16 mar 2011

Capítulo I

En el Primer Principio, Traenor gobernaba en la oscuridad, en soledad y en una duermevela insana. Soñando cosas que los mortales no pueden ni imaginar, siendo así el sentido de la existencia de todas las cosas que hay en el mundo. Nadie más podría desentrañar la gran trama de la vida diseñada por Traenor, solo los más próximos a los cielos pueden alcanzar una leve certidumbre. Por ello, nosotros, los Atalayas, alzamos nuestras torres hacia el cielo, con el deseo y el fervor de estar mas cercano a los dioses.

Los dos hijos de Traenor traerían las buenas nuevas de la vida. Su hijo, Cadeth, el menor de la casa, traería el valor y el coraje de luchar por lo que es justo, la rectitud y el equilibrio; mientras que su hija, la primogénita nombrada como Dierann, sembraría la duda y el misterio, traería la magia al mundo mortal. Dierann renegó de su padre, encerrado en la gran casa celestial, pugnandolo de indiferencia a lo que lo rodeaba. Y era cierto, los largos años habían acabado por enfríar el corazón de Traenor, pero no lo suficiente como para no llorar.

Las lágrimas de los tres dioses, abatidos por la disputa de la casa celestial, acabaron por caer en el Plano Material de la Gran Rueda, siendo así que se creara nuestro mundo. La gracia divina de la Trinidad convocaron a las primeras almas para poblar el nuevo mundo: Argonath

Dierann, todavía en el exilio por voluntad propia, huyó al plano supracelestial para dar a luz a su propio hijo, Aelthar. Este hijo, incompleto y deforme, recibió de su madre los dones del misterio, y de él nació la magia. Derramada sobre el mundo para descontento de Traenor, la civilización fue conocida como tal.

Aquellos que recibieron el Don de Aelthar, fueron los llamados magos y conjuradores, dueños del secreto
Aquellos que recibimos ojos para dislumbrar la realidad oculta en los cielos, fuimos llamados a Él, siendo nombrados Atalayas.

Que los Dioses nos bendigan con sus lágrimas

Manuscrito del Mundo Antiguo, Capítulo I,
El Primer Principio
El Nacimiento de Argonath
Por Atalay Friedrich

15 mar 2011

Descontrol

Me había perdido entre la multitud, disfrutando del delicioso sabor de la euforia que entrega la noche. Nada podía detenerme ante nada, salvo sus miradas de desdén. Estaba convencida de que la seguía... y razón no le faltaba. Caminaba por el mercado que se retrasaba a cerrar por aquella familiaridad que correspondía a la ciudad. Era increíble vivir allí, casi podía sentirme como en casa. Laila en la posada, como si de una hermana mayor se tratase, Arnie siempre con su mirada de niño. Y Kyra con su vitalidad para rechazarme.

Hasta ese momento. Una fuerte marea de rabia y dolor se levantó por todo mi ser, casi sentía arder mi corazón. Tan concentrados estaban en completar aquel acto despreciable. Ni siquiera escucharon mis pasos. Estrellé la piedra varias veces sobre sus cabezas, hasta que perdieron la conciencia. Yo quería su sangre, o el miedo en sus ojos, pero había más urgencia en sus ojos. Jamás la había visto así, y tampoco quiero volver a hacerlo.

Se dejó caer en mis brazos, como si no existiera nada más.
Ojalá comprenda que siempre me tendrá con ella. Siempre

Desaparecer.

Mi cabeza es una bomba de relojería.
¿Dónde están mis padres?
¿Quiénes eran mis padres?
¿Quién soy yo?
¿Qué sucedió?
¿Tengo yo algo que ver?
¿Qué está sucediendo ahora?
¿Por qué allá a donde voy solo hay muerte?
¿Cuándo acabará todo esto?

Ahora solo quiero gritar. Cerrar los ojos muy fuerte, abrirlos y ver que he vuelto a la normalidad...con mis padres, Jack, Otto, Theo...
Sin embargo los cierro y al volver a abrirlos sigo en esta pesadilla. Lo único que me da fuerzas es saber que Jack y Otto siguen a mi lado...por ahora...Ahora nada es para siempre.



