3 dic. 2010

Lejos.

Nuevo día empieza en el campo de refugiados. Una horrible sirena nos despierta. Dormimos en literas de tres personas (parte baja: Jack, intermedia: Otto, alta: Yo) así que miro hacia abajo y veo que tanto Otto como Jack se encojen y se echan la sábana por encima, me vuelvo a tumbar y hago lo mismo.
Al cabo de un rato viene un soldado gritando:
-¡¡ARRIBA!!
Jack, Otto y yo hacemos unos gruñidos de recién levantados y pasamos.
-VENGAAAA...¿EH? ¿¿USTED QUE HACE AHÍ, SEÑORITA??
Me asomo un poco y veo un vulto en la cama de Jack y una chica pelirroja saliendo de ésta. Esa chica se llama Evelyn, es la "novia" (su relación no está muy clara) de Jack; a mi, personalmente, no me da muy buena espina esa chica...Pero bueno, él ya es mayorcito para saber con quien quiere salir y con quien no.
Al final Evelyn sale corriendo de la cama y se va a por el desayuno.
El soldado nos despierta a Otto y a mi, Otto se levanta, yo no.
-¡¡LEVAAAANTESEEEE!!-me grita el soldado mientra me quita las sábanas.
Mi respuesta: darme la vuelta.
-Tranquilo, ya la despierto yo, ahora vamos-oigo decir a Jack.
El soldado se va refunfuñando. Jack me coje en brazos...o bueno, más bien como si llevase un saco al hombro y practicamente me tira al suelo.
-Buenos días a ti también-le suelto.
-Buenos días-dice sonriendo.
-Bueeeeeeeeeeeeeeeno...vamos a desayunar potingue, que tengo hambre-suelta Otto saliendo de la tienda.
-Potiiiiiiiiiiiiiiigueeeeeeeeeee...-dice Jack adelantando a Otto.
En el campo hay una especie de sala donde nos sirven el desayuno, almuerzo y cena. Y siempre es lo mismo: una especie de potingue gris...pero que esta bueno.
Encontramos una mesa donde esta sentada Evelyn y Jack se dirije hacia ella babeando...no sé si era por la comida o por ella...me decanto por la primera.
Saludamos a Evelyn y nos sentamos con ella.
Jack empieza a comer como un auténtico bestia, tiene hambre. Entonces, el mismo soldado que nos despertó antes se dirige a Jack gritando:
-DEJA DE COMER ASÍ, COME COMO LAS PERSONAS.
Jack le mira con los carrillos hinchados y el soldado se los explota con los dedos...y se llena la cara con potingue gris.
-Culpa tuya-dice Jack antes de empezar a comer otra vez.
El soldado le hace el gesto de "te-tengo-calado" y se va.
-Uuuuh...te ha cogido tiiirria...-suelta Otto.
-Ten cuidado en las duchas, porque ahora serás su putita...-suelto yo.
-Me da igual-dice sin dejar de comer.
Evelyn le mira horrorizada...creo que no sabe que Jack es Bisexual, aunque, la verdad, yo tampoco lo supe hasta que me lo dijo...no lo aparenta ni mucho menos.
Jack se da cuenta de la mirada de Evelyn y suelta como si nada:
-Eem...uh...si...que asco...hombres-y sigue comiendo.
Evelyn sale corriendo del comedor escandalizada, Jack va detrás de ella como un perrito faldero.
Otto y yo seguimos desayunando hasta que vemos a Jack paseando bastante decaído. Ambos vamos hacia a él.
-Eeeh...tííío ¿Que te ha pasaaado?-suelta Otto echandole un brazo por encima de los hombros.
-Nada...-contesta.
-Venga, Jack, hemos pasado por mucho, puedes contárnoslo-digo abrazándole también.
Jack suspira:
-Pues...es Evelyn...dice que tenemos que darnos un tiempo...
¿Veis? Lo sabía, sabía que le acabaría haciéndole daño.
Otto y yo nos miramos y soltamos a la vez:
-Que te ha dejado.
Jack se pone cabizbajo.
-¡Pero no te desanimes! Hay más chicas en el mundo-dice Otto con el puño en alto-. Como Alexia, que está tan...
-Otto...-suelto.
-...buena...que la cogía y ¡ZASCA!
-¡¡OTTO!!-le pego una bofetada.
-Au...vale...es que hace tiempo que no mojo...Por cierto, he soñado contigo.
-¿Ah, si?
-Y tanto...-pone cara de pervertido.
-¡OTTO!
-Vaale, vaaaale...En estos momentos es cuando echo de menos las regañinas de Theo...hubieseis hecho una buena pareja, Álex.
