31 mar. 2012

Palabras de un sueño

En mi mente mi mision estaba clara. Las palabras de la sombra eran como las palabras que iluminaban mis sueños. Todo paso que habia dado en mi vida me habia guiado hacia lo que estaba pasando en aquellos momentos. Mi tiempo en la oscuridad habia terminado. Ahora habia una luz en el sendero

Ignoro los nombres de las personas que han entregado su vida por la verdad, extirpando de su ser todo vestigio de la ambicion que corrompe, de todo lo que corroe el mundo para mal. Nadie haria el sacrificio que soy capaz de hacer. Me entrego a la causa por ellos, aunque les cueste la vida y la sangre. Nadie mas podria aguantar lo que yo aguanto. Nadie mas podria hacer el trabajo, contando con la posicion privilegiada, bajo el mando del emperador, nada podria salir mal.

El corazon de esa elfa estaba respondiendo. A cada latido, manaba oscuridad. Mis energias se consumian, al igual que las de ella. Pronto habria extirpado todo mal, pero aquella hoja atraveso mi cuerpo como si se tratase del Mal hecho materia.

Ahora sueño, sin saber cuando puedo despertar. Mis ojos se resisten a abrir, mi respiracion no se hace mas fuerte, y mi corazon se mantiene como en una duermevela. Agonia.
Una pesadilla que nunca termina, un don concedido por mi servicio prestado a cambio de no morir. Pero debo aguantar

Oigo pasos a mi lado. Voces confusas. Mis labios se humedecen, pero no se refrescan. No es el agua que por piedad me sirven a veces. Una mano invisible... toma mi ser y lo arrastra... hacia el abismo...

Largas explicaciones, diario

Me han envenenado, he investigado, he divagado, he intentado atar cabos y todo ello en menos de dos o tres días. No solo me han envenenado a mí, sino que también a Iefel y a otra mujer. Y no tenían intención de matarnos.
Hemos llegado a la conclusión de que tenemos algo en común, y ello puede ser algo, cualquier cosa, que nos está proporcionando poder. O eso creo.
Desde luego, no hablaré de que o quien es aquel que me ayuda, pero al menos he admitido que es así.

Han pasado tantas cosas que aún estoy desorientada.
Si ordeno mis ideas, puedo resumir que estando con Atur una pandilla de guardias o quienes fueran empezaron a atacarnos. Aunque más bien parecían ir a por mí. Perdí la noción de todo, la voluntad y cuando quise darme cuenta todos estaban muertos y Atur había desaparecido.
El alma de mi espada se manifestó, me explicó que era libre (o al menos un poco más) y no sería por mucho tiempo. Es un ser extraño, macabro y sádico, y sé perfectamente el riesgo de pactar con él. Sin embargo... un poco de poder nunca viene mal.

Se habían llevado a Atur y mi nuevo compañero y yo fuimos al rescate. Burlamos y nos libramos de los guardias, cuando quise darme cuenta alguien por detrás estaba amenazándome con la espada y por supuesto, me dejaron inconsciente.

Cuando desperté estaba encadenada con los brazos hacia el techo. Apareció la figura del espíritu de mi espada. Al principio pensé que me había traicionado, eso me hizo creer el muy... pero al instante vi que se trataba de una estrategia. Bueno, no estaba sola.
Me sentí incluso mejor al ver a Librillo, mi pequeño ratoncito. Le pedí que buscara ayuda urgentemente, y entonces solo faltaba esperar.

Escuchaba a Atur gritar de dolor por los latigazos, y me estremecí al pensar que realmente era culpa mía.

Llegaron a por mí, supuestamente era mi turno, ya sea para hablar o para torturar hasta la saciedad.
Me preguntaban una y otra vez por mi poder. No pensaba hablar, pensaba resistir todos los latigazos que hicieran falta. Pero llegó el momento de las amenazas. Y la simple idea de que esa gentuza hiciera algo a mis niños me quemaba el alma. Por lo que les hablé de la espada.
Aunque ella, o él, no parecía molesto.

Sin embargo me preguntaron por otro poder, y no era otra persona que Ethan. De él si que no pensaba hablar jamás, no volvería a traicionar a alguien y mucho menos a él.