14 mar 2011

Tiempo

El tiempo, aunque para mí sea más lento, no deja de transcurrir de forma abismal. Sé que algún día recordaré está aventura como si hubiera pasado hace una eternidad. Mi primer sentimiento de afecto hacía un hombre nunca morirá, aunque él si lo haga. La magia de mi compañero permanecerá siempre conmigo, al igual que su recuerdo. Y si el tiempo pasa tan rápido como dicen, ya que mis años superan una vida humana con creces, desearé que nunca jamás nos alcance y podamos seguir con nuestra aventura sin que me dejen sola otros muchos años más.

[Diario I]

Palabras de fuego

Tuve un sueño hace días, aunque hasta ahora no pude recordarlo. Nox, como siempre que viajo en soledad, me acompañaba. Todo estaba rodeado de una luz blanca, casi inmortal. Y el batir de una espada en ese espacio blanco. El sueño de la razón produce monstruos
Escribo estas palabras en mi diario de viaje, y se consumirán en las llamas a mi muerte. Nadie gozará de las profecías con las que se me condenaron hace años. Se acercan tiempos oscuros y nadie debe saberlo. Al querer evitarlo, no harían más que acelerar lo nefasto Demasiadas vidas se han perdido por querer evitar los designios de los espíritus, que no son más que los despojos de los Dioses. Ellos, en el cielo, nos han condenado al tormento y a la muerte. Yo solo seré un testigo de aquello que esté por llegar


3 dic 2010

Lejos.

