El vuelo en dragón nunca había sido tan feroz. Mientras el que era mi hijo surcaba los cielos en su verdadera forma, me costaba mantener mi posición sobre su cuerpo. Sentía que el viento amenazaban con cortar mi rostro, y la poca piel que tenía al descubierto en realidad.
En algún momento tuve que abrazarme a su cuello, y el rugido que vibraba de forma constante en su garganta sin ser expulsado, se relajó después de unos segundos. Apenas habíamos cruzado una palabra desde que recibiéramos ese mensaje caído del cielo.
La letra de Iefel tardó unos momentos en calar en la mente de mi hijo, que empezaba a mostrar el pasmo en su rostro cuando lo alzó. Algo iba a mal, no hacía falta mucho para darse cuenta para aquello. Sólo se levantó y se apartó, para deshacerse de su ropa y empezar a dejar escapar el dragón que había en él. Entretanto, yo había leído lo que estaba ocurriendo en mi hogar.
Era la segunda vez que ese hombre se llevaba a mi hija en los últimos tiempos y la segunda vez que todo iba terriblemente mal. Si había una próxima vez, acabaría por matarla.
Yo sólo podía arrugar las palabras que había en mis manos y recoger lo poco que habíamos cargado con nosotros.
Tanta búsqueda para no conseguir nada más que peores noticias que la última vez. La calma que había conseguido en mi interior, sacudida por aquella inquietud, se destruyó. Sentía que había construido una frágil estructura, de cristal, que alguien había destruido en mil pedazos. Mi rostro debía de haber perdido toda la seriedad, toda la compostura, todo el arrojo del que me había armado durante el precipitado viaje.
Hobsyllwin había completado su transformación, y arrastraba la tierra bajo sus patas, nervioso, aguardándome para partir. Y cuando por fin estuve sobre su cuerpo, agitó las alas con violencia, lanzando un rugido que alertó a los habitantes de aquella aldea lejana en la que habíamos descansado por algunas horas. Sentíamos sus miradas cuando abandonamos la superficie de Dalanvor.
No se imaginaban la ira que se daba en nuestros corazones, y que estaba por agotar el tiempo de vida de un mago que había caminado demasiado tiempo sobre el mundo.
26 ene 2016
24 ene 2016
Las llamas han consumido parte de lo que era el lugar donde había dedicado mi vida en los últimos meses. Algunos de los hombres y mujeres que creían en la causa habían sufrido grandes heridas por salvar aquello que era más valioso, puede que incluso de sus mismas vidas.
Su sacrificio me enorgullece y a ellos les honra.
Comprenden el valor de todo esto, lo que implica, lo que podemos llegar a hacer...
Las noticias ya han empezado a correr sobre este incidente. Nuestras debilidades han quedado expuestas, pero las historias a través del mapa de Argonath pueden ser cambiadas. Mártires, en lugar de villanos. Necesitados de más ayuda para los que estén indecisos. Los errores provocados por mi ira y una venganza injusta han resultado mejor de lo que esperaba. Todo sigue un cauce. Incluso su consecuencia, el robo de esa pieza de recuerdos.
Tan frágiles, tan intensos, tan llenos de color. Me permití observarlos durante largos momentos, observando, comprendiendo y resolviendo incógnitas que me habían mantenido durante años inquieto. Por fin, hay un camino a seguir.
El simple hecho de añadir pinceladas ha sido como verter gotas en una fuente repleta de agua. Pequeños momentos que podrían cambiarlo todo, y cambiar las piezas de lugar.
Pronto volveremos a vernos, volveré a bañar sus recuerdos. Y de puro terror, será inolvidable.
Su sacrificio me enorgullece y a ellos les honra.
Comprenden el valor de todo esto, lo que implica, lo que podemos llegar a hacer...
