. Podrán verme en este desierto que parece infinito, con toda la furia por el abandono, cuando aparezca de nuevo la estrella por el horizonte. No debía escuchar, no debía estar ahí. La urgencia de un mensaje de la guardia me hizo olvidar la privacidad del momento.
Ahora, mientras espero a que llegue el calor de nuevo a mi cuerpo para retomar el camino, pienso si agradezco haber escuchado secretamente... o me arrepiento amargamente de ello.
Quizás en este camino que estoy por descubrir encuentre la forma de dominar a ese ser que observa desde otra dimensión. Dioses, ni siquiera puedo entender exactamente cómo funciona, por qué y si alguien puede pararlo. Pero si va a hacer presa de mí, encontrará a otras víctimas con las que hacer daño... y puede que no todo sea tan terrible.
Todo esto me hace cuestionar el valor que tiene mi vida ahora mismo, el daño que podría evitar al desaparecer de todo y para todos. Sigo caminando para no pensar en ello, no todavía.
Si voy a morir, que el horror de mi cadáver no sea encontrado.
Y si voy a vivir, que no sea para convertirme en una amenaza para aquellas personas que he llegado a amar con demasiada intensidad.
8 sept 2018
3 sept 2018
De nuevo en la oscuridad, en el fango, en el silencio del que había escapado. Esta vez, sin seguidores que puedan hacerme ver que hay un sitio al que volver. Descuidé a los que encontré, en busca de una presa mayor, y ahora no hay NADA.
En este refugio no deberían encontrarme, ya deberían haberse cansado de buscarme en este lugar. Aunque sientan mi esencia, quizás la tormenta imparable en la que me he encerrado les ahuyente... y quien no tenga valor para intentar capturarme, quizás pase de largo y se conforme con saber que sigo aquí, herido y sin las fuerzas para volver.
Solo imaginando cómo vengarme de los mortales cualquier forma ya parece suficiente para hacer que esta eternidad sea más liviana. Especialmente cuando se trata de ella.
La oportunidad para hacer de este mundo un poco más fiel a su naturaleza está perdida.
La moneda de cambio que debía brindarme algo de paz, también perdida.
Así como el poder alimentarme de esa alma, tan aferrada a la vida, a aquello que amaba. Hubiera sufrido durante eones mientras la consumía.
En cualquier caso, hay un nexo inquebrantable que nos une ahora... y aunque en diferentes planos, ella sabrá que la observo, que la sigo... y que esperaré a capturarla cuando el momento llegue.
En este refugio no deberían encontrarme, ya deberían haberse cansado de buscarme en este lugar. Aunque sientan mi esencia, quizás la tormenta imparable en la que me he encerrado les ahuyente... y quien no tenga valor para intentar capturarme, quizás pase de largo y se conforme con saber que sigo aquí, herido y sin las fuerzas para volver.
Solo imaginando cómo vengarme de los mortales cualquier forma ya parece suficiente para hacer que esta eternidad sea más liviana. Especialmente cuando se trata de ella.
La oportunidad para hacer de este mundo un poco más fiel a su naturaleza está perdida.
La moneda de cambio que debía brindarme algo de paz, también perdida.
Así como el poder alimentarme de esa alma, tan aferrada a la vida, a aquello que amaba. Hubiera sufrido durante eones mientras la consumía.
En cualquier caso, hay un nexo inquebrantable que nos une ahora... y aunque en diferentes planos, ella sabrá que la observo, que la sigo... y que esperaré a capturarla cuando el momento llegue.
26 ago 2018
Viaje V - Epifanía
He estado reflexionando desde el comienzo de mi viaje sobre algo que todavía no había plasmado aquí. Por mucho que lo deteste, los Dioses existen y forjan caminos en contra de nuestra voluntad. Es pretenciosa pensar que quizá sean tan severos conmigo porque soy capaz de hacer cosas grandiosas, llevar a cabo cambios necesarios en este mundo. Como ya ha ocurrido en el pasado. Como puede que suceda en el futuro.