Me prepararon para los latigazos. Me recordó a ese "recuerdo" que perdí y que tan solo vi, recordé a Adam y su forma de torturarme sin piedad. Me estremecí de puro horror.
Pero algo impidió que me azotaran. Atur, a pesar de estar débil, luchó para evitar mi castigo. No se imagina cuán agradecida estoy, en absoluto.
Mi "espada" me liberó de las cadenas y por fin pude defenderme y defender a Atur.
Cuando estaban ya casi todos, solo faltaba Daniels, el Paladín.

Durante la pelea, me agarró de los hombros, y entonces comencé a sentir un dolor agudo en el corazón. Ya no podía defenderme, solo resistir. Y cuando pensaba que todo estaba perdido, alguien atravesó a mi contrincante con una espada.

Ethan había venido, como siempre, al rescate. Y Hobsyllwin merodeaba por allí. Recordé la amenaza, y estuve nerviosa hasta saber que estábamos fuera de ese lugar. Aunque... realmente no me di cuenta de cuando salimos.


Me recuperé de mis heridas, y junto a Atur fuimos a ver al emperador, quien al parecer estaba colérico porque habían herido a su mano derecha y nosotros éramos los únicos sospechosos. Conseguimos una tregua, encontrar pruebas de que todo lo que pasó es real antes de que Daniels se despierte.
Buscaríamos al hombre que también estaba allí, en las sombras, encapuchado.

Fue fácil. Demasiado. Sobre todo porque no utilicé mis métodos legales. Él apareció de repente cuando Atur y yo ya nos habíamos separado en el mismo lugar donde estuvimos.
Quería llegar a un trato. Él hablaba y nos dejaba limpios y además dejaba de hurgar en mis asuntos peliagudos y yo a cambio envenenaba a Daniels con un veneno que él mismo me dio.
No me resistí, quería ver muerto a ese malnacido.

Cuando llegamos y Atur entró con nuestra "prueba" para hablar con el emperador, aproveché la situación para realizar mi parte del trato. En la enfermería vertí el veneno en los labios de Daniels. No sabía ni sé si está muerto, pero no puedo hacer más.
Y ya de paso... dejé el veneno en los aposentos de mi querida tía.

Quien sabe... quizá pueda matar dos pájaros de un tiro.
Y puede que salga de este sitio mucho antes de lo esperado.

Espero.

[Nuevo diario X]

26 mar. 2012

Dilemas

Nunca la libertad habia sido tan dulce para alguien. Encerrado durante tanto tiempo, aguardando en silencio a la espera de alguien lo suficiente necio como para que aceptara la trampa. Pero ella acepta su necedad, un paso en falso para dar un buen golpe.

¿A cambio de mi libertad? Una pequeña charla con mis viejos amigos, antiguas alianzas que en algun momento reportaron algun beneficio. No habra ninguna alegria al ver que volvere a ser libre en poco tiempo, pero si que veran con buenos ojos una nueva adepta, hambrienta de un poder que crecera poco a poco.

Al principio sacia.
Despues, nada es suficiente.
Y acaba consumiendo al que lo desea

Puede suponer un pequeño problema, pero es un pequeño sacrificio. ¿Que hay de malo en querer algo que da beneficios que suplen a las desventajas? Algo en lo que pensar mientras aceptas el trato. Una pequeña firma, no te entretengas en mirar nimiedades en letra pequeña

Que dilema, ¿eh?

25 mar. 2012

Cuando llegue la noche

Ese día empezó mejor que todas en trece aburridos meses. Desperté y casi al instante llamaron a mi puerta.

-Lluna.-Escuché la voz de mi madre a través de la puerta.

Aquella persona que iba a entrar era ella, pero en realidad cuando abrí los ojos me di cuenta de aquel rostro que estaba mirándome de nuevo, sonriente. Era Zac, de nuevo a mi lado, sano y salvo. Ya no corría ningún peligro.

Casi como si estuviera sobre una nube me vestí corriendo esquivando todos los trastos de mi habitación.
Me reuní con él y con mi familia. Mi hermano, con tantas prisas como de costumbre, mi hermana borde como ella misma, mi padre serio pero con una palabra amable siempre en los labios, y mi madre, melancólica porque al día siguiente su niña iba a casarse.

El día pasó deprisa, como si el mundo quisiera que no saboreara el momento de su regreso. Lo vi dormido, como otras muchas veces. Solo que esa vez yo no estaba en su misma cama.
No quería rebuscar, pero cuando durmió algo en su maleta brilló. Nada importante en realidad, pero que me hizo pensar en que había sido un año muy largo y él podría haber conocido a otra mujer. Las cartas de ella, de nombre extraño, tal vez élfico. Y ese libro... runas arcanas inconfundibles. ¿De dónde lo habría sacado?