Las noticias ya han empezado a correr sobre este incidente. Nuestras debilidades han quedado expuestas, pero las historias a través del mapa de Argonath pueden ser cambiadas. Mártires, en lugar de villanos. Necesitados de más ayuda para los que estén indecisos. Los errores provocados por mi ira y una venganza injusta han resultado mejor de lo que esperaba. Todo sigue un cauce. Incluso su consecuencia, el robo de esa pieza de recuerdos.
Tan frágiles, tan intensos, tan llenos de color. Me permití observarlos durante largos momentos, observando, comprendiendo y resolviendo incógnitas que me habían mantenido durante años inquieto. Por fin, hay un camino a seguir.
El simple hecho de añadir pinceladas ha sido como verter gotas en una fuente repleta de agua. Pequeños momentos que podrían cambiarlo todo, y cambiar las piezas de lugar.
Pronto volveremos a vernos, volveré a bañar sus recuerdos. Y de puro terror, será inolvidable.
Una esfera
Es increíble pensar que toda una vida pueda contenerse en el interior de una pequeña esfera luminosa. Dice que esos son mis recuerdos, por lo tanto mi vida entera está dentro de ella. ¿Qué son los recuerdos, sino todo lo que somos nosotros?
Ahora... ¿Quién soy? Me siento desconocida, torpe, ignorante. En parte eso me molesta, como si no debiera ser así.
Tengo familia, personas que me quieren pero que yo no quiero. ¿Y si no les puedo recordar? Quiero creer que el amor, los sentimientos... no los guarda la mente, sino que los mantiene el corazón, aunque estén dormidos.
Si no consigo recordar por lo menos espero volver a amar. Me pregunto cómo serán, si de verdad serán buenos conmigo. Es lo único que tengo ahora, a pesar de que solo son palabras que afirman el hecho. No puedo dejarles escapar.
¿Y la esfera?
No dejo de darle vueltas...
Ese hombre, Sol, podría no ser realmente un amigo, ¿no? Podría... podría ser que quisiera mis recuerdos, si de verdad lo son, por algún motivo.
Y yo, en mi estupidez, ¡se los he dado! Espero no haberme equivocado.
No quiero que jueguen conmigo, sin embargo ahora lo máximo que siento ser es una muñeca capaz de caer en manos de cualquiera.
Ahora... ¿Quién soy? Me siento desconocida, torpe, ignorante. En parte eso me molesta, como si no debiera ser así.
Tengo familia, personas que me quieren pero que yo no quiero. ¿Y si no les puedo recordar? Quiero creer que el amor, los sentimientos... no los guarda la mente, sino que los mantiene el corazón, aunque estén dormidos.
Si no consigo recordar por lo menos espero volver a amar. Me pregunto cómo serán, si de verdad serán buenos conmigo. Es lo único que tengo ahora, a pesar de que solo son palabras que afirman el hecho. No puedo dejarles escapar.
¿Y la esfera?
No dejo de darle vueltas...
Ese hombre, Sol, podría no ser realmente un amigo, ¿no? Podría... podría ser que quisiera mis recuerdos, si de verdad lo son, por algún motivo.
Y yo, en mi estupidez, ¡se los he dado! Espero no haberme equivocado.
No quiero que jueguen conmigo, sin embargo ahora lo máximo que siento ser es una muñeca capaz de caer en manos de cualquiera.
7 ene 2016
Llamas
¿Será posible que lo sucedido sea... una irónica metáfora del destino? Siento que crezco, que camino hacia adelante y que estoy dejando atrás muchas cosas. Muchas formas de ver la vida, muchos miedos, muchas dudas... muchas personas.
No es que quiera dejarlos atrás para siempre, en absoluto. Me encantaría que ellos crecieran conmigo, que siguiéramos hacia adelante de la mano, conociendo, siendo capaz de avanzar por mucho que algunos tiren demasiado fuerte hacia atrás o queden en el camino, permaneciendo sus almas con nosotros.
La vida es un ciclo que no deja de avanzar. Intentar impedirlo solo provocará que de pronto algo nos empuje con violencia hacia lo que hace ya mucho debería haber pasado.