En un principio pensé que estar infectada por esta enfermedad era debido a que estaba destinada a encontrar el antídoto y salvar a los afectados. Arrogante y egocéntrico, sí, pero al menos daba un sentido a tanto sufrimiento gratuito.
Sin embargo ahora, después de lo que he encontrado ahí abajo... creo que la enfermedad no es más que una excusa. De ser así, significarían muchas cosas. Desde que recientemente pacté con el Refugio para que nacieran más seres como mi hija, los Dioses han buscado la manera de hacerme saber que ya existen. Para ello tuve que ser infectada por una enfermedad cuya cura está exclusivamente en la castigada Medor... donde se esconden no sólo uno, ni quizá solo veinte. Sino cientos de ellos.
Puede que los Dioses quieran que lo saque todo a la luz, que los salve, que les permita vivir una vida en comunión al resto de criaturas de esta tierra.
Estoy destinada a cambiarlo todo, siempre lo he hecho, y lo seguiré haciendo hasta el fin de mis días.
Por fin lo entiendo todo.
En un principio pensé que estar infectada por esta enfermedad era debido a que estaba destinada a encontrar el antídoto y salvar a los afectados. Arrogante y egocéntrico, sí, pero al menos daba un sentido a tanto sufrimiento gratuito.
Sin embargo ahora, después de lo que he encontrado ahí abajo... creo que la enfermedad no es más que una excusa. De ser así, significarían muchas cosas. Desde que recientemente pacté con el Refugio para que nacieran más seres como mi hija, los Dioses han buscado la manera de hacerme saber que ya existen. Para ello tuve que ser infectada por una enfermedad cuya cura está exclusivamente en la castigada Medor... donde se esconden no sólo uno, ni quizá solo veinte. Sino cientos de ellos.
Puede que los Dioses quieran que lo saque todo a la luz, que los salve, que les permita vivir una vida en comunión al resto de criaturas de esta tierra.
Estoy destinada a cambiarlo todo, siempre lo he hecho, y lo seguiré haciendo hasta el fin de mis días.
Por fin lo entiendo todo.
24 ago 2018
Viaje IV
He tenido que despedirme de Kennara. Sé que prometí dejar que eligiera su destino, pero mi deber como madre es enviarla a casa. Cuando sea más adulta podrá cumplirlo, y si aún quiere, yo misma viajaré a su lado para que encuentre las respuestas que busca.
Siempre son duras, las despedidas últimamente son demasiado frecuentes en mi vida, y nunca habían estado tan cerca de ser definitivas.
Espero que en casa pueda estar bien, ser feliz. El resto continúa con su vida y eso me ha permitido descansar mejor últimamente.
--
Ha llegado el momento de Athor. Sé perfectamente cómo se siente, pero este viaje tenemos que seguirlo solos. Para empezar nos hemos cruzado con esclavistas y muy a mi pesar nos hemos unido a ellos para tener más garantías de llegar a alguna parte.
Pero soy incapaz de dormir. A cada cual que observo de reojo creo ver a mi antiguo amo, él estaría encantado de estar en este lugar. No me extrañaría encontrármelo, aún sabiendo que la Emperatriz se hizo cargo hace años de él.
Pero no puedo evitarlo. Solo de pensarlo tiemblo, y ojalá se quede solo en un mal trago que pasar antes de separarnos de esta gente.
--
Parecía que nombrarla en mi anterior reflexión era una invocación. Ya conocía que Morrow estaba en Medor, pero no esperaba que el encuentro fuera tan pronto.
Ha destruido por completo esta caravana de esclavistas y ahora viajamos juntas.
En parte me siento absurda, me fui huyendo de esta unión y ahora el destino me la ha traído conmigo. Eso me hace pensar que podría haber hecho las cosas bien desde un principio, hacer saber a todos que me marchaba de viaje con ella, dejarles tranquilos desde el principio.
Pero... Cuando me marché, lo hice creyendo no volver nunca. Sin embargo ahora continúo para volver lo antes posible.
