31 jul. 2012

Un futuro

La ciudad reposa después de las largas horas que duró la batalla. Algunos aún no concilian el sueño, alerta. No quieren cerrar los ojos por temor a un nuevo ataque, a escuchar los gritos de ánimo entre compañeros, a ver a sus conciudadanos caer. Pero el resto sueña con un nuevo futuro, por el que han dejado la sangre y las lágrimas.

La desesperanza se va como el cielo oscuro al amanecer. Los niños sonríen al escuchar a sus padres contar como era todo anteriormente, y que tal vez vuelva a ser igual. Esperanzador, completo, nuevo.
Y los héroes son ensalzados en las calles y en las casas.

La confianza, la necesidad de que se haga algo bien. El bienestar que hará construir un futuro lleno de luz sobre las ruinas de la oscuridad

¡Victoria!

Ha sido una dura batalla.
Una vez acabado nuestro trabajo en el bosque nos encargamos de llegar lo mejor posible hasta el castillo. Todo había comenzado ya, los ciudadanos con lo primero que encontraron se rebelaban contra la guardia.
No podía mirar a mi alrededor, tenía un objetivo fijo y si me entretenía defendiendo a cada uno de ellos al final no llegaría.
Ya estaba herida, y mis fuerzas desistían cada vez más. A lo largo de la batalla en el castillo me sentí débil, agotada.

Pero todo ha terminado, al fin. Aunque haya tenido que pagar un precio por ello.

Sin embargo no puedo evitar pensar en toda esa pobre gente que ha muerto por hacer que todo esto sea posible, por un futuro mejor para sus hijos sin conocer los resultados de esta reconquista.
Deseo con todas mis fuerzas poder agradecer a los ciudadanos todo lo que han hecho por nosotros y por ellos mismo. No soy la mejor noble, ni tampoco sé muy bien como voy a conseguirlo. Y aunque aún estoy perdida por verme de nuevo entre los muros de este castillo quiero dejar de ser egoísta y pensar por una vez en los demás.

Sé que podemos hacer que la pobreza desaparezca, y podemos dar a nuestro pueblo lo que nos pida, al menos lo mínimo.
Defender lo que hemos recuperado, cuidar nuestra ciudad.

Lo conseguiremos.

[Nuevo diario XXIII]

25 jul. 2012

Me faltan

Parece que ya se ha dormido. Después de tanto hablar, ya casi que parece que está cerca el amanecer. Y así no se cansaba de darle vueltas al asunto.
Ahora que tiene la oportunidad, que aproveche para relajarse, y pensar en otras cosas.
Ya tendrá tiempo de sobra para quebraderos de cabeza.

Y aunque no la envidio por el problema que tiene, que crece a pasos agigantados a cada momento, extraño la sensación de preocupación. De tener algo en la mente que te haga pensar antes de dormir.
Cuidar tus pasos para no errar en el camino.

¿Es cierto que crecen las emociones en mi interior?
Desaparece el vacío, y siento que el miedo llega con fuerza. ¿O tal vez mi recuerdo del miedo? Me siento confuso, y no me atrevo a contarle a nadie mis dudas. Tal vez sea que por fin me estoy volviendo loco.
El experimento de un mago que no estaba en sus cabales no podía acabar bien, y allá me dirijo. Sin prisa ni pausa, hacia un aciago final

Espera

Estoy cansada de todo.
Cansada de no tomar las decisiones correctas. De ser egoísta e infantil, caprichosa, inmadura. De pensar que todo lo que hago es lo correcto hasta que todo se desmorona. De intentar ayudar a las personas que quiero cuando yo misma no soy capaz de pedir ayuda. Y sobre todo de hacer daño a aquellos a los que amo por todos mis defectos.

Me dicen que soy así, parece que es cierto que mentir está en mi naturaleza.
No quieren que cambie, o eso me hacen creer. Pero ya debo hacerlo, asumir que no soy aquella muchacha sin responsabilidades.

Me intentan hacer ver que me aferro a un recuerdo. ¡Y lo sé! Pero no puedo evitar que aquellos sentimientos vuelvan a mí poco a poco. Y no he sabido parar a tiempo, pero ahora no hay retorno.

Ahora Ethan se ha marchado, y aunque vuelva las cosas no serán como antes. Es normal. Drek ya ha cedido y ha asumido que debe seguir con su propia vida. Aún no comprendo por qué esa decisión me hace tanto daño.
Supongo que ahora que ya he podido ver como es él en realidad no quiero que se vaya de mi vida en ese sentido.

Ambos se han ido, mi burbuja ha explotado y me he quedado sola.
Me lo tengo merecido.

Ojalá pudiera evadirme de tanto dolor.

Sólo me queda... esperar.