-¿¿¿QUÉ????-respondo sorprendida.
-Ya sabes, a Theo le gustabas.
-¿¿¿CÓMO???-vuelvo a soltar. No, no...es imposible lo que dice Otto...
-...¿No te lo llegó a decir?
-La verdad es que no...
-¿No te diste cuenta?-dijo Jack-. Se veía a kilómetros que le gustabas, y mucho.
-Pues no, no lo sabía ¿vale? Pensé que era amable conmigo...no estoy acostrumbrada a gustarle a los chicos para algo más que no sea sexo...
-¿Crees que lo tuyo con Theo hubiese funcionado?-pregunta Otto seriamente.
-No lo sé...he llegado a querer a Theo muchísimo...pero no creo que hubiesemos estado juntos...tal vez en un futuro podría haber funcionado...pero no lo sé.
-Nunca se sabe-dice Jack.
No podía creer lo que estaba sucediendo...¿Por qué tenía que enterarme ahora? Miles de pensamientos confusos pasaban por mi cabeza. Echaba mucho de menos a Theo...pero no estoy segura de que él hubiese querido vivir en este mundo.
Entonces lo veo, estoy segura que lo he visto...una persona en silla de ruedas cerca de la valla. Otto también lo ha visto porque empieza a correr hacia esa dirección, yo le sigo, Jack sin embargo no lo ha visto y se queda más atrás que nosotros.
A medida que nos vamos acercando la silla de ruedas desaparece sin más. Otto y yo buscamos desesperados, preguntamos a la gente. Jack al escuchar nuestras preguntas también empieza a preguntar al resto.
Entonces veo como una chica se engancha a Jack y empieza a restregarse contra él. Jack intenta zafarse, pero la chica no se suelta.
Me acercos a ellos y le grito a Otto desde lejos:
-¡Otto!
-¿Qué?-responde desde lejos.
-¡Ésta quiere un polvo!
-¿¿Qué?? ¡¡MOLA!!
Otto viene corriendo y se lleva a la chica en un abrir y cerrar de ojos.
-De nada-le digo a Jack.
Jack suspira.
-Bueno...¿Por que Otto y tu empezasteis a correr de repente?
-Vimos a una persona en silla de ruedas y...bueno...parecía Theo...Y echamos a correr.
Jack me pasa un brazo por el hombro y me aprieta contra su costado.
-Bueno, ¿qué hacemos?-dice soltándome.
-No sé, volvámos a la tienda. A lo mejor allí encontramos algo que hacer.
Mientras caminamos hablamos de cosas sin importancia, típicas conversaciones estúpidas que se tienen cuando te aburres. Llegamos a la tienda entre risas por no se qué chiste pero nuestras risas paran en seco...vemos algo no muy agradable en la tienda. Si, es Otto tirándose a la ninfómana.
-¡AGH! Que...asco...-dice Jack mientras salimos.
-Si...es...asqueroso...-afirmo.
Los siguientes acontecimientos sucedieron de forma muy rápida, así que omitiré detalles (porque ni siquiera yo sé lo que pasó realmente) e iré al grano. Si, Jack y yo acabamos follando en la litera de abajo. Todo iba bien hasta que oímos:
-¿Jack?
Jack miro por encima de mi hombro y se pone pálido. Yo miro de reojo y sí...era Evelyn. Aunque no se por qué se escandaliza tanto...lo dejó ella (lo que sea lo que hayan tenido). Vale, lo sé, no debería haberlo hecho, solo hacía apenas una hora que lo habían dejado y no queda muy bien que tu reciente "ex" te pille con otra en la cama...Bueno, en mi defensa diré que empezó él.
Evelyn sale corriendo y Jack y yo nos apartamos y nos vamos vistiendo.
-Álex-dice Jack.
-¿Qué?-respondí esperando un: "Esto no puede volver a suceder, quiero a Evelyn y...blablabla" además de cursilerías varias.
-No te asustes pero...em...no hemos usado...protección.
-¿!QUÉ?! ¿¿POR QUÉ??-Oh dios, otra vez no, otraveznootraveznootravezno...
-Bueno...tranquilízate, hay un puesto de enfermería aquí, podemos ir esta noche y todo se arreglará...Tenemos experiencia en esto, ¿recuerdas?-bromea.
-¡IMBECIL! ¿¿Y tú por qué cojones te acuestas conmigo??
-Porque eras el animal más cercano en tiempo de necesidad...y vamos, tu no te has resistido mucho que se diga...
-¡Imbécil!