Siempre son duras, las despedidas últimamente son demasiado frecuentes en mi vida, y nunca habían estado tan cerca de ser definitivas.
Espero que en casa pueda estar bien, ser feliz. El resto continúa con su vida y eso me ha permitido descansar mejor últimamente.
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Ha llegado el momento de Athor. Sé perfectamente cómo se siente, pero este viaje tenemos que seguirlo solos. Para empezar nos hemos cruzado con esclavistas y muy a mi pesar nos hemos unido a ellos para tener más garantías de llegar a alguna parte.
Pero soy incapaz de dormir. A cada cual que observo de reojo creo ver a mi antiguo amo, él estaría encantado de estar en este lugar. No me extrañaría encontrármelo, aún sabiendo que la Emperatriz se hizo cargo hace años de él.
Pero no puedo evitarlo. Solo de pensarlo tiemblo, y ojalá se quede solo en un mal trago que pasar antes de separarnos de esta gente.
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Parecía que nombrarla en mi anterior reflexión era una invocación. Ya conocía que Morrow estaba en Medor, pero no esperaba que el encuentro fuera tan pronto.
Ha destruido por completo esta caravana de esclavistas y ahora viajamos juntas.
En parte me siento absurda, me fui huyendo de esta unión y ahora el destino me la ha traído conmigo. Eso me hace pensar que podría haber hecho las cosas bien desde un principio, hacer saber a todos que me marchaba de viaje con ella, dejarles tranquilos desde el principio.
Pero... Cuando me marché, lo hice creyendo no volver nunca. Sin embargo ahora continúo para volver lo antes posible.
21 ago 2018
Viaje III
Cuando pensaba que tendría que marcharme sin mi pequeña, creía que me estaban arrancando el corazón. Sin embargo ella renunció, y las consecuencias fueron tal y como podía imaginar. Por suerte yo aún estaba ahí, y no iba a dejar que hicieran más daño a Kennara. De hecho, no les iba a dejar salir impunes de todo esto. Me sentí bien cuando asesiné al capitán delante de sus compañeros, a pesar de utilizar una magia que me traería consecuencias. Hubiera hecho estallar todo por los aires de no ser porque apenas me quedaban fuerzas, y mi hija estaba ahí. Pero ahora está conmigo y viajaremos juntas. Por fin respiro.
--
Zandhur ha aparecido justo cuando estaba a punto de besar a Athor. Estaba tan cerca... que de haber venido un instante más tarde, nos habría descubierto. Y entonces no sé que habría hecho.
Aún así, siendo culpable de desear a otro hombre y no luchar demasiado por evitarlo, detesto la reacción de Zandhur. Ahora, en frío, después de haber estado en su cama, pienso en el daño que podría hacerme de traicionarle.
Supongo que en parte reacciona de una forma natural, más incluso que Noruber. Aunque no tengo justificación... no debería estar viviendo todo esto.
Sin embargo, ¡que demonios! Esos besos permanecen en mis recuerdos, y nadie podrá arrebatarmelos.
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Zandhur ha aparecido justo cuando estaba a punto de besar a Athor. Estaba tan cerca... que de haber venido un instante más tarde, nos habría descubierto. Y entonces no sé que habría hecho.
Aún así, siendo culpable de desear a otro hombre y no luchar demasiado por evitarlo, detesto la reacción de Zandhur. Ahora, en frío, después de haber estado en su cama, pienso en el daño que podría hacerme de traicionarle.
Supongo que en parte reacciona de una forma natural, más incluso que Noruber. Aunque no tengo justificación... no debería estar viviendo todo esto.
Sin embargo, ¡que demonios! Esos besos permanecen en mis recuerdos, y nadie podrá arrebatarmelos.
18 ago 2018
Viaje II
El tiempo pasa demasiado lento en este barco, sobre todo cuando el hambre empieza a hacer mella. Pensaba que un viaje en mar desde Kaine-Duin hasta Dalanvor era ya de por sí peligroso. Pero no hay punto de comparación. Apenas tengo tiempo de escribir salvo este momento. Por lo menos ya no escribo como si hubiera perdido el juicio, quizá porque ya lo he hecho. Los asaltos, el hambre, las tormentas... Al menos me permiten pensar en otra cosa.