Yo practico la magia a escondidas desde hace bastante, y sé las consecuencias que eso conlleva. Y él... no debe saberlo nunca.

Al atardecer, cuando volví de arreglar los últimos preparativos de la boda, mi vestido perfecto, mis adornos perfectos, la decoración perfecta, Zac ya no estaba.
A la noche contacté con él con le mejor invento que he conocido nunca. El telégrafo. Aunque en realidad me gustan más mis propios inventos.

Me explicó que las cartas eran de una amiga y ese libro era un regalo y no sabía de que era. Me tranquilizó un poco, pero no pensé en las consecuencias de ello.


Al día siguiente desperté casi sin saber lo que estaba pasando. Es más... cuando quise darme cuenta ya estaba caminando hacia el altar, agarrada del brazo de mi padre.
La voz del vicario, cómica entre otras, resonaba por todo el lugar. Llegó la hora del "sí, quiero", y sus ojos, más sinceros que nunca, contemplaban los míos cuando él aceptó estar conmigo el resto de su vida.

Entonces... el momento de los anillos. Una sorpresa de Zac, pues aquellas alianzas eran hermosas, imitaban la forma de dos dragones que iban a coger la misma piedra de un tono azul porcelana. Realmente maravillosas, como la tradición requiere, coloqué el suyo en su dedo anular.

Y... cuando quise darme cuenta, Zac estaba agonizando, mirándome como si fuera la última vez, mientras yo gritaba desesperada. Sus ojos comenzaron a llorar sangre, y a pesar de quitarle la alianza, mi propia mano provocó su irremediable muerte.
Los ojos de mi hermano revelaron la realidad de la situación y, al saber que mi amor, mi vida había muerto, todo se volvió oscuro.
Y cuando digo todo... no hablo en vano.


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Despertaste, ¿recuerdas?
Alguien te estuvo dando algunas palabras de apoyo, o al menos te miraban con pésame.
El funeral pasó tan deprisa como el transcurso de tus pensamientos, tus decisiones. Al principio pensaste: "es una locura, sé que no podré hacerlo", pero después añadiste que no era tan descabellado. Poco a poco te fue pareciendo hasta normal, lo que cualquier persona haría por amor. Y es cierto, tenías que hacerlo, por él, por ti.

La noche cayó pronto, tu familia estaba durmiendo y tu no podías cerrar los ojos. Cogiste tus cosas, los dos libros de magia, las cartas de Zac y las tuyas. Y por supuesto lo necesario.
Diste vida gracias al Goblin a tu propio siervo, creado por ti. Él te ayudaría. Y sin pensarlo acabaste en el cementerio, cavando junto a él, abriendo el ataúd de un cuerpo fresco, recién fallecido. Pero no por mucho tiempo.

Lo ocultaste y partiste en ferrocarril. Te recorrían escalofríos al ver lo que estabas haciendo, sin embargo no paraste. Sabías que estaba mal, pero tu intención no es mala. Vas a conseguir de un modo u otro devolverle la vida que tan vilmente le han arrebatado al amor de tu vida. Y además te carcome el hecho de que tú misma hayas sido la mano que selló su destino.

Pero no, el destino no existe y se puede luchar contra la propia muerte, y ahora, que has encontrado el modo de conservar el cuerpo para siempre, en ese lugar ajeno del tiempo, nada te detendrá.

Nada... me detendrá.

24 mar. 2012

Rasgando el pergamino

Desde hace un tiempo todo tiembla. No solo con las apariciones de viejos conocidos y otros personajes que estan alterando el ritmo que se vive en el palacio. Hay algo que aturde a muchos, pero que pocos son capaces de percibir realmente. Es una sombra que cruza fugazmente las miradas, un leve temblor incontrolado en las manos, una breve vacilacion al hablar.

Todo debe tener una explicacion, un motivo. No es un rumor, no es una amenaza. Es un miedo incontrolable hacia un desconocido, una presencia oscura. Mis noches estan plagadas de pesadillas, algo inquieta mi mente y me hace recordar los episodios mas sombrios de mi vida.
Algo enveneno a esas tres personas, y no fue cuestion de hacerles algun mal permanente.