[Nuevo diario XXII]

21 jul. 2012

Segundos

Sentí morir en aquellos días, mientras iba a reunirse con su familia.
No podía sino mirarla, desde lejos, sabiendo que caería en sus brazos, olvidándose de todo lo que había pasado.

No puedo entender lo que ocurre. Menos aún cuando va a mi encuentro, en el bosque. No siento ánimos de alejarme de ella, otra vez. Y no me rehuye a pesar de lo que le pasará, lo cual me confunde todavía más.
¿Tan difícil puede resultar entender que el daño ya está hecho?

Cae en mis brazos, tal vez agotada de luchar contra sus propios sentimientos.
Que los Dioses detengan el tiempo

Tu aliento en mi boca

Había decidido hacia donde dirigir mis pensamientos. Todo estaba claro en mi mente, tan solo quedaba... hablarlo. Y todo se ha trastocado, todo se desmorona y al mismo tiempo me hace volar.
Finalmente ocurrió lo que más deseaba y temía.

Aún siento mis labios cálidos después de nuestro último beso. Han habido muchos que he intentado rechazar, sólo el último fue realmente mío.

Tus explicaciones tan simples para ti, enrevesadas para nosotros. Siempre me vi como una mujer de sentimientos claros. Y ahora... traiciono al hombre que más amo por un nuevo sentimiento que me llena de felicidad cuando puedo hacer que aflore.
La culpa me invade, cala mis huesos y me hace desvanecer... o más bien nuestra maldición. Pensé que sería una oportunidad para hacerte ver que lo nuestro no podía ocurrir.
Estoy condenada a morir en tus brazos.

Pero no puedo evitarlo... adoro cuando dices mi nombre tras un "te quiero".

[Nuevo diario XXI]

18 jul. 2012

--Grabando--

*Pasos* *Sonido del trafico, lejano*
-Llegas tarde.
+Aún no conozco bien esta zona, Evan.
-¿De qué quieres hablar, rubita?
+Ya estoy cansada de todo esto. No quiero seguir.
-¿Quieres dejarlo ahora que estamos consiguiendo más pasta que nunca?
+El dinero lo estás viendo tú, yo ya he conseguido lo que quería.
-Después de todo lo que he hecho por ti... ¿me lo agradeces así?
+Ya no necesito más, no puedo seguir.
-Escucha rubita, ese no era el trato.
+El trato era coseguir dinero hasta poder salvar mi casa, y ya lo he conseguido.
-¡No! ¡El trato era que trabajaras para mí!
+Mi familia acabará enterándose, no quiero seguir siendo lo que soy ahora.
-Tu familia te ignora, yo he estado ahí cuando me has necesitado.
+A cambio de un precio.
-No vas a dejarlo.
+No quiero seguir vendiendo mi cuerpo a cambio de un dinero que solo tú ves.
-Me estoy hartando, Yvonne.
+...
-Harás lo que yo te diga y cobrarás lo que yo vea necesario. ¿Entendido?
+Evan...
-¡No me repliques!
*Se escucha un golpe* *Leve gemido de dolor*
+Por favor Evan, no empieces.
-Tú provocas mis enfados Yvonne. Debes seguir.
+¡Joder, quiero dejarlo! ¡No quiero seguir siendo una vulgar ramera!
-Ya has aceptado. Puta eres y puta seguirás siendo.
+¡No! ¡Puedo dejarlo cuando quiera!
*Sacudidas*
+Evan suéltame...¡suéltame, te lo pido!
-Vas a seguir trabajando para mí, quieras o no. O si no lo pagarás muy caro, Yvonne.
+Sí, lo haré Evan... suéltame por favor.
*Golpe**Pasos alejándose**Llanto*
--Fin de la grabación--

Como antaño

Hace unos días que dejé atrás a mi familia. Aún quedan breves momentos a solas, conversando en un tiempo que se me escapa de las manos con Ethan, a través de nuestro pequeño secreto. No pensé jamás que las cosas darían este giro tan inesperado. He vuelto a ver a Laila, a Arnie y me he unido con un humano que no derrama demasiada simpatía hacia los elfos, pero que puede ser útil.

Lo más extraño ha sido mi último día. Encontré en Dyl de nuevo a Hedrek, con un secreto que me aterra y me deja sin aliento. Él ha perdido sus sentimientos, incluso su sensibilidad ante el dolor físico. No comprendo cómo, ni quién. Pero debo averiguar una forma de hacer que recaigan de nuevo en él. No existe tanto dolor como para desear no sentir todo lo demás.

Hedrek es una persona apática, que me ha acompañado a mi viaje a cambio de un precio como guardaespaldas. Nunca viene mal un poco de ayuda. Estamos ya en el hogar de Drek, totalmente diferente a como lo había imaginado. Existen todo tipo de criaturas aquí abajo, y la hostilidad solo se sentirá en el centro de este mundo extraño para mí.

