25 jul. 2014

Ya no están

No hay cosa peor que vivir en la ignorancia. Que pensar que todo va bien, vivir en una cúpula oscura sin darse cuenta que poco a poco... lo que hay alrededor se está desmoronando.
Y ahora mi mundo acaba de quebrarse de nuevo.
Nunca pensé que podría sentir tanto dolor, que una sola persona me podría hacer tanto daño con solo silencios y... palabras vacías en la cama.

Te odio. No, te quiero. Te odio por quererte tanto y que ya no podamos estar juntos.
Te odio por hacerme daño.
Te odio por ocultarme la realidad.
Te odio por tus silencios y te odio por tus palabras.
Te odio.

Te odio...

Y te quiero. Y aún quiero despertar una última vez en tus brazos y suspirar pensando que solo ha sido una pesadilla.

Pero los deseos no se pueden cumplir.
Los deseos son tan crueles que se transforman en un profundo dolor en el pecho.

He vuelto a caer. Y ya no están tus brazos al final de mi caída.

19 jul. 2014

Grita el corazón

Cuando encuentra las fotos, quiero morir. Aunque en realidad, casi que se lo dije yo. Quería que las encontrase, que me preguntase, que volviese a vivir lo que antes fue. Poderla guiar hasta un rincón de recuerdos que fuera solo nuestro, para que se convirtiese en realidad. Tal vez sea posible, tal vez se ahuyente de la intensidad que antes existía, y no se pudo tomar.

Mientras observa las fotografías, la observo, acariciando su pelo. Veo en sus ojos reconocimiento, pero apagado. ¿Cansancio? ¿O lejanía de la realidad?

- ... lamento no ser ella.

Tenía razón. Era Dasha, la nueva Dasha. Mi Zaira hace tiempo que se perdió en el mar de almas, y no regresaría jamás. Pero esta mujer sintió la emoción al reencontrarnos, me mira con esa misma devoción, veo sentimientos en su mirada.

Somos dos personas perdidas, una en su muerte, otra en su cordura.

Y creo que perderé la que me resta si ella sigue preguntandome, completando mis frases, rememorando conmigo nuestros momentos. El primer encuentro, salidas a escena, una primera caricia, su aplauso entusiasta, las enseñanzas de magia... ¿Por qué me torturo así?

No debí dejarte escapar cuando te tuve por primera vez...