Pero a veces se me olvida qué estoy haciendo aquí. Y de hecho creo que estoy descuidando algo... sin embargo no consigo recordar de qué se trata.
--
Por fin llegamos a tierra, aunque no del mejor modo. Casi como si hubiéramos naufragado, la mayor parte de la tripulación no ha podido sobrevivir. Al menos Athor y Mekra están a salvo y viajan conmigo. No imaginé tener tan buenos compañeros de viaje, en tan poco tiempo ya les quiero demasiado. Agradezco que no me odien por haberle transmitido mi enfermedad, aún no entiendo cómo no lo hacen.
Pero no voy a seguir cuestionandolo, necesito pensar en positivo por una vez.
--
¿Qué me ocurre? Anoche Athor me besó, y yo le correspondí. Creo que estoy demasiado ansiosa de emociones y de vivir, y aunque ahora mismo podría presumir de una relativa libertad, más adelante seguro me arrepentiría.
Pero lo necesito. Apenas sé nada de Zandhur, y es el único que puede tocarme en mis circunstancias. Necesito calor, hay demasiado amor dentro de mí... y demasiado fuego.
--
He encontrado a mi niña. Por unos instantes me sentí decepcionada, pero no de ella. Pensé que había sido tan horrible como madre que mi hija solo se veía a sí misma como un arma. Ojalá poder encontrar a más como ella y que sean todo lo que ella cree que no es, cosas buenas.
Pero ahora solo agradezco saber que está viva, y me llena de orgullo verla como su padre.
Aunque también me da un poco de miedo... pero muy poco.
Mi viaje tiene cada vez más sentido.
Pero a veces se me olvida qué estoy haciendo aquí. Y de hecho creo que estoy descuidando algo... sin embargo no consigo recordar de qué se trata.
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Por fin llegamos a tierra, aunque no del mejor modo. Casi como si hubiéramos naufragado, la mayor parte de la tripulación no ha podido sobrevivir. Al menos Athor y Mekra están a salvo y viajan conmigo. No imaginé tener tan buenos compañeros de viaje, en tan poco tiempo ya les quiero demasiado. Agradezco que no me odien por haberle transmitido mi enfermedad, aún no entiendo cómo no lo hacen.
Pero no voy a seguir cuestionandolo, necesito pensar en positivo por una vez.
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¿Qué me ocurre? Anoche Athor me besó, y yo le correspondí. Creo que estoy demasiado ansiosa de emociones y de vivir, y aunque ahora mismo podría presumir de una relativa libertad, más adelante seguro me arrepentiría.
Pero lo necesito. Apenas sé nada de Zandhur, y es el único que puede tocarme en mis circunstancias. Necesito calor, hay demasiado amor dentro de mí... y demasiado fuego.
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He encontrado a mi niña. Por unos instantes me sentí decepcionada, pero no de ella. Pensé que había sido tan horrible como madre que mi hija solo se veía a sí misma como un arma. Ojalá poder encontrar a más como ella y que sean todo lo que ella cree que no es, cosas buenas.
Pero ahora solo agradezco saber que está viva, y me llena de orgullo verla como su padre.
Aunque también me da un poco de miedo... pero muy poco.
Mi viaje tiene cada vez más sentido.
15 ago 2018
Buscando nuestra luz
Había tomado el caballo en silencio y se alejaba del campamento. No tenía mucho tiempo para comprobar si le pillaban, merecía más la pena intentar escapar y buscar, seguir buscando.
Aunque fueran solo unos días más.
Se montó rápidamente, al alba, y espoleó al caballo. Ya creía escuchar movimientos de suscompañeros de viaje, pero no había tiempo. Volvería, eso sin duda. Aunque cayera una indudable tormenta por sus acciones, no lo lamentaba.
Quizás pudiera detenerla, convencerla de volver a casa. Quizás...