Lo más curioso, irónico y feliz que me ha ocurrido es que me he reencontrado con Sol. Ahora somos de nuevo los tres, viajando juntos como cuando comenzó mi aventura.
Igual, pero diferente al mismo tiempo.
Con nuestras diferencias y unas cuantas lecciones aprendidas.
Pero puede salir bien, mantengo la esperanza.

Ya estamos cerca, Drek.

[Nuevo diario XX]

16 jul. 2012

De nuevo

Todo empieza de nuevo. Oscuro e incierto, pero nuevo al fin y al cabo. Sumergido en las entrañas de esta nuestra tierra, una tierra que permanece en el olvido para todos. Puedo volver a empezar, sentirme libre de actuar.

Quizás un nuevo nombre. La sensación se sobrevivir a una destrucción casi segura, no tiene descripción alguna. Y más con viejos amigos, en el último rincón del mundo en que esperaba encontrarlos. El tiempo no ha ignorado a ninguno de los tres, somos diferentes de lo que fuimos en nuestros primeros días. Pero podemos volver a emprender nuestro camino, y tal vez encontrar las respuestas a tantas preguntas aún no formuladas.

Avivar sentimientos dormidos.
Llenar la ausencia de emoción.
Calmar el miedo a lo incierto.

Juntos

Sin recuerdos

Resulta extraño lo recordar lo que has vivido. Lo que te aseguran que has vivido. Encontré escritos de mi diario de un tiempo que no guardo en mi memoria. Mis sentimientos son claros, pero hay otros que hacen eco a las palabras de mi ¿nueva? compañera.

Sentimientos que se mezclan. Me siento con gran energía, pero a la vez cansado. Sueño cosas extrañas. No recuerdo haber llegado a Aguas Negras, pero a la vez me es familiar. Y no dejo de tener la extraña sensación de que ocurrió algo terrible, hace poco. Algo que cambió.

Tal vez sea el motivo por el que no recuerdo, y es escalofriante. Prefiero no pensar ahora, y continuar mi camino hacia algo más claro, un destino menos oscuro. Tal vez, de nuevo surcando el mar, encontremos las respuestas, y una nueva paz que a ambos nos falta, a Lúa y a mí.

14 jul. 2012

La magia adecuada

Últimamente siento que mi vida se está basando en demasiadas decisiones tomadas de manera impulsiva. Algo que no me representa ni mucho menos me conviene en momentos como este.

Acepté un trato con personas que me ofrecen en parte aquello que anhelo, pero sin haber tomado las pautas o las consecuencias que ello conlleva. Es decir... la letra pequeña de todo trato.

No soy una esclava y no me dejaré manipular tan fácilmente por esa gente. Necesito que ellos confíen en mí, y para ello debo sacrificar algunas cosas. El tiempo nos pondrá a cada uno en su lugar.
Lo que menos me gustó fue el hecho de que al devolverme a John me lo hubieran... cambiado. Ya saben que soy capaz de traicionar a... ¿qué dijeron? un amigo. Son tan solo gente, que de vez en cuando me convienen, como en ese instante.

Sin embargo ahora John no me recuerda, y que comience desde cero a conocerme no me hace feliz, pues ahora parece un John más joven y menos cansado, todavía esperando al amor de su vida. Esa capitana que lo abandonó.
Pobre... le hará tanto daño. Y yo no quiero eso. Ambos estamos necesitados de cariño, y yo necesito al mismo tiempo esa sensación de protección.

Es por él... necesita enamorarse de mí.


Y tienes la magia adecuada, Lúa.

5 jul. 2012

Un aventurero perdido

Conseguí volver a ver la luz. La maravillosa luz de estrellas entre el oscuro cielo nocturno. No quería volver a ver la oscuridad infinita nunca más. Piedra y túneles, piedra y túneles, hacia abajo, en las profundidades.

Mi expedición era únicamente para otear que era lo que se fraguaba en aquel lugar del demonio. Lo habíamos hecho otras veces. Investigar, observar, aprender. Ser con el entorno. Pero era como un lugar diferente, totalmente nuevo para nosotros. Recursos escasos, cada vez menos luz. Sonidos escalofriantes, mis compañeros tenían sueños que les hacían temblar.

Solo yo he conseguido regresar. Mis compañeros se perdieron en la oscuridad. Caminaban hacia un destino indefinido, como sonámbulos, como atentos a una voz inexistente. A veces nos despertaban los sonidos de alguien que caminaba entre nosotros, una sombra que huía al percibir que estábamos despiertos.