Nuevo día empieza en el campo de refugiados. Una horrible sirena nos despierta. Dormimos en literas de tres personas (parte baja: Jack, intermedia: Otto, alta: Yo) así que miro hacia abajo y veo que tanto Otto como Jack se encojen y se echan la sábana por encima, me vuelvo a tumbar y hago lo mismo.
Al cabo de un rato viene un soldado gritando:
-¡¡ARRIBA!!
Jack, Otto y yo hacemos unos gruñidos de recién levantados y pasamos.
-VENGAAAA...¿EH? ¿¿USTED QUE HACE AHÍ, SEÑORITA??
Me asomo un poco y veo un vulto en la cama de Jack y una chica pelirroja saliendo de ésta. Esa chica se llama Evelyn, es la "novia" (su relación no está muy clara) de Jack; a mi, personalmente, no me da muy buena espina esa chica...Pero bueno, él ya es mayorcito para saber con quien quiere salir y con quien no.
Al final Evelyn sale corriendo de la cama y se va a por el desayuno.
El soldado nos despierta a Otto y a mi, Otto se levanta, yo no.
-¡¡LEVAAAANTESEEEE!!-me grita el soldado mientra me quita las sábanas.
Mi respuesta: darme la vuelta.
-Tranquilo, ya la despierto yo, ahora vamos-oigo decir a Jack.
El soldado se va refunfuñando. Jack me coje en brazos...o bueno, más bien como si llevase un saco al hombro y practicamente me tira al suelo.
-Buenos días a ti también-le suelto.
-Buenos días-dice sonriendo.
-Bueeeeeeeeeeeeeeeno...vamos a desayunar potingue, que tengo hambre-suelta Otto saliendo de la tienda.
-Potiiiiiiiiiiiiiiigueeeeeeeeeee...-dice Jack adelantando a Otto.
En el campo hay una especie de sala donde nos sirven el desayuno, almuerzo y cena. Y siempre es lo mismo: una especie de potingue gris...pero que esta bueno.
Encontramos una mesa donde esta sentada Evelyn y Jack se dirije hacia ella babeando...no sé si era por la comida o por ella...me decanto por la primera.
Saludamos a Evelyn y nos sentamos con ella.
Jack empieza a comer como un auténtico bestia, tiene hambre. Entonces, el mismo soldado que nos despertó antes se dirige a Jack gritando:
-DEJA DE COMER ASÍ, COME COMO LAS PERSONAS.
Jack le mira con los carrillos hinchados y el soldado se los explota con los dedos...y se llena la cara con potingue gris.
-Culpa tuya-dice Jack antes de empezar a comer otra vez.
El soldado le hace el gesto de "te-tengo-calado" y se va.
-Uuuuh...te ha cogido tiiirria...-suelta Otto.
-Ten cuidado en las duchas, porque ahora serás su putita...-suelto yo.
-Me da igual-dice sin dejar de comer.
Evelyn le mira horrorizada...creo que no sabe que Jack es Bisexual, aunque, la verdad, yo tampoco lo supe hasta que me lo dijo...no lo aparenta ni mucho menos.
Jack se da cuenta de la mirada de Evelyn y suelta como si nada:
-Eem...uh...si...que asco...hombres-y sigue comiendo.
Evelyn sale corriendo del comedor escandalizada, Jack va detrás de ella como un perrito faldero.
Otto y yo seguimos desayunando hasta que vemos a Jack paseando bastante decaído. Ambos vamos hacia a él.
-Eeeh...tííío ¿Que te ha pasaaado?-suelta Otto echandole un brazo por encima de los hombros.
-Nada...-contesta.
-Venga, Jack, hemos pasado por mucho, puedes contárnoslo-digo abrazándole también.
Jack suspira:
-Pues...es Evelyn...dice que tenemos que darnos un tiempo...
¿Veis? Lo sabía, sabía que le acabaría haciéndole daño.
Otto y yo nos miramos y soltamos a la vez:
-Que te ha dejado.
Jack se pone cabizbajo.
-¡Pero no te desanimes! Hay más chicas en el mundo-dice Otto con el puño en alto-. Como Alexia, que está tan...
-Otto...-suelto.
-...buena...que la cogía y ¡ZASCA!
-¡¡OTTO!!-le pego una bofetada.
-Au...vale...es que hace tiempo que no mojo...Por cierto, he soñado contigo.
-¿Ah, si?
-Y tanto...-pone cara de pervertido.
-¡OTTO!
-Vaale, vaaaale...En estos momentos es cuando echo de menos las regañinas de Theo...hubieseis hecho una buena pareja, Álex.
-¿¿¿QUÉ????-respondo sorprendida.
-Ya sabes, a Theo le gustabas.
-¿¿¿CÓMO???-vuelvo a soltar. No, no...es imposible lo que dice Otto...
-...¿No te lo llegó a decir?
-La verdad es que no...
-¿No te diste cuenta?-dijo Jack-. Se veía a kilómetros que le gustabas, y mucho.
-Pues no, no lo sabía ¿vale? Pensé que era amable conmigo...no estoy acostrumbrada a gustarle a los chicos para algo más que no sea sexo...
-¿Crees que lo tuyo con Theo hubiese funcionado?-pregunta Otto seriamente.
-No lo sé...he llegado a querer a Theo muchísimo...pero no creo que hubiesemos estado juntos...tal vez en un futuro podría haber funcionado...pero no lo sé.
-Nunca se sabe-dice Jack.
No podía creer lo que estaba sucediendo...¿Por qué tenía que enterarme ahora? Miles de pensamientos confusos pasaban por mi cabeza. Echaba mucho de menos a Theo...pero no estoy segura de que él hubiese querido vivir en este mundo.
Entonces lo veo, estoy segura que lo he visto...una persona en silla de ruedas cerca de la valla. Otto también lo ha visto porque empieza a correr hacia esa dirección, yo le sigo, Jack sin embargo no lo ha visto y se queda más atrás que nosotros.