Todos ellos, mientras dormian, mostraban una gran agitacion. No habia descanso en su sueño. Todos mostraban evidentes señas de cansancio, y Kyra en especial, hablaba en sueños, palabras de miedo habitaban sus labios.

Ethan buscaba tambien, desesperado, respuestas a mis mismas preguntas. Pero a el le cegaba la rabia y el miedo. Realmente temia por Kyra, aunque eso nubla su mente y su juicio. No podra permitirselo por mucho tiempo, mas ahora cuando no sabemos quien sera el proximo objetivo.

23 mar. 2012

Plan



Para comenzar el plan podríamos extender de alguna forma el rumor de que alguien está conspirando (sin ser muy específico para no llamar demasiado la atención).
El eje principal consiste en conseguir un veneno que no sea demasiado fuerte pero que provoque una reacción. De conseguirlo puede encargarse Iefel, y cuando sea el momento oportuno yo misma dejaré caer la dosis sobre la copa del emperador (el problema es cómo...)
Ethan se encargará de dejarlo en los aposentos de Lys, y cuando haya ocurrido la reacción, Dorek dará la voz de alarma y puede proponer el registro de habitaciones.
El veneno estará bien escondido para no ser demasiado descarado y que parezca que Lys realmente quería ocultarlo, pero será al mismo tiempo fácil de encontrar, quizá por un "descuido" de nuestra querida tía (una tablilla del suelo mal movida, por ejemplo)

Y si finalmente todo sale bien, Lys obtendrá lo que se merece. Por el contrario si no sale, al menos solo podrían descubrirme a mí con el veneno...

[Nuevo diario IX]

18 mar. 2012

Abandonando Caspia

Una agradable duermevela hace que mis parpados caigan pesados, y el paisaje que recorremos en el trayecto se difumina poco a poco en la memoria. Siempre me ha resultado candido el traqueteo que produce el ferrocarril, acompañado de las conversaciones tranquilas.
Abandonamos Caspia para llegar a nuestro primer destino, Fharin.

Padre y Thale, nuestro socio mas allegado, aun debaten sobre los multiples negocios, las posibles estrategias a seguir, y se preguntan que encontraremos cuando crucemos la frontera. Tambien yo me hago las mismas preguntas, pero prefiero guardarlas a la espera de entrar en ese mundo tan desconocido, nuestro principal rival y mas fuerte enemigo, Khador.

De alli se cuentan que hay golems, seres mecanikos que pueblan sus ciudades, con una avanzada tecnologia que supera con creces a la de Cygnar. Eso fascina y llena de terror a algunos, aunque pocos son los que quieren pensar en ello.

El compartimento esta ocupado por una mujer que nos acompaña en el viaje, e intenta, disimuladamente, captar la esencia de la conversacion. Sus ojos no prestan mucha atencion a la lectura del libro que sostiene en sus manos. Y tambien oculta, con mucho mas cuidado, sus rasgos iosanos. Es la primera vez que tengo a mi lado a un miembro de la raza que habita en las tierras de la bruma, la bruma del misterio y lo oculto, y apenas se como entablar conversacion con ella.

Dicen que son una raza en decadencia, y en esa caida, acabar con todo lo que ha provocado su desgracia, sea lo que sea. Las leyendas son abundantes, y a ninguna puedo darle demasiado credito. Si es cierto que estan tan aislados del resto del mundo, ¿que hacia una iosana en tierra de Caspia? ¿Acaso busca informacion sobre posibles destino? ¿Vaga sin rumbo?

En una rapida mirada y una leve sonrisa me ruega silencio. No sere yo quien incumpla su deseo.

12 mar. 2012

Con cuidado...

Lo hice, y aún no soy consciente del peligro que esto conlleva. Estoy en la corte del mismísimo emperador, compartiendo mesa y estancia con Lys, pero ella desde luego no me ha reconocido.
Se me ocurren tantas cosas que podría hacerle y que estropearían nuestros planes... sin embargo, resisto e intento hacer vida como puedo en este lugar lleno de hipocresía.
Atur... un hombre lleno de misterio que ya ha descubierto demasiado de mis intenciones. Afortunadamente no las verdaderas.
¿Qué busca? ¿Tendré que pagar un precio por mantener su silencio?
Nunca conocí a hombre tan persistente. ¿Un beso? No sabe lo que eso puede significar para mí.
Los rumores se extienden, es extraño dar a conocer a la corte que Ethan es mi amante. Aunque realmente... no está nada mal jugar a ese juego de rumores.
Eso me da ideas que quizá provoquen mi propia muerte y arrastre con ello a los demás. Espero en ese caso que solo sea a mí. O la muerte de la persona afectada, usurpadora, traidora. No me lamentaría.