Mientras intentabamos regresar a la superficie, algunos cayeron bajo la espada. Otros, cayeron al vacío. Mientras escalaba, aún me parecía escuchar sus gritos.
Volveré allá abajo, mejor preparado, dispuesto a conocer que es lo que sucede. Y a encontrar lo que quede de mis compañeros

4 jul. 2012

Ni siquiera una gota

He destruido en tan sólo un día todo lo que había construido durante estos años. Aquellas cosas que en su día no hablé con Ethan se han tornado ahora en mi pesadilla. Y aún me quedan muchas explicaciones, demasiadas cosas por contar. Pero no puedo decirle absolutamente todo en tan poco tiempo.

Drek me necesita.
El problema es... que ellos también. Mi familia permanece temerosa ante una ruptura que creen ver flotar en el ambiente. A la cual yo misma temo e incluso Ethan temerá.
No quiero destruir este lazo tan fuerte que hemos creado juntos por culpa de un amor del pasado. Que en mi presente reaparece. Ojalá pudiera controlar mi corazón, y también olvidar todo lo que siente por él... o exprimirlo hasta que no quede una gota de amor, el cual tanto daño me ha causado siempre.

Pero entonces tampoco amaría a Ethan, y aunque mis sentimientos son mayores hacia él, no he rechazado un beso de aquel a quien voy ahora a buscar. No era el momento de hablarle a Ethan sobre ello, no después de una discusión tan fuerte.
Quedan muchas conversaciones pendientes, con él... y con Drek.

Es duro dividir el corazón en dos.

[Nuevo diario XIX]

3 jul. 2012

Una estrella bajo tierra


La destrucción ha cesado. El terror desaparece poco a poco, dejando un miedo latente en los corazones de aquellos que han sobrevivido a la campaña de conquista. Totalmente ausente de emoción, ya que apenas se ha ofrecido resistencia.

Y el líder de todo esto, oculto todavía bajo un disfraz que a todos ha sabido engañar, suspira encolerizado. Parece ser capaz de exteriorizar sentimientos como la cólera, la ira. Aunque efímeros, como si temiese caer bajo su control. Eso le convierte en un enemigo terrible, y si se mostrase a la luz, imparable.

- ¿Mi señor? - pregunto con calma. - Las grandes naves de vuestro ejército ya se han detenido, y regresan al origen.

Asiente, en silencio, y mirando al vacío. Sigue sumergido en la oscuridad en la que parece sentirse tan a gusto. Aunque de tanto en tanto dirige su mirada a la celda que, justo en frente, permanece vacía, desde que la rebelde junto con la que fue capturado, escapó.
Casi descubre la verdad. Y temería ese momento. El rechazo de ella hacia el conquistador de este mundo podría provocar una llama que desembocaría en autodestrucción.

- En un futuro, volverán. Esta vez, para destruirlos. - dice en murmullo, todavía mirando a la celda - Pero aún debo solucionar algunos asuntos... Y quiero que me acompañes

Esa última frase significa mi libertad. No se me ha permitido abandonar este lugar en lo que parecen eones. El cautiverio es la peor de las torturas, pero tal vez, un capricho de un tirano signifique un cambio en mi vida

Terribles consecuencias

- Sabías que no toleraríamos el fracaso

- La magia que empleamos era muy arriesgada, no podía funcionar durante mucho tiempo - dijo entre dientes, conteniendo el miedo y la ira que bullía en su corazón.

- Dijiste que serías capaz de controlar la situación, que lo conseguirías.

"De lo contrario, no habría ganado tu favor y me habrías ofrecido en sacrificio a la Diosa" pensó, frustrado. Había notado esa sorna en su voz, a pesar de que no le miraba directamente. Era un problema menor, y aquello solo había sido una pequeña prueba, una demostración. Pero con consecuencias terribles, para ambas partes.

- Pero no está todo perdido. La Diosa no te requiere todavía en su seno... - mascullaba todavía con sorna, una sonrisa ladina curvaba sus labios. - Y esa elfa jamás podrá olvidarse de vuestro encuentro. Está condenada a la destrucción... y todo gracias a ti.

Ocultó un suspiro al ver que tal vez pudiera salir con vida. Ella siguió hablando del progreso de nuestro cometido, mientras la ciudad seguía moviendose en la Antípoda Oscura. La sensación de seguir viviendo le cegó, no escuchaba sus palabras. Podía ver llegar otro día más.
Fue entonces cuando lo tomaron a la fuerza y comenzaron a arrastrarlo.

- No temas. Seguirás sirviendome. El lugar a donde te llevan... bueno... digamos que estarás mucho más cerca de la Diosa.

Y el temor se apoderó de su corazón, imaginando terribles torturas que solo podían escucharse en susurros, leyendas demasiado horrorosas para darles crédito.