Por eso quiero que algunos cambien, sencillamente para que no sufran tanto por ese golpe, o por las aseguradas pérdidas que tendremos en el camino.
Por ello, el pasado debe seguir con nosotros, pero nunca debemos volver.
Quizá este sea, sí... el motivo por el cual las llamas han consumido parte de él.
¿Cuántos serán capaces de afrontar esa realidad?
No es que quiera dejarlos atrás para siempre, en absoluto. Me encantaría que ellos crecieran conmigo, que siguiéramos hacia adelante de la mano, conociendo, siendo capaz de avanzar por mucho que algunos tiren demasiado fuerte hacia atrás o queden en el camino, permaneciendo sus almas con nosotros.
La vida es un ciclo que no deja de avanzar. Intentar impedirlo solo provocará que de pronto algo nos empuje con violencia hacia lo que hace ya mucho debería haber pasado.
Por eso quiero que algunos cambien, sencillamente para que no sufran tanto por ese golpe, o por las aseguradas pérdidas que tendremos en el camino.
Por ello, el pasado debe seguir con nosotros, pero nunca debemos volver.
Quizá este sea, sí... el motivo por el cual las llamas han consumido parte de él.
¿Cuántos serán capaces de afrontar esa realidad?
6 ene 2016
El camino se hacía más largo aunque el tiempo siguiera corriendo. Las llamas y el humo quedaban en la distancia, como un mal recuerdo persistente en sus memorias.
Lo poco que les quedaba permanecía con ellos, valiendo menos que nada cuando comparaban con los que habían conseguido dormir en el traqueteo de la carreta. Incluso los niños habían conseguido dormir, bien arropados entre sus progenitores.
Iefel, habiendo esperado suficiente, se atrevió a encender un candil con el que iluminar el camino para así aventurarse a espolear en las bestias que los transportaba algo más de velocidad. Miró hacia atrás para asegurar de que a nadie había despertado con la fuente de luz, y sólo vio las miradas que adivinaba antes, en la oscuridad, entonces oteando el horizonte. La que no encontró fue la de Ethan, que había logrado permanecer cerca de Therin mientras estrechaba entre sus brazos a su amante y a su hijo.
En ese instante, acariciaba el cabello de su única hija, y suspiró con evidente frustración. Cuando sus miradas se encontraron, pudieron ver la misma sensación de pérdida.
- Vas a recuperarla.
Ethan asintió, sin hacer falta más explicaciones.
- Como sea. - fue su única respuesta.
- Hay mucho que perder... - se atrevió a responder Iefel en contra, temiendo lo que podía llegar de aquella determinación. Y su mirada se desvió hacia su tierna sobrina.
- No tiene por qué saberlo.
El silencio volvió a adueñarse de ellos, envolviéndolos, sólo dejando espacio para los pensamientos más profundos. Llegaría el día en que aquellas tierras volverían a arder.
Lo poco que les quedaba permanecía con ellos, valiendo menos que nada cuando comparaban con los que habían conseguido dormir en el traqueteo de la carreta. Incluso los niños habían conseguido dormir, bien arropados entre sus progenitores.
Iefel, habiendo esperado suficiente, se atrevió a encender un candil con el que iluminar el camino para así aventurarse a espolear en las bestias que los transportaba algo más de velocidad. Miró hacia atrás para asegurar de que a nadie había despertado con la fuente de luz, y sólo vio las miradas que adivinaba antes, en la oscuridad, entonces oteando el horizonte. La que no encontró fue la de Ethan, que había logrado permanecer cerca de Therin mientras estrechaba entre sus brazos a su amante y a su hijo.
En ese instante, acariciaba el cabello de su única hija, y suspiró con evidente frustración. Cuando sus miradas se encontraron, pudieron ver la misma sensación de pérdida.
- Vas a recuperarla.
Ethan asintió, sin hacer falta más explicaciones.
- Como sea. - fue su única respuesta.
- Hay mucho que perder... - se atrevió a responder Iefel en contra, temiendo lo que podía llegar de aquella determinación. Y su mirada se desvió hacia su tierna sobrina.
