30 abr. 2014

SOON

Escuchaba un estridente tic-tac en mi cabeza. Interminable , pero claramente inexistente. Aún así, me estaba volviendo loco.
Escondido en aquel rincón, el tiempo pesaba como una losa. Agradecía cualquier interrupción que me invitase a salir de aquel lugar. Incluso deseaba que Kaori hubiera cambiado de idea, y volviese para reunirse conmigo.
Pero estaría a salvo de camino al hotel, mientras yo sostenía el teléfono como si fuera un arma o algo así.

La realidad sería que, en caso de que saliese alguien de nuestra casa, huyese o me dejase fuera de combate antes de que me diese cuenta.
Pero todo era silencio, incluso en las casas vecinas. Hasta que lo rompieron las sirenas de la policía. Al verme escondido, casi desenfundan sus armas.
Nada encontraban, y yo era una presencia inútil en mi propia casa, observando todo el caos que habían dejado.

Ellos lo tenían claro.
Yo solo tenía un mar de dudas, y a una mujer esperando por mí. No podía tardar demasiado en regresar a sus brazos. Tampoco quería esperar para eso.

Pronto. Pronto se acabará esta pesadilla.

14 abr. 2014

Una respuesta

Tu carta ha sido una luz en el camino.
No dejo de pensar en ti, de temer que tal vez... no pueda volver a verte. Pero ese temor me da fuerzas para seguir luchando y sobrevivir.

La noticia de Aeryn no me sorprende en absoluto, pero si me alegra.
Tener miedo es lo más natural del mundo, pero si se quiere, se puede. Y si ambos lo desean, sabrán hacerlo bien.

Nosotros estamos bien.
Hemos algún que otro problema con bestias salvajes, pero lo natural en una aventura, ¿no?
Ahora mismo estamos recuperándonos, descansando. Viajamos. Pero faltas tú. No dejo de preguntarme qué hubiera pasado. Si habría funcionado o no.
Pero ya habrá momentos, ¿verdad?

No puedo decirte a dónde voy exactamente. Pero tengo miedo. No sé si podré conseguirlo, y temo encontrarme con alguien...
Y tengo miedo por ti. Ojalá pudiera saber algo... lo que sea para poder acudir a ti si lo necesitas urgentemente.
Confío en ti, sé que podrás conseguir lo que sea.

Te escribiré siempre. Espero que tú hagas lo mismo.
Te extraño, aunque sé que pronto estaremos juntos. No te rindas.

K.

Una carta

No hace falta que contestes esta carta, aunque no te negaré que serán buenas noticias si el ave trae de vuelta un nuevo manuscrito.

Pocos días han pasado y el castillo que has abandonado ya parece distinto. Aunque no lo gobiernes, le das vida. Un galeno ha llegado para comprobar el estado de la Dama, Aeryn. Si quedaba ya alguna duda para saber de su estado, ya ha quedado disipada.
Es una gran noticia que, muy al fondo, les atemoriza a los dos. El miedo es palpable en los dos.

Aprovecho también unos momentos de tranquilidad para avisarte de que marcharé.
La misión que me ha sido encomendada me lleva lejos de tu castillo, y también de los alrededores. Tampoco el destino puede ser revelado, en caso de que sea interceptada esta carta.
Intentaré hacerte saber que todavía vivo lo más frecuente que me sea posible.

Te extraño a mi lado, y te mentiría si dijera que no temo por los días que están por venir. Mucha suerte en tu campaña, ahora que nuestros destinos están separados.
Esta ave te seguirá siempre que lo necesites, no dudes en intentar escribirme si temes que algo vaya a salir mal. Te llevo siempre en mis pensamientos.

-Zekkyou