A medida que nos vamos acercando la silla de ruedas desaparece sin más. Otto y yo buscamos desesperados, preguntamos a la gente. Jack al escuchar nuestras preguntas también empieza a preguntar al resto.
Entonces veo como una chica se engancha a Jack y empieza a restregarse contra él. Jack intenta zafarse, pero la chica no se suelta.
Me acercos a ellos y le grito a Otto desde lejos:
-¡Otto!
-¿Qué?-responde desde lejos.
-¡Ésta quiere un polvo!
-¿¿Qué?? ¡¡MOLA!!
Otto viene corriendo y se lleva a la chica en un abrir y cerrar de ojos.
-De nada-le digo a Jack.
Jack suspira.
-Bueno...¿Por que Otto y tu empezasteis a correr de repente?
-Vimos a una persona en silla de ruedas y...bueno...parecía Theo...Y echamos a correr.
Jack me pasa un brazo por el hombro y me aprieta contra su costado.
-Bueno, ¿qué hacemos?-dice soltándome.
-No sé, volvámos a la tienda. A lo mejor allí encontramos algo que hacer.
Mientras caminamos hablamos de cosas sin importancia, típicas conversaciones estúpidas que se tienen cuando te aburres. Llegamos a la tienda entre risas por no se qué chiste pero nuestras risas paran en seco...vemos algo no muy agradable en la tienda. Si, es Otto tirándose a la ninfómana.
-¡AGH! Que...asco...-dice Jack mientras salimos.
-Si...es...asqueroso...-afirmo.
Los siguientes acontecimientos sucedieron de forma muy rápida, así que omitiré detalles (porque ni siquiera yo sé lo que pasó realmente) e iré al grano. Si, Jack y yo acabamos follando en la litera de abajo. Todo iba bien hasta que oímos:
-¿Jack?
Jack miro por encima de mi hombro y se pone pálido. Yo miro de reojo y sí...era Evelyn. Aunque no se por qué se escandaliza tanto...lo dejó ella (lo que sea lo que hayan tenido). Vale, lo sé, no debería haberlo hecho, solo hacía apenas una hora que lo habían dejado y no queda muy bien que tu reciente "ex" te pille con otra en la cama...Bueno, en mi defensa diré que empezó él.
Evelyn sale corriendo y Jack y yo nos apartamos y nos vamos vistiendo.
-Álex-dice Jack.
-¿Qué?-respondí esperando un: "Esto no puede volver a suceder, quiero a Evelyn y...blablabla" además de cursilerías varias.
-No te asustes pero...em...no hemos usado...protección.
-¿!QUÉ?! ¿¿POR QUÉ??-Oh dios, otra vez no, otraveznootraveznootravezno...
-Bueno...tranquilízate, hay un puesto de enfermería aquí, podemos ir esta noche y todo se arreglará...Tenemos experiencia en esto, ¿recuerdas?-bromea.
-¡IMBECIL! ¿¿Y tú por qué cojones te acuestas conmigo??
-Porque eras el animal más cercano en tiempo de necesidad...y vamos, tu no te has resistido mucho que se diga...
-¡Imbécil!
Por si no lo recordais, Otto estaba follando en la litera de arriba con la ninfómana de antes...La cual acaba de bajar poniendose el pantalón.
-Buenas...-musita saliendo de la tienda.
Parece que tanto Jack como yo nos habíamos olvidado de ella y de Otto.
Nuestro amigo baja jadeando.
-Wuf...qué tía, eh. Vamos a ducharnos, que si no se llenará hasta los topes.
Nos dirigimos hacia las duchas, una vez allí Otto y Jack van donde los hombres y yo donde las mujeres.
Entro en las duchas y como el día no podía ser más redondo me encuentro a Evelyn debajo de una de las alcachofas, tiene la mirada perdida. Paso detrás de ella rezándo que no me haya visto...y como hoy la suerte no está de mi parte me ve. Me mira y me dice:
-¡Tú!
Acto seguido se abalanza sobre mi e intenta estrangularme. Yo le tiro del pelo y con la otra mano le pego en la cara, me suelta y le doy unos cuantos puñetazos más, las clases de boxeo de Otto son útiles. Llegan unos soldados que nos separan.
-¡Suéltame! ¡Voy a matar a esa guarra! ¡Que me sueltes!-grita Evelyn intentando zafarse del soldado que la sujeta.
En ese momento no se me ocurrió soltar otra cosa que:
-¡Pues esta guarra puede que tenga un Jack Junior!
-¿QUÉ?-exclama ella antes de desmallarse.
Los soldados se llevan a Evelyn y yo me dirijo a las duchas masculinas. Busco a Jack y le grito:
-¡Asegurate de que has terminado con alguien para follarte a otra! ¡Ah! ¡Y dile a tu zorra que se controle!
Jack y Otto me miran sin entender nada y yo vuelvo a las duchas femeninas y me visto. Salgo a dar un paseo y veo el puesto de enfermería, me acerco para lo de las píldoras...así me quito un problema de encima.
Entro en el puesto y...¡Catherine! ¡Si! ¡Es ella!
-¿Alexia?-dice mirándome con los ojos como platos.
-¡Catherine!
Corremos a abrazarnos, la he echado mucho de menos...me alegro tanto de que esté aquí.
-¿Qué haces aquí? ¿Necesitas algo? ¿Estás bien?
-Tranquila, estoy bien, estoy bien...bueno...vengo a por una cosilla.
-¿El qué? Cuéntame.
Nos sentamos y le cuento todo...desde que conozco a Evelyn hasta ahora.
-...Y eso es todo-concluyo-. Y bueno, como comprenderás necesito la píldora...
-No deberías de haberte aprovechado de la situación, Alexia...