- No tiene por qué saberlo.
El silencio volvió a adueñarse de ellos, envolviéndolos, sólo dejando espacio para los pensamientos más profundos. Llegaría el día en que aquellas tierras volverían a arder.
1 ene 2016
La partida hacía poco que había perdido el interés. La competición no era cosa del maestro, que prefería ocuparse a otras tareas más productivas, pero hacía por pasar tiempo con el que fuera su discípulo. Este, en cambio, permanecía observando las piezas con gran interés, planeando una estrategia.
- ¿Cómo está ella? - preguntó entonces, a pesar de lo concentrado que parecía.
Alertó al maestro, y lo devolvió a la tierra que pisaba.
- ¿Quién?
- Therin.
- ... fascinada. Hambrienta de saber. Empoderándose.
Esa última palabra había provocado una sonrisa en el maestro, recordando las muestras que ella había dado hasta llegar a ese estado. El discípulo, en cambio, sintió aflorar en su interior algunas dudas.
- ¿Qué planeas con ella?
- Mostrarle lo que ella quiera saber.
- Aunque ella no sepa que lo quiera, ¿verdad?
El asentimiento después de la sonrisa no hizo más que aumentar la tensión. Las miradas se cruzaban con cautela, investigando, buscando intenciones ocultas.
- ¿... de qué tienes miedo exactamente?
- De que consumas su luz, tal y como hiciste con todos nosotros.
El maestro sintió cómo su sonrisa se hacía más leve, y volvió a mirar el tablero, que permanecía intacto quizás ya por demasiado tiempo.
- Todavía es tu turno.
- ¿Cómo está ella? - preguntó entonces, a pesar de lo concentrado que parecía.
Alertó al maestro, y lo devolvió a la tierra que pisaba.
- ¿Quién?
- Therin.
- ... fascinada. Hambrienta de saber. Empoderándose.
Esa última palabra había provocado una sonrisa en el maestro, recordando las muestras que ella había dado hasta llegar a ese estado. El discípulo, en cambio, sintió aflorar en su interior algunas dudas.
- ¿Qué planeas con ella?
- Mostrarle lo que ella quiera saber.
- Aunque ella no sepa que lo quiera, ¿verdad?
El asentimiento después de la sonrisa no hizo más que aumentar la tensión. Las miradas se cruzaban con cautela, investigando, buscando intenciones ocultas.
- ¿... de qué tienes miedo exactamente?
- De que consumas su luz, tal y como hiciste con todos nosotros.
El maestro sintió cómo su sonrisa se hacía más leve, y volvió a mirar el tablero, que permanecía intacto quizás ya por demasiado tiempo.
- Todavía es tu turno.
30 dic 2015
Ceniza
Se acabó. La paz que sentía, creyendo que al fin me había liberado de esa pesada carga, ha durado tan poco que es como si nunca hubiera existido.
Quiero creer que aún tengo esperanzas, que podré restaurar el Sello para impedir que ese oscuro Dios siga amenazándome. Si no yo, mi familia. Ni siquiera si muero podría quedarme tranquila.
Las opciones se limitan cada vez más.
No puedo marcharme y alejarme de todos para que estén a salvo.
No puedo acabar con mi propia vida.
Y por mucho que acabe con los que insisten en llamarme "hermana", el lastre que supone su presencia es peor que cien hermanos.
Dicen que en realidad él es bueno. Y yo solo puedo reír. Si de verdad fuera bueno, me permitiría elegir si deseo seguirle o no. Es lo que pasa cuando estás desesperado, cometes fallos. Eso es precisamente lo que le ocurre a Él.
Tal vez consiga volver a ocultar mi rastro de su presencia. Si así fuere... tengo algo que creo que aún puede interesarle, que aún puede necesitar.
Pero ese algo se reducirá pronto en cenizas.
Ceniza y polvo, como su maldita ciudad que parece crecer. Pero donde todo está muerto.