Por si no lo recordais, Otto estaba follando en la litera de arriba con la ninfómana de antes...La cual acaba de bajar poniendose el pantalón.
-Buenas...-musita saliendo de la tienda.
Parece que tanto Jack como yo nos habíamos olvidado de ella y de Otto.
Nuestro amigo baja jadeando.
-Wuf...qué tía, eh. Vamos a ducharnos, que si no se llenará hasta los topes.
Nos dirigimos hacia las duchas, una vez allí Otto y Jack van donde los hombres y yo donde las mujeres.
Entro en las duchas y como el día no podía ser más redondo me encuentro a Evelyn debajo de una de las alcachofas, tiene la mirada perdida. Paso detrás de ella rezándo que no me haya visto...y como hoy la suerte no está de mi parte me ve. Me mira y me dice:
-¡Tú!
Acto seguido se abalanza sobre mi e intenta estrangularme. Yo le tiro del pelo y con la otra mano le pego en la cara, me suelta y le doy unos cuantos puñetazos más, las clases de boxeo de Otto son útiles. Llegan unos soldados que nos separan.
-¡Suéltame! ¡Voy a matar a esa guarra! ¡Que me sueltes!-grita Evelyn intentando zafarse del soldado que la sujeta.
En ese momento no se me ocurrió soltar otra cosa que:
-¡Pues esta guarra puede que tenga un Jack Junior!
-¿QUÉ?-exclama ella antes de desmallarse.
Los soldados se llevan a Evelyn y yo me dirijo a las duchas masculinas. Busco a Jack y le grito:
-¡Asegurate de que has terminado con alguien para follarte a otra! ¡Ah! ¡Y dile a tu zorra que se controle!
Jack y Otto me miran sin entender nada y yo vuelvo a las duchas femeninas y me visto. Salgo a dar un paseo y veo el puesto de enfermería, me acerco para lo de las píldoras...así me quito un problema de encima.
Entro en el puesto y...¡Catherine! ¡Si! ¡Es ella!
-¿Alexia?-dice mirándome con los ojos como platos.
-¡Catherine!
Corremos a abrazarnos, la he echado mucho de menos...me alegro tanto de que esté aquí.
-¿Qué haces aquí? ¿Necesitas algo? ¿Estás bien?
-Tranquila, estoy bien, estoy bien...bueno...vengo a por una cosilla.
-¿El qué? Cuéntame.
Nos sentamos y le cuento todo...desde que conozco a Evelyn hasta ahora.
-...Y eso es todo-concluyo-. Y bueno, como comprenderás necesito la píldora...
-No deberías de haberte aprovechado de la situación, Alexia...
-Si, lo sé, es todo inmoral y todo ese rollo...¿Quieres darme esa píldora de una vez?
-No puedo, necesitas más tiempo para tomarla. Hace apenas unas horas que has mantenido relaciones sexuales...pásate mañana por la mañana...Por cierto, tu tío está aquí, ¿lo sabes, no?
Lo vi al llegar aquí, pero no le hice mucho caso. Mi relación con mi tío no era muy buena, como que llevamos mucho tiempo sin saber de él y bueno...como que paso de él como de la mierda.
-Ya...lo he visto por aquí...
-Pues tengo que avisarle de esto, eres menor de edad y tu tío es el único pariente cercano que tienes aquí.
-Catherine, por favor, no lo hagas...Catherine...
-Lo siento, Álex, tengo que hacerlo.
-Lo que tu digas.-me voy de la enfermería.
Cuando llego a mi tienda...¡Sorpresa! Mi querido tío está allí esperándome.
-¡TÚ! ¡NIÑATA!-me grita.
-Yo también me alegro de verte...
-Cállate-y acto seguido me cruza la cara de una bofetada-. Ya me han informado de lo que has hecho...¿CÓMO SE TE OCURRE?
-...
-Eres una niñata, ¿y sabes qué? te vienes conmigo.
-¿Contigo? Ni de coña, déjame en paz.
Voy a entrar a mi tienda cuando mi tío me hace retroceder cogiendome del brazo y me pega otra bofetada.
-Ahora vas a hacer lo que yo diga, ¿entendido?
-Al menos dejarás que coja mis cosas, ¿no?
-...Tienes un minuto.
Entro en la tienda con el rostro ardiendo...por las bofetadas y por la furia. Dentro de la tienda están Jack y Otto que parece que lo han oído todo, los tres nos quedamos en silencio. Recojo mis cosas y me acerco a Jack, que tiene a Cipotito en las manos (puto nombre del gato...)
-Dámelo-le digo.
-Pero...-dice achuchándolo.