-Si, lo sé, es todo inmoral y todo ese rollo...¿Quieres darme esa píldora de una vez?
-No puedo, necesitas más tiempo para tomarla. Hace apenas unas horas que has mantenido relaciones sexuales...pásate mañana por la mañana...Por cierto, tu tío está aquí, ¿lo sabes, no?
Lo vi al llegar aquí, pero no le hice mucho caso. Mi relación con mi tío no era muy buena, como que llevamos mucho tiempo sin saber de él y bueno...como que paso de él como de la mierda.
-Ya...lo he visto por aquí...
-Pues tengo que avisarle de esto, eres menor de edad y tu tío es el único pariente cercano que tienes aquí.
-Catherine, por favor, no lo hagas...Catherine...
-Lo siento, Álex, tengo que hacerlo.
-Lo que tu digas.-me voy de la enfermería.
Cuando llego a mi tienda...¡Sorpresa! Mi querido tío está allí esperándome.
-¡TÚ! ¡NIÑATA!-me grita.
-Yo también me alegro de verte...
-Cállate-y acto seguido me cruza la cara de una bofetada-. Ya me han informado de lo que has hecho...¿CÓMO SE TE OCURRE?
-...
-Eres una niñata, ¿y sabes qué? te vienes conmigo.
-¿Contigo? Ni de coña, déjame en paz.
Voy a entrar a mi tienda cuando mi tío me hace retroceder cogiendome del brazo y me pega otra bofetada.
-Ahora vas a hacer lo que yo diga, ¿entendido?
-Al menos dejarás que coja mis cosas, ¿no?
-...Tienes un minuto.
Entro en la tienda con el rostro ardiendo...por las bofetadas y por la furia. Dentro de la tienda están Jack y Otto que parece que lo han oído todo, los tres nos quedamos en silencio. Recojo mis cosas y me acerco a Jack, que tiene a Cipotito en las manos (puto nombre del gato...)
-Dámelo-le digo.
-Pero...-dice achuchándolo.
-Devuélveselo, tío...lo necesitará-dice Otto quitándoselo de las manos y colocándolo en su cestita-. Echaré de menos compartir vivienda contigo, Álex-y me abrazada muy fuerte.
Jack se levanta y me abraza también, está muy serio, demasiado.
-Vamos, chicos...no es el fin del mundo, solo me voy cinco tiendas más para la derecha.
-¡Pero son cinco millas para nuestro corazón!-bromea Otto dramáticamente con el brazo como si fuese a echarse a llorar.
Nos reímos y me despido una vez más de ambos. Salgo de la tienda con Cipotito y el resto de mis cosas.
Llegamos a la tienda de mi tío; es igual de grande que la mía, sólo que creo que él no la comparte con nadie.
-Siéntate-me ordena colocando una silla.
Hago lo que me dice en silencio. Empieza una bronca monumental...De vez en cuando me da otra bofetada o me zarandea...yo empiezo a asentir a todo automáticamente, sin pensar.
-...Ni siquiera sé como tus padres no te devolvieron al maldito orfanato...-suelta de pronto.
¿QUÉ? ¿QUÉ?
-¿CÓMO?-exclamo de pronto.
Mi tío palidece levemente, como si hubiese dicho algo que no debía.
-Pues si, niñata, eres adoptada...supongo que serías lo suficientemente inteligente para sospecharlo...no os parecíais en nada...pero te querían mucho, no entiendo por qué si solo traes problemas...
-¿Qué...que pasó? Con mis...padres biológicos...
-Muertos, murieron en un incendio...no sé si fue causado o fue accidental...¡Pero eso no es de lo que estamos hablando!...-y sigue con la charla.
Adoptada...lo sospechaba, la verdad...A decir verdad casi no recuerdo nada de mi vida antes de los 10 años...y lo que recuerdo, ellos no están...Ahora entiendo mis pesadillas con el fuego, esos pasillos oscuros de mis sueños...Miro mi mano derecha, ahí está, mi cipo...creo que lo tengo desde siempre; encendiendo y apagando, así sucesivamente.
La bronca termina y subo a una litera con Cipotito y me acurruco junto a él. Oigo a mi tío salir de la tienda, creo que va a por la comida...si no vuelve mejor para mi.
Apenas como y me tiro la mayoría del tiempo mirando al techo. Mi tío se vuelve a ir, esta vez a por la cena.
De pronto veo una cabeza rapada asomada a la puerta de la tienda.
-¿Jack? ¿Qué haces aquí?
-Toma, tomátela y ya está-dice dándome una pastilla-. Hasta luego-Y se va corriendo.
Miro la pastilla...hay un dibujo de un bebé tachado. No me lo pienso dos veces, me la trago.
Cuando llega mi tío empiezo a sentirme mal, muy mal y me tumbo en la cama.
Mi tío en un acto de "preocupación" pregunta:
-¿Qué te pasa? ¿Estás enferma?
-Será...la cena...me ha sentado mal.
-Vale.
Fin de la conversación.
Me duermo rápidamente.
Despierto en la enfermería...un acto de cariño por parte de mi querido tío, supongo.
Me incorporo y veo a...¿Jack? ¿Evelyn?
Evelyn está en una camilla y Jack está al lado suya. Que romántico...chorradas.
Por lo que escucho en la conversación, Jack a utilizado a Evelyn para conseguirme la pastilla, y ahora lo siente...y ella llora, y él la consuela, y demás gilipolleces.
Al rato llega Otto corriendo a la enfermería haciendo señas para que guardasemos silencio.
Yo me acerco a él, Jack hace lo mismo.
-¿Qué haces aquí?-pregunta Jack.
-Shhh...¿lo ois?
Escucho atentamente:
-*gemidos*
-¡FUEGO!
-*gemidos*
-¡NECESITAMOS REFUERZOS!