Quiero creer que aún tengo esperanzas, que podré restaurar el Sello para impedir que ese oscuro Dios siga amenazándome. Si no yo, mi familia. Ni siquiera si muero podría quedarme tranquila.
Las opciones se limitan cada vez más.
No puedo marcharme y alejarme de todos para que estén a salvo.
No puedo acabar con mi propia vida.
Y por mucho que acabe con los que insisten en llamarme "hermana", el lastre que supone su presencia es peor que cien hermanos.
Dicen que en realidad él es bueno. Y yo solo puedo reír. Si de verdad fuera bueno, me permitiría elegir si deseo seguirle o no. Es lo que pasa cuando estás desesperado, cometes fallos. Eso es precisamente lo que le ocurre a Él.
Tal vez consiga volver a ocultar mi rastro de su presencia. Si así fuere... tengo algo que creo que aún puede interesarle, que aún puede necesitar.
Pero ese algo se reducirá pronto en cenizas.
Ceniza y polvo, como su maldita ciudad que parece crecer. Pero donde todo está muerto.
23 dic 2015
La soledad que reverberaba en aquella sala, gigante como era, ahora era habitada por una tristeza palpable. Pero no estaba todo perdido.
Ahora que nos hemos separado, cada cual en busca de sus intereses y prioridades, la ausencia se ha asentado como un nuevo ente. Pero que, para mí, no deja de tener enriquecedoras implicaciones. Y cuando tomo a nuestros hijos en brazos, no dejo de repetirles: está viajando para crecer, para aprender, para sentir. Volverá pronto y nos iluminará con su sabiduría.
Emma lo sabe, aunque no termine de entender todo lo que está ocurriendo. Pero sonríe y es más apoyo que quizás todos los que la aguardan con la misma impaciencia que yo.
Mientras mi nueva compañera termina de revisar los mapas que estamos imaginando juntos, me asaltan pensamientos. ¿Por qué esa huida de la realidad? ¿Hasta qué punto llegan a ser cadenas los que dicen amarnos? ¿Deberíamos deshacernos de todos salvo de aquellos con los que emprendemos una nueva vida?
Therin y yo, los pequeños hasta que tuvieran edad para volar. Que sean libres.
Y del miedo que sentía, como ellos, ahora quiero un camino diferente, lejos de esa asfixia que ejercen sobre un alma que podría dar todo y más si sólo pudiera volar.
Ahora que nos hemos separado, cada cual en busca de sus intereses y prioridades, la ausencia se ha asentado como un nuevo ente. Pero que, para mí, no deja de tener enriquecedoras implicaciones. Y cuando tomo a nuestros hijos en brazos, no dejo de repetirles: está viajando para crecer, para aprender, para sentir. Volverá pronto y nos iluminará con su sabiduría.
Emma lo sabe, aunque no termine de entender todo lo que está ocurriendo. Pero sonríe y es más apoyo que quizás todos los que la aguardan con la misma impaciencia que yo.
Mientras mi nueva compañera termina de revisar los mapas que estamos imaginando juntos, me asaltan pensamientos. ¿Por qué esa huida de la realidad? ¿Hasta qué punto llegan a ser cadenas los que dicen amarnos? ¿Deberíamos deshacernos de todos salvo de aquellos con los que emprendemos una nueva vida?
Therin y yo, los pequeños hasta que tuvieran edad para volar. Que sean libres.
Y del miedo que sentía, como ellos, ahora quiero un camino diferente, lejos de esa asfixia que ejercen sobre un alma que podría dar todo y más si sólo pudiera volar.
13 dic 2015
A punto de partir
Hay tantos lugares por explorar que apenas puedo concentrarme en uno sólo hacia el que emprender camino. De todas nuestras experiencias podemos aprender, en todos los rincones de todos los mundos se esconde una enseñanza, todos los entes pensantes pueden regalarnos una nueva reflexión. Por ese motivo es tan difícil emprender, marcar una ruta.
