26 mar. 2017

Noches con Einer

Descubrir mundos, a través de las experiencias y vivencias de otros, siempre es apasionante. Pero nunca imaginé descubrir algo como el pequeño y a la vez gigantesco universo de Einer.

Sabía que todo cambiaría conforme conocía a personas, modos de vivir, lenguajes, formas de expresión. Pero no esperaba que fuera algo así.

Cuando salimos a caminar, aunque sea solo para sentir el aire fresco de las noches de Estocolmo, él me señala aquello que rompe con mi realidad. Dice que es difícil para él, porque ya está acostumbrado a verlo, le es natural, está integrado en su visión. Pero se adapta para mostrarme lo que cree que necesito saber.

Me aterra a la vez que me fascina. Y a la vez le añade un factor de riesgo, porque si Dasha lo supiera... quizás intentaría lanzarle por la ventana, aunque supiera, según declara él, que apenas le dañaría.

Y con todo, ahora soy capaz de ver cosas antes de que él me las señale. Al principio se sorprendía, pero ahora solo sonríe y espera con entusiasmo a que yo detecte lo irreal, lo extraño, lo ¿sobrenatural?

Pasan tantas cosas durante esas noches, que apenas puedo recordarlo todo. Lo que no puedo olvidar es la conversación que tuvimos, mientras compartíamos una botella de agua, y permanecíamos sentados en la acera en la búsqueda de estrellas en el cielo.

- Si ves todo esto por todas partes... no me extraña que parezcas siempre enfadado. En realidad estás asustado, ¿no?

Einer sonrió, y dejó de buscar estrellas. Yo me sentí insegura, sintiendo que había tocado hueso... y podía estropear el momento. Al final, asintió. Parecía haber estado buscando la respuesta en su interior.

- Y con mi hermana no debe ser fácil. - dije finalmente, siguiendo con el tema.
- Ella ha demostrado ser digna como tu guardiana. No hay palabra que pueda cruzar en su contra ya.

Asimilé el significado, y también miré hacia el suelo.

- Creo que no te arrepentirás de confiar en ella.

22 mar. 2017

Cayó para no despertar en un tiempo. Se formó el caos aquella noche. Los pequeños, al descubrir lo que había pasado, se sentaron juntos y nos miraban a todos con miedo, como a desconocidos. Como si temieran que fueramos sombras que imitaban a sus seres queridos y que fueran a desaparecer en cualquier momento.

El único que parecía mantener la calma era el maldito mago, Sol, y al final acabó contagiándome su tranquilidad. Quizás haya experimentado en sus carnes demasiadas veces lo que es estar en situaciones parecidas, y no tema por mi hija.

Comienzan a parecerse demasiado, opinaría si alguien me preguntase, y eso me asusta más de lo que quiero admitir.

Por recomendación de Xanos, hemos tenido a bien separarlos a la pareja. No sabe ni tampoco yo quiero saber qué consecuencias tendría para Noruber el saber que la mujer con la que comparte su vida se ha desvanecido, todavía encinta además, para no despertarse en mucho tiempo.

¡Si incluso Iefel amenaza con seguir sus pasos! Apenas se recupera entre desmayo y desmayo.

Esta familia se cae a pedazos, cada vez lo tengo más claro, como las construcciones de Noruber si sigue moribundo. Muchas cosas están sucediendo y no siempre encuentro una cohesión, una explicación que me sea satisfactoria. Como si estuviera perdiendo hilos de toda esta historia...

9 mar. 2017

- Te dije que no debías decírselo.
- Creo que necesita ver una salida, o al menos, una meta a la que no quiera llegar.

El doctor, el sanador de la aldea que no dejaba de crecer, se mantenía apoyado en uno de los sillones del cálido salón. De forma algo tensa, mantenía las manos fuertemente apretadas en el respaldo del mismo, mientras observaba a su interlocutora.

Aquel sitio se había convertido en lugar de encuentro habitual, en los que habían habitado las conversaciones más triviales y también las más tensas. Como aquella, que encajaba en el último grupo.

Benko le observaba, esperando una respuesta, mientras daba un suave sorbo de su copa. No era el mejor vino que había probado, pero se dejaba beber.

- Conociéndola como la conozco, te diré que esto la llenará de temor. Y que puede precipitarse a esa misma expectativa intentando evitarla.