Trago saliva.
-Son...¿zombies?
-Exacto, hay que salir de aquí cagando leches, vamos-susurra Otto.
Jack coge a Evelyn en brazos y salimos sigilosamente.
-¡ESPERA!-exclamo.
-¡Ssshh! ¿Qué?-dice Jack.
-¡Cipotito! ¡Cipotito!
-Ya voy yo...subid al Jeep aquel, rápido-dice Otto.
Subimos al Jeep y esperamos a Otto, que llega rápidamente.
-Bien...¿hay armas aquí?-pregunta Jack.
-Si, debajo del asiento hay dos pistolas, también hay un kit de supervivencia...podemos irnos.
Otto arranca y tira una valla abajo. Y huimos lejos, muy lejos, sin mirar atrás.

13 sept 2010

William, La sangre de Tavala's Rock (Cyberpunk)


Nombre: William Von Karma

Edad: 28 años

Sexo: Masculino

Cabello: Largo, negro

Ojos: Negros

Altura: 1'75 metros

Raza: Humano

Tipo: Ladrón

Profesión: Trabaja en The Sevenstripes





12 sept 2010

Aslaf Street, n. 321

¿Adivinan quién se refugia aquí? Todos los tesoros recaudados por VonKarma (todos de procedencia dudosa) se concentran aquí. ¡Límpiense los zapatos!, y bienvenidos

The SevenStripes

Éste es el local en el que la aventura comienza.

Pasado en llamas (001)

Todas las ciudades tienen historias, historias que merecen ser contadas. Muy pocas son escuchadas, pero merecen su mención, ya que es la sangre de todos los que allí viven. Esta es la historia de la Sangre de Tavalas Rock.

Un disparo. Lo oyó silbar a pocos milímetros de su oreja, y las astillas que estallaron frente a él por poco le atraviesan los ojos. Cambió de dirección mientras escuchaba gritar al dueño de la casa, de la cual estaba cometiendo robo.

-¡¡Maldito hijo de perra, voy a cortarte...!! - dijo su anfitrión. No pudo escuchar el resto, ya que la puerta principal se abrió para dejar paso a un muchacho demasiado fornido para vencerlo en combate. Se avalanzó contra la salida, provocando una sorpresa aún mayor.

Bajó las escaleras que lo separaban del suelo 3 pisos, y un golpe de gracia quiso que cayera en... entre cajas de basura y otros desperdicios. Eso fue lo único que evito que el muchacho saliera malherido volviendo a casa, sin la pieza robada. Una vez a salvo de aquella paliza, ya que el dueño de la casa había desistido en su búsqueda, volvió a casa casi saltando por haber conseguido su premio: una Jvc_rcm00




Huyó a lo que era su hogar, ya que las sirenas de la policía se acercaban cada vez más. Allí, colocó la aparatosa radio en un lugar bien visible, como si fuera un trofeo que exhibir. Se quedó contemplandola hasta que una voz lo sobresaltó:

- ¿Eso es lo que hoy has traído?