Una nota hallada, con un tono amenazador. Al menos tengo un poder, y desde luego no renunciaré a él. La voz del espíritu que guarda mi espada recorre cada recoveco de mi mente. Me seduce con mi propio deseo, como si leyera mi alma. Y no me importa si lo hace, si satisface mi deseo si con ello puedo proteger a las personas que amo.
La cabeza de mi amante en bandeja me requiere, este individuo anónimo. Aturdida quedo, mas... debo averiguar quien ha decidido atormentarme un poco más en este maldito lugar.
No debo confiar en nadie, tan solo en aquellos que han viajado conmigo todo este tiempo.

El fin está próximo, si nuestro siguiente movimiento calculamos cuidadosamente.

[Nuevo diario VIII]

Atur

Desde hace un tiempo todo era tranquilidad. Por fin podia respirar sin estremecerme a cada instante por quien pudiera descubrir, levantar la capa que hiciera volar por los aires toda mi vida. Cada paso, cada conversacion, cada mirada, cada persona. Todo es esencial.

Y ahora llega ella. Con ese aire casual, que es eclipsado por el miedo que le produce dar un paso en falso. Una espadachina experta, segun dice, pero de seguro muy lejos de la noble casa de la que asegura pertenecer. ¿Presentarse en sociedad? Ni el Primarca creeria semejante mentira. Su intereses por los presentes con los que compartimos mesa y una sonrisa efimera es confuso, aunque en cualquier momento debe de demostrar su verdadera intencion.

Su compañero mago, en cambio, muestra tambien intereses que mas bien le convendria olvidar. El propio causante de su posible... desgracia, bien puede haberselo advertido numerosas veces, pero quizas quiera ignorar sus advertencias.

Cada cual a su propio riesgo.
Y en cuanto a ti, Lady Kyra, preparate para que cada uno de tus secretos sea descubierto. No veran la luz, pero no escaparan de mi insaciable curiosidad

La "peticion"

Asi rezaba la pequeña nota, escrita con letra tosca y apurada, para ser hallada al entrar en la habitacion:

En tu mano un gran poder,
aunque todavia sin someter.
Tu caida esta proxima
si tu proximo paso no cuidas
El alma de tu amante deseo
su cabeza en bandeja te requiero.

6 mar. 2012

Un nuevo rostro

Los restos de un espejo roto crujen en el suelo bajo la pisada de aquel titan del miedo. Ni siquiera se escucha ya el estruendo de la multitud en la ajetreada ciudad. Todos demasiados ocupados en sus vidas para atender al terror que se esconde bajo la tierra, a gran distancia de alli.

La cripta permanecia a oscuras, tan solo ocupada por el viento que aullaba entre los corredores, como una presencia invisible que atormentaba si se permanece demasiado tiempo en aquel lugar. Pero a aquel titan no le atormentaba. Se regocijaba en ese temblor que le producia aquel extraño lugar, lleno de una extraña y maligna energia.

Esa energia, como si fueran voces, dejaban conocer los designios de oscuras entidades de nombres que nadie recuerda, o nadie quiere recordar.
Aquellos ojos eran pozos negros que se abrian a la misma oscuridad que habitaba en su interior. Su piel, rasgada por el tiempo y por un dolor irresistible para cualquier mortal. Descansando entre sus piernas, la hoja de una espada de tamaño aterrador, letal, segadora.

La llama de una vela rompio magicamente la oscuridad, lanzando reflejos a traves de los fragmentos del espejo roto. Las criaturas que le devolvieron la mirada en el reflejo no pertenecian a ese mundo, tampoco eran perceptibles de otro modo.
Como si temieran ser descubiertas, huyeron al parpadeo del ser que habitaba en la cripta.

Un gran poder se asentaba entre el terciopelo en el que las grandes potencias, y a la vez fragiles, se esmeraban en ocultarse. Una nueva oportunidad, un nuevo poder, una nueva alma que sesgar, un nuevo temor que despertar en la mirada de la victima

- Asi se hara, lords - respondio con voz tremula.

No debia olvidar el alto precio que significaria un fracaso