La observo y veo a mi hija. También al eco de su madre. La determinación de salvarlos a todos igual que la de su padre. Tiene tanto de todos los que la rodean, que perderla sería quebrar también en ellos lo mejor que le han dado. Comienzo no sólo a ver en ella muchas posibilidades, si no también una responsabilidad a la que mantener si finalmente se decide a viajar.
Porque claro, por temor a la vida que deja atrás, podría retractarse y dejar escapar esta oportunidad.
La esfera en la que se concentran la visión de todos los mundos que conozco pero no los que me quedan por conocer, sigue flotando delante de mí, emitiendo esa suave luz que rompe con la oscuridad. Es lo suficientemente tenue como para que no despierte a mi pequeña, que duerme a poca distancia de mí, de esta gastada madera que hace de mesa. Y lo suficientemente atrayente como para que mi mirada se pierda.
Allí, en esa oscura visión en la que despuntan esos mundos, mi mirada vuela en pensamientos nunca concretos, siempre viajando.
Tenemos tanto que aprender en un lugar que ha cambiado tanto, que me resulta tan ajeno... Cree que es para ella, pero será un descubrimiento para ambos. Y que sano será tener una compañía tan entusiasta, una mente tan hambrienta a mi lado.
9 dic 2015
Por ellos
Últimamente creo que no estoy siendo la de siempre. Será, supongo, que cuando hacen daño a una persona a la que quiero no respondo de mis actos.
He hecho algunas cosas malas, pero no tan malas como podrían haber sido. O eso creo.
Por lo menos he tenido la oportunidad de redimirme y compensar mis malos actos con compasión y bondad. La verdad es que no lo había concebido de no ser por mi familia, que en parte me ayuda a no perderme del todo. Es posible que Sol no sea la mejor de las influencias, pero en parte creo que lo único que está haciendo es sacar lo que está dentro de mí si no fuera por el miedo, la culpa, esos sentimientos que el denomina como inútiles.
Por otra parte, creo que quizá esos sentimientos sirvan más bien como filtro para no cometer actos de los que nos podamos arrepentir. Arrepentimiento... otro sentimiento inútil, seguro diría él. Casi le escucho decir eso con su tono de voz.
Lo más seguro es que sus enseñanzas me hagan... cambiar. O más bien, aflorar más de mi naturaleza, que no es maligna, ¡claro que no! Pero tampoco es del todo buena. Digamos que sencillamente soy consecuente a lo que me hacen, y nadie va a hacer daño a mi familia.
Esa familia que poco a poco crece, con la futura llegada de un nuevo hermano. Otra persona a la que cuidar y evitar que le pasen cosas malas.
Por ellos, seré más fuerte. Y al mismo tiempo, ellos... serán mi filtro.
He hecho algunas cosas malas, pero no tan malas como podrían haber sido. O eso creo.
Por lo menos he tenido la oportunidad de redimirme y compensar mis malos actos con compasión y bondad. La verdad es que no lo había concebido de no ser por mi familia, que en parte me ayuda a no perderme del todo. Es posible que Sol no sea la mejor de las influencias, pero en parte creo que lo único que está haciendo es sacar lo que está dentro de mí si no fuera por el miedo, la culpa, esos sentimientos que el denomina como inútiles.
Por otra parte, creo que quizá esos sentimientos sirvan más bien como filtro para no cometer actos de los que nos podamos arrepentir. Arrepentimiento... otro sentimiento inútil, seguro diría él. Casi le escucho decir eso con su tono de voz.
Lo más seguro es que sus enseñanzas me hagan... cambiar. O más bien, aflorar más de mi naturaleza, que no es maligna, ¡claro que no! Pero tampoco es del todo buena. Digamos que sencillamente soy consecuente a lo que me hacen, y nadie va a hacer daño a mi familia.
Esa familia que poco a poco crece, con la futura llegada de un nuevo hermano. Otra persona a la que cuidar y evitar que le pasen cosas malas.
Por ellos, seré más fuerte. Y al mismo tiempo, ellos... serán mi filtro.
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