-Devuélveselo, tío...lo necesitará-dice Otto quitándoselo de las manos y colocándolo en su cestita-. Echaré de menos compartir vivienda contigo, Álex-y me abrazada muy fuerte.
Jack se levanta y me abraza también, está muy serio, demasiado.
-Vamos, chicos...no es el fin del mundo, solo me voy cinco tiendas más para la derecha.
-¡Pero son cinco millas para nuestro corazón!-bromea Otto dramáticamente con el brazo como si fuese a echarse a llorar.
Nos reímos y me despido una vez más de ambos. Salgo de la tienda con Cipotito y el resto de mis cosas.
Llegamos a la tienda de mi tío; es igual de grande que la mía, sólo que creo que él no la comparte con nadie.
-Siéntate-me ordena colocando una silla.
Hago lo que me dice en silencio. Empieza una bronca monumental...De vez en cuando me da otra bofetada o me zarandea...yo empiezo a asentir a todo automáticamente, sin pensar.
-...Ni siquiera sé como tus padres no te devolvieron al maldito orfanato...-suelta de pronto.
¿QUÉ? ¿QUÉ?
-¿CÓMO?-exclamo de pronto.
Mi tío palidece levemente, como si hubiese dicho algo que no debía.
-Pues si, niñata, eres adoptada...supongo que serías lo suficientemente inteligente para sospecharlo...no os parecíais en nada...pero te querían mucho, no entiendo por qué si solo traes problemas...
-¿Qué...que pasó? Con mis...padres biológicos...
-Muertos, murieron en un incendio...no sé si fue causado o fue accidental...¡Pero eso no es de lo que estamos hablando!...-y sigue con la charla.
Adoptada...lo sospechaba, la verdad...A decir verdad casi no recuerdo nada de mi vida antes de los 10 años...y lo que recuerdo, ellos no están...Ahora entiendo mis pesadillas con el fuego, esos pasillos oscuros de mis sueños...Miro mi mano derecha, ahí está, mi cipo...creo que lo tengo desde siempre; encendiendo y apagando, así sucesivamente.
La bronca termina y subo a una litera con Cipotito y me acurruco junto a él. Oigo a mi tío salir de la tienda, creo que va a por la comida...si no vuelve mejor para mi.
Apenas como y me tiro la mayoría del tiempo mirando al techo. Mi tío se vuelve a ir, esta vez a por la cena.
De pronto veo una cabeza rapada asomada a la puerta de la tienda.
-¿Jack? ¿Qué haces aquí?
-Toma, tomátela y ya está-dice dándome una pastilla-. Hasta luego-Y se va corriendo.
Miro la pastilla...hay un dibujo de un bebé tachado. No me lo pienso dos veces, me la trago.
Cuando llega mi tío empiezo a sentirme mal, muy mal y me tumbo en la cama.
Mi tío en un acto de "preocupación" pregunta:
-¿Qué te pasa? ¿Estás enferma?
-Será...la cena...me ha sentado mal.
-Vale.
Fin de la conversación.
Me duermo rápidamente.
Despierto en la enfermería...un acto de cariño por parte de mi querido tío, supongo.
Me incorporo y veo a...¿Jack? ¿Evelyn?
Evelyn está en una camilla y Jack está al lado suya. Que romántico...chorradas.
Por lo que escucho en la conversación, Jack a utilizado a Evelyn para conseguirme la pastilla, y ahora lo siente...y ella llora, y él la consuela, y demás gilipolleces.
Al rato llega Otto corriendo a la enfermería haciendo señas para que guardasemos silencio.
Yo me acerco a él, Jack hace lo mismo.
-¿Qué haces aquí?-pregunta Jack.
-Shhh...¿lo ois?
Escucho atentamente:
-*gemidos*
-¡FUEGO!
-*gemidos*
-¡NECESITAMOS REFUERZOS!

Trago saliva.
-Son...¿zombies?
-Exacto, hay que salir de aquí cagando leches, vamos-susurra Otto.
Jack coge a Evelyn en brazos y salimos sigilosamente.
-¡ESPERA!-exclamo.
-¡Ssshh! ¿Qué?-dice Jack.
-¡Cipotito! ¡Cipotito!
-Ya voy yo...subid al Jeep aquel, rápido-dice Otto.
Subimos al Jeep y esperamos a Otto, que llega rápidamente.
-Bien...¿hay armas aquí?-pregunta Jack.
-Si, debajo del asiento hay dos pistolas, también hay un kit de supervivencia...podemos irnos.
Otto arranca y tira una valla abajo. Y huimos lejos, muy lejos, sin mirar atrás.