Hubiera seguido pensando en las múltiples posibilidades que había si la encontraba, pero algo se i
nterpuso en su camino... literalmente. Ethan había logrado saltar para placarle aún en la montura, tumbándola de esta.
El caballo, asustado, siguió corriendo un poco más, y quedó en la distancia. Mientras, Noruber intentaba alzarse del suelo zafándose de su atacante. Podía ser cualquier cosa, y estaba dispuesto a
luchar. Cuando logró quitarse la capa de la cara para poder ver, los puños que tenía alzados para el combate... casi se lanzan a por Ethan.
Este estaba en el suelo también, haciendo por levantarse pero con más lentitud... y por supuesto más quejidos de dolor.
— ¿QUÉ HACES?
— Ay... pues tú que crees. — dijo Ethan, por fin en pie, para crujirse la espalda poco después. — No puedes marcharte así.
Ambos se contemplaron durante unos momentos, sin saber qué hacer o qué decir exactamente. Podían tener que echar a correr una vez más, para objetivos contrarios, y debían estar preparados.
— Estaba a punto de hacerlo, no puedes impedírmelo siempre. — acabó diciendo Noruber, bajando la posición de combate, mirando hacia el suelo.
— Pues lo intentaré. Porque hay gente que te necesita ahí atrás, de donde venimos. — le recordó, encarándose.
En su rostro había tanto cansancio y tristeza como frustración y determinación en el de Noruber. Al final, esos primeros sentimientos parecieron contagiarse.
— Ella volverá. Siempre vuelve. — le recordó, tocándole el hombro suavemente.
Y en el silencio de la mañana, los dos no tuvieron más remedio que abrazarse. Una de esas pocas veces que ocurría, pero más necesaria que nunca.
Aunque fueran solo unos días más.
Se montó rápidamente, al alba, y espoleó al caballo. Ya creía escuchar movimientos de suscompañeros de viaje, pero no había tiempo. Volvería, eso sin duda. Aunque cayera una indudable tormenta por sus acciones, no lo lamentaba.
Quizás pudiera detenerla, convencerla de volver a casa. Quizás...
Hubiera seguido pensando en las múltiples posibilidades que había si la encontraba, pero algo se i
nterpuso en su camino... literalmente. Ethan había logrado saltar para placarle aún en la montura, tumbándola de esta.
El caballo, asustado, siguió corriendo un poco más, y quedó en la distancia. Mientras, Noruber intentaba alzarse del suelo zafándose de su atacante. Podía ser cualquier cosa, y estaba dispuesto a
luchar. Cuando logró quitarse la capa de la cara para poder ver, los puños que tenía alzados para el combate... casi se lanzan a por Ethan.
Este estaba en el suelo también, haciendo por levantarse pero con más lentitud... y por supuesto más quejidos de dolor.
— ¿QUÉ HACES?
— Ay... pues tú que crees. — dijo Ethan, por fin en pie, para crujirse la espalda poco después. — No puedes marcharte así.
Ambos se contemplaron durante unos momentos, sin saber qué hacer o qué decir exactamente. Podían tener que echar a correr una vez más, para objetivos contrarios, y debían estar preparados.
— Estaba a punto de hacerlo, no puedes impedírmelo siempre. — acabó diciendo Noruber, bajando la posición de combate, mirando hacia el suelo.
— Pues lo intentaré. Porque hay gente que te necesita ahí atrás, de donde venimos. — le recordó, encarándose.
En su rostro había tanto cansancio y tristeza como frustración y determinación en el de Noruber. Al final, esos primeros sentimientos parecieron contagiarse.
— Ella volverá. Siempre vuelve. — le recordó, tocándole el hombro suavemente.
Y en el silencio de la mañana, los dos no tuvieron más remedio que abrazarse. Una de esas pocas veces que ocurría, pero más necesaria que nunca.