Era su compañero, de habitación y tal vez de celda, si llegaran a encarcelarlos. El pequeño Dapper (o Dan'Up, si se daba el caso). Su gran chepa lo hacía reducirse a la altura de 165 metros. Sus manos y su gestualidad asemejaban a la de un roedor, y casi actuaba como tal. Su pelo, en cresta, mostraba en arcoiris casi en plenitud. Observaba el nuevo instrumento y hurgaba, intentando descrubir una increíble cualidad que lo hiciera de mayor valor. Pero claro, era el capricho del ladrón. De él, de William VonKarma. Y con sus manos, podía conseguir cualquier cosa.

Tras unas discusiones varias, descubrió que Dapper tenía algo extraño en sus pupilas... Al acercarse, vió un pequeño neón que desfilaba en vertical por sus ojos con la siguiente frase:

EL ORDENADOR ES TU AMIGO

... Era otra de las extravagancias del renacuajo: las lentes de última generación. Al ver que por fin lo había descubierto, Dapper fue de vuelta a su refugio, su habitación privada de la que apenas salía. Will dejó que se marchara y tuvo la genial idea de echarse a dormir...

Dormir con la música rock a todo volumen... el sueño de todo cyberpunk.

I’m on the highway to hell...
I’m on the highway to hell...

Aquello fue lo que sacó del sueño al ladrón. La maravillosa voz del viejales de su jefe resonó en toda su oreja.

- ¿Con que escaqueandote de tu trabajo, eh, capullo? ¡Te descontaré del sueldo la noche que te has pasado a tu bola, maldito comemierda! ¡¿Me has oído bien?!
- ¿De qué me hablas? ¡Ayer libraba, carcamal! - dijo Will, por fin del todo despierto.

El jefe siguió con su verborrea, hasta que por fin decidió darle fin colgando la llamada. El local, el SevenStripes, no estaba lejos, y podría ajustar cuentas de una vez, en vez de escuchar los gritos por el dichoso auricular del teléfono. Algún día acabará rompiendose de tantos gritos, de eso estaba seguro Will.

Así que dejó a Dapper trajinando en la cocina, mientras el iba a saber de que iba la noche en el local. Estaba cerrado en aquellos momentos para el público, pero en el interior se desarrollaba la batalla de volver a reconstruirlo como un lugar decente* y adaptable para las copas.

*Advertimos que el sentido de DECENTE no es aplicable según el concepto de hoy en día.

En el interior se hallaba Candy, el dulce de todos los bares en varias manzanas a la redonda. Su magnífica cabellara rubia y su esplendoros cuerpo fueron lo primero que acapararon los ojos de Will. Una voz caló en lo profundo de aquella maravillosa visión con las siguientes palabras:

- ¡¡Hey!! - chasquido de dedos - Tengo cara, ¿sabes?
- Perdona, Candy, estaba comprobando como estaba el bar hasta que... - se excusó Will, pero ella volvió a la carga:
- Claro, claro... - dijo lanzándole un trapo a la cara, mientras se reía. - Vamos, ayúdame.

Ambos fueron adecentando el local, poco a poco. Pero la paz fue rota cuando un grito de Candy, procedente del almacén, hirió los oídos de Will. Y la escena hallada no fue mucho más enriquecedora: un cadáver estaba tendido junto a la puerta de emergencia, que daba acceso al almacén.

No tardó en aparecer la guinda del pastel: el viejo, dueño del local y superviviente de aquella ciudad de locos. Escuchó atentamente las palabras de Candy, que le explicaron todo lo sucedido. La mejor opción, si una de ellas era que encontrara el cadáver y formara un caos.

Con toda la calma de que fue capaz, el viejo registró el cuerpo de nuevo. En su pecho, grabado a cuchillo: CUENTA SALDADA. En sus bolsillos, su identificación: Benjamin Keller, 23 años. Y en su muñeca un extraño grabado a fuego. Candy perdió todo asomo de dureza y tranquilidad: tembló y lloró, corriendo hacia un lugar aparte.

Ante Will, las palabras surgieron como un volcán en erupción:

- Mi padre tenía esa misma marca...
- ¿Y no sabías que significaba?
- Creo que tal vez sea hora de averiguarlo.

Diario del narrador, G.D.
Acto I: Pasado en llamas (001)