- Puede que no la conozca tanto, pero si durante toda su vida ha intentado algo y ha ido a peor, habrá que intentar cambiar de método. - razonó ella, poniéndose en pie.

Con calma, tomó la botella y rellenó la copa de su compañero, que había bebido de un trago la primera invitación. Decisión que Benko ya sabía errónea por cómo le sentaría en un futuro no muy lejano, pero era su modo de actuar cuando estaba nervioso... y empezaba a apreciar sus costumbres y gestos.

Una vez estuvo servido, él dejó de aferrar el sillón para tomar la copa y sentarse al fin.

- Puede ser, puede que funcione.

Benko sonrió y se sentó en el brazo del sillón que ocupaba Xanos, con calma.

- Todos sabéis que es fuerte, pero esconde mucha más fortaleza incluso. No caerá.

El doctor asintió, mientras miraban, sin saberlo, a la hoguera al mismo tiempo.

1 mar. 2017

Este viejo y gris mundo sigue siendo tan horrible como siempre. Desprovisto de pasiones, de vidas, de almas que merezcan la pena salvar. Puede que ahora se convierta en nuestra tumba, y eso me acongoja aunque nadie lo sepa. Quizás alguien comparta mi temor.

Caminamos hacia el horizonte que nunca cambia. Mi mente, siento que tiembla ante la falta de luz, ante la ausencia de un cielo que cambie en colores.

Tampoco puedo sacar de mi cabeza las preguntas... que surgirán cuando volvamos a casa. En esta pequeña hoguera que nos hace localizables más que darnos calor reflexiono, todas las situaciones posibles se recrean en mi mente. ¿Cómo explicarle a mi hija que la persona con la que decidió compartir su vida ya no está? ¿Cómo evitar que se sienta culpable? ¿Cómo decírselo a mis nietos? ¿Cómo hacer para que ella no se quite la vida?

Hemos pasado por tanto... Y a pesar de la calma que parecemos vivir en nuestra aldea, nuestro nuevo hogar, sé que ella ha atravesado grandes tormentas que le han dejado mella. Algunas de ellas que yo mismo desperté, lo que me llena de culpa.

Miro a esa estrella de piedra, sobre nosotros, y me pregunto si emitirá calor, el calor que espero encontrar en mi interior para superar todo esto.

Pero antes de todo eso, necesito encontrarla, y viva.
A veces despierto, y no sé por qué motivo estoy segura de que no son sueños. Tal vez una persona normal, no acostumbrada a viajes interiores, lo tomaría como sueños. Yo no. Yo veo la realidad. Y cada vez tengo más miedo, más ira y más dolor.

No sé qué es lo que está pasando ni lo que mi familia está haciendo en estos momentos, pero... tengo una terrible sensación en el pecho, y no solo por el hilo que permanecía tenso con riesgo a quebrarse. No, es mucho peor. El por qué de esa imagen de Noruber.

No... no era solo una imagen. Era él. Era una despedida. De pronto, he dejado de sentirle. Antes no era consciente de que le sentía, pero ahora que no está, puedo sentir que ha dejado de existir. Y no he podido hacer nada.

Quisiera poder gritar, poder despertarme y aniquilar a todo ser viviente que cruce mi camino hasta poder llegar a una maldita respuesta. Pero no puedo, estoy atrapada. Y eso me hace sentir aún más rabia. Me duele el corazón, tanto que creo que está empezando a podrirse.

Y para rematarme en mi dolor e impotencia, otra muerte. Esta vez, causada por mí misma, por mi desesperación. Casi podría sentir la sangre corriendo por entre mis piernas, si no fuera porque mi maldito cuerpo está paralizado.

¡NO! ¡NO PUEDO MÁS! ¡QUE ALGUIEN ME SAQUE DE AQUÍ!

Zandhur... él podría ser la respuesta. Mi conciencia está inhibida, la suya tal vez tenga una oportunidad en mi pobre cuerpo. Sobrevivir no es mi única meta. No. Ahora, quiero arrasar con todo. Quiero saber cómo él toma mi cuerpo, cómo lo utiliza para aniquilar cualquier obstáculo.

Cuando seamos libres, dejaré que la sangre corra.
Ya no me importa el precio de la libertad.