13 ago 2018
Viaje I
Querida Catherin:
¿Qué estás haciendo? Has dejado atrás todo lo que amas y por lo que vives. Sin ellos, por mucho que logres sobrevivir, ¿qué piensas hacer? ¿De verdad esperas que te perdonen una vez más? Estás muy equivocada, aunque logres salvarte acabarás muriendo sola.
Espero que al menos te vuelvas loca antes de darte cuenta del error que has cometido.
---
Querida Catherin:
Ya has escuchado a Zandhur, en casa te comparan con tu madre y Noruber no quiere volver a verte. En caliente o no, la sombra que arrojas ahora no es la tuya, y ellos no volverán a verte del mismo modo.
Hoy hemos descubierto que nuestro espíritu animal, si es que eso existe, es un lobo. Siempre en manada hasta que cuando le toca morir, se esconde en cualquier rincón para morir solo.
Me pregunto en qué rincón moriremos nosotras.
---
Catherin:
Hemos conocido a dos compañeros de viaje en potencia. Te recuerdan demasiado a ti y a tu padre y eso no es bueno, significa que vas a encariñarte muy pronto. Te recuerdo que huimos de todo eso y que cualquier lazo supone un peligro para ti y para los receptores.
Recuerda no tocar a nadie, es sencillo. Creo que va siendo hora de hacernos con unos guantes, ¿cómo se te pudieron olvidar en casa?
---
Hoy has hecho algo que no está bien, pero al menos nos ha permitido sentirnos un poco vivas. Parece que a Zandhur no le ha molestado tanto, al fin y al cabo no teníamos intenciones de llegar más allá.
Esto nos ayuda a olvidar un poco y hacernos creer durante una noche que nuestra vida es más sencilla.
Qué pena que el día siguiente siempre llega.
---
Por fin hemos zarpado, supongo que así nuestra familia no va a encontrarnos tan fácilmente. Aún teniendo a Sol, él no es omnipotente, y espero que así sea. No necesitamos hablar con nadie sobre esta decisión, ya sabemos que no es la correcta y que nos hace infelices, pero no queremos que nos lo recuerden.
A veces sé que deseas que te encuentren, Catherin, pero eso te hace ser muy egoísta. Dejales vivir de una vez, permitirles ser felices. No es tan difícil, ¿verdad?
---
¡Te dije que no tocaras a nadie, maldita sea! ¿De qué sirve salvar la vida de una persona si eso implica condenarla de un modo más lento y terrible?
Deberías abandonarle, dejarle parte del antídoto y que no te encuentre nunca más, antes de que decida vengarse y matarte.
Pero... También deberías ayudarle después de lo que le has hecho...
Deberías cortarte la mano, así seguro no volveras a contagiar a nadie nunca más.
Somos un galeno que contiene una plaga dentro de sí.
¿Hay algo que hayamos hecho bien a lo largo de nuestra vida?
¿Qué estás haciendo? Has dejado atrás todo lo que amas y por lo que vives. Sin ellos, por mucho que logres sobrevivir, ¿qué piensas hacer? ¿De verdad esperas que te perdonen una vez más? Estás muy equivocada, aunque logres salvarte acabarás muriendo sola.
Espero que al menos te vuelvas loca antes de darte cuenta del error que has cometido.
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Querida Catherin:
Ya has escuchado a Zandhur, en casa te comparan con tu madre y Noruber no quiere volver a verte. En caliente o no, la sombra que arrojas ahora no es la tuya, y ellos no volverán a verte del mismo modo.
Hoy hemos descubierto que nuestro espíritu animal, si es que eso existe, es un lobo. Siempre en manada hasta que cuando le toca morir, se esconde en cualquier rincón para morir solo.
Me pregunto en qué rincón moriremos nosotras.
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Catherin:
Hemos conocido a dos compañeros de viaje en potencia. Te recuerdan demasiado a ti y a tu padre y eso no es bueno, significa que vas a encariñarte muy pronto. Te recuerdo que huimos de todo eso y que cualquier lazo supone un peligro para ti y para los receptores.
Recuerda no tocar a nadie, es sencillo. Creo que va siendo hora de hacernos con unos guantes, ¿cómo se te pudieron olvidar en casa?
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Hoy has hecho algo que no está bien, pero al menos nos ha permitido sentirnos un poco vivas. Parece que a Zandhur no le ha molestado tanto, al fin y al cabo no teníamos intenciones de llegar más allá.
Esto nos ayuda a olvidar un poco y hacernos creer durante una noche que nuestra vida es más sencilla.
Qué pena que el día siguiente siempre llega.
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Por fin hemos zarpado, supongo que así nuestra familia no va a encontrarnos tan fácilmente. Aún teniendo a Sol, él no es omnipotente, y espero que así sea. No necesitamos hablar con nadie sobre esta decisión, ya sabemos que no es la correcta y que nos hace infelices, pero no queremos que nos lo recuerden.
A veces sé que deseas que te encuentren, Catherin, pero eso te hace ser muy egoísta. Dejales vivir de una vez, permitirles ser felices. No es tan difícil, ¿verdad?
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¡Te dije que no tocaras a nadie, maldita sea! ¿De qué sirve salvar la vida de una persona si eso implica condenarla de un modo más lento y terrible?
Deberías abandonarle, dejarle parte del antídoto y que no te encuentre nunca más, antes de que decida vengarse y matarte.
Pero... También deberías ayudarle después de lo que le has hecho...
Deberías cortarte la mano, así seguro no volveras a contagiar a nadie nunca más.
Somos un galeno que contiene una plaga dentro de sí.
¿Hay algo que hayamos hecho bien a lo largo de nuestra vida?
10 jul 2018
A vuestra salud
Este aroma me recuerda a cuando, antaño, me escapaba de mi castillo para simplemente conocer el bosque, descubrir que no había nada nuevo que encontrar en él salvo esa paz y tranquilidad.
Hace mucho tiempo que no la siento, no hay manera. Esa parte oscura de mí es demasiado extensa y llega hasta cada rincón de mi cuerpo, gritando para acallar los susurros de una Catherin que implora ser liberada y bañar el cuerpo de bondad. Pero es un río en comparación a este océano de oscuridad. Solo el opio me ayuda a escuchar un poco esos murmullos, o al menos, a dejar de escuchar los gritos. Ninguna otra cosa me ayuda, eso me inquieta a la par que me alivia.
Aquí, tumbada en este bosque apenas explorado, observo al infinito, un cielo en pleno ocaso que deja ver poco a poco el fin del día. Un día más como todos, carente de calma.
Me pregunto sobre la ingratitud de los seres que nos crearon y me río al pensar que después de todo lo que he hecho, mi final está escrito. Es curioso como ellos son incapaces de nadar dentro de mí y conocer la injusticia de esta condena. Lo observan todo, si es que lo hacen, sobre una torre envuelta en una cúpula de indiferencia y egoísmo. Ya no quiero suplicarles un perdón que sé que no merezco. Pero al mismo tiempo me enfurece saber que otros hicieron acciones terribles, más que incluso las mías, y nunca fueron condenados de este modo.
Ya he cumplido mi primer requisito para condenarme eternamente, supongo que en parte es lo que estaba establecido. El odio es un sentimiento demasiado poderoso, y el primer requisito para seguir odiando.
Cada uno de mis actos son a vuestra salud, ingratos.
Hace mucho tiempo que no la siento, no hay manera. Esa parte oscura de mí es demasiado extensa y llega hasta cada rincón de mi cuerpo, gritando para acallar los susurros de una Catherin que implora ser liberada y bañar el cuerpo de bondad. Pero es un río en comparación a este océano de oscuridad. Solo el opio me ayuda a escuchar un poco esos murmullos, o al menos, a dejar de escuchar los gritos. Ninguna otra cosa me ayuda, eso me inquieta a la par que me alivia.
Aquí, tumbada en este bosque apenas explorado, observo al infinito, un cielo en pleno ocaso que deja ver poco a poco el fin del día. Un día más como todos, carente de calma.
Me pregunto sobre la ingratitud de los seres que nos crearon y me río al pensar que después de todo lo que he hecho, mi final está escrito. Es curioso como ellos son incapaces de nadar dentro de mí y conocer la injusticia de esta condena. Lo observan todo, si es que lo hacen, sobre una torre envuelta en una cúpula de indiferencia y egoísmo. Ya no quiero suplicarles un perdón que sé que no merezco. Pero al mismo tiempo me enfurece saber que otros hicieron acciones terribles, más que incluso las mías, y nunca fueron condenados de este modo.
Ya he cumplido mi primer requisito para condenarme eternamente, supongo que en parte es lo que estaba establecido. El odio es un sentimiento demasiado poderoso, y el primer requisito para seguir odiando.
Cada uno de mis actos son a vuestra salud, ingratos.
1 jul 2018
Protegiendo vidas
Dicen que llegaron hasta Aevloran huyendo de la muerte y del silencio. Cruzaron el mar intentando pasar desapercibidas, cargando con un secreto que valía lo bastante como para perseguirlas hasta tan lejos.
De cualquier modo o trasfondo que las persiguiese, han llegado aquí y ahora es la protegida de la misma guardiana de la ciudad. Y por supuesto, toda su familia se ha volcado en su protección, tal vez incluso descuidando las amenazas que nada tengan que ver con todo este asunto.
No hay nada que temer, eso es cierto, ningún otro enemigo o ataque inminente que nos ponga en jaque... al menos no en un futuro próximo. Lo que queda de mi familia todavía está en paradero desconocido y tardará en volver a la carga, si es que todavía desean mi muerte.
Y no puedo evitar sentir algo de envidia por todo ese cariño, ese tiempo y esa dedicación volcados en su protección, en su seguridad, en que pueda sentirse tranquila a pesar de lo vivido.
No dejo de preguntarme si hubiera sido así, el cómo hubiera sido de tener la oportunidad.
También me cuestiono las consecuencias para toda la ciudad, para su familia, si me dejo llevar por el deseo más arraigado en mi corazón en estos últimos días. Si dejara que la sangre corriese por mis manos, ¿qué ocurriría?
¿Llegarían las tropas de los Benko a destruir aquello que dirijo, que todos los demás a mi alrededor no solo protegen si no que también aman? ¿Causaría la destrucción de esta pequeña paz que hemos construido? ¿Volvería a ver muestras de amor como las que he podido ver en estas horas pasadas?
Mucho en lo que reflexionar, demasiadas vidas a considerar... y un pasado que contemplar con añoranza.
De cualquier modo o trasfondo que las persiguiese, han llegado aquí y ahora es la protegida de la misma guardiana de la ciudad. Y por supuesto, toda su familia se ha volcado en su protección, tal vez incluso descuidando las amenazas que nada tengan que ver con todo este asunto.
No hay nada que temer, eso es cierto, ningún otro enemigo o ataque inminente que nos ponga en jaque... al menos no en un futuro próximo. Lo que queda de mi familia todavía está en paradero desconocido y tardará en volver a la carga, si es que todavía desean mi muerte.
Y no puedo evitar sentir algo de envidia por todo ese cariño, ese tiempo y esa dedicación volcados en su protección, en su seguridad, en que pueda sentirse tranquila a pesar de lo vivido.
No dejo de preguntarme si hubiera sido así, el cómo hubiera sido de tener la oportunidad.
También me cuestiono las consecuencias para toda la ciudad, para su familia, si me dejo llevar por el deseo más arraigado en mi corazón en estos últimos días. Si dejara que la sangre corriese por mis manos, ¿qué ocurriría?
¿Llegarían las tropas de los Benko a destruir aquello que dirijo, que todos los demás a mi alrededor no solo protegen si no que también aman? ¿Causaría la destrucción de esta pequeña paz que hemos construido? ¿Volvería a ver muestras de amor como las que he podido ver en estas horas pasadas?
Mucho en lo que reflexionar, demasiadas vidas a considerar... y un pasado que contemplar con añoranza.
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