19 jul. 2010

Algo de antaño

Me despierto en mi motel. Una noche dura, sí, pero bastante grata. Recuerdo que aún me quedan algunas cajas que trasladar a casa de Alexia. En recepción todo esta tranquilo. Camino a un ritmo normal y finalmente llego a la casa. La puerta está abierta, por lo tanto, entro. -¿Qué haces aquí?-Escucho al instante de entrar. -Ehm...Aún no he terminado el trabajo, me quedan unas cajas por descargar. -Ah, vale... Acto seguido, su padre aparece en el salón recién levantado. Me mira alarmado y me suelta: -¿Quién es usted? -Soy Jack Layton, el de la mudanza. -Ah, es cierto...¿Quiere algo de desayunar? -Pues...-A decir verdad, aún no he tomado nada, y mi estómago ruge rotundándolo. No me da tiempo a responder. -Haré tortitas.-Y dicho esto, desaparece en la cocina. Antes de poder pronunciar palabra alguna, escucho su voz provenir de la cocina pidiéndole a Alexia que compre más masa para las tortitas y sirope. Ella responde con un desganado "vale". -¡Eh, tú! ¿Has terminado, no? Pues acompáñame al supermercado.-Me ORDENA. -Aún no he terminado...pero bueno.-Cualquier cosa por las tortitas, pienso. Al salir de casa, me detiene y me dice que vayamos a la farmacia a por un test de embarazo porque "no se fia de esa píldora". Encima seguro que también tendré que pagarlo yo. Entramos a una farmacia cercana. -Buenos días.-Una mujer mayor, con aire de abuela tierna de Heidi nos recibe amablemente. -Hola...verá...¿Tiene test de embarazo?-Esta chica no se corta un pelo. Los ojos de la mujer se posan alarmada en mi y en ella.-¿Perdona? -Sí, es que anoche estuve con este señor y tuvimos un accidente, así que quiero saber si estoy embarazada o no. La pobre mujer entra sin dejar de mirarme como un monstruo. Al poco rato escucho como habla por teléfono preguntando por la policía. Esto se complica por momentos. -¡Eh!-Grita Alexia.-¿Me da ya la cosa esa? La señora aparece con una cajita rectangular, mientras afirma. -Venga, Jack, paga.-Lo sabía. Un precio exagerado. Saco casi llorando el dinero y se lo doy, mientras aún me mira con odio. Salimos de la farmacia y nos dirigimos por fín al supermercado. Cogemos masa para las tortitas y toneladas de sirope de chocolate. Alexia parece alarmada. Se para frente un encargado y le pregunta. -Disculpe, ¿Hay baños?.-Sí, esta chica es tonta. -Sí, pero solo para uso personal. -Necesito un baño, por favor. -Me temo que no puede usarlo. -¡Necesito un baño porque tengo que mear en la cosita esta!-Añade enseñándole a su pobre víctima el test de embarazo. Cansado de tanto ridículo por fín la freno. -Vámonos, anda.-Como de costumbre, intenta resistirse. Mientras pagamos el sirope y la masa, añado.-Espérate a que lleguemos a tu casa. Al salir del establecimiento, caminamos con un paso ligero de nuevo hacia su casa. Cuando llegamos, encontramos a su padre en la cocina con una gran fuente de tortitas. Acto seguido, me pregunto por qué tuvimos que comprar masa. -Sentaos en el salón, sentaos, sentaos.-Nos empuja y me pregunta.-¿Quién es usted?-¿Memoria de pez? No Jack...no insultes a los peces. -El de la mudanza... -¡Oh! Es verdad...¡Coma tortitas!-Va a por la enorme fuente y añade.-Hasta que no os las comais todas no saldréis de aquí. Tengo miedo. Alexia se levanta cuando introduzco el primer pedazo de tortita en mi boca. -¿Dónde vas? -Al baño, a probar la cosa esta.-Impaciente, histérica. Se va al baño. Continúo devorando mi tortita, de otras muchas que tendré que comer. De nuevo, aparece el padre de Alexia y se me queda mirando desconcertado. -¿Quién es usted?-Soy la mascota de tu hija, por desgracia. Al poco rato, Alexia vuelve del baño, con el test en la mano, se lo guarda y comienza a comer tortitas. -Bueno...¿Qué ha salido? -Hay que esperar. -Uhm... -¿Qué? Se me empiezan a pasar idioteces por la cabeza, pero una se me escapa. -¿Que nombre le pondremos al bebé si es niño? ¿Y si es niña? Pega un grito propio de una bestia con cangrena en las cuatro patas, salta encima mía y empieza a pegarme "puñetazos" en el cuerpo. Aunque más bien, está rozando un sitio peligroso... para ella. -¡No estoy embarazada!-Repite como unas quince veces y casi sin vocalizar. -Bueno, bueno, aún no lo sabemos. Su padre aparece por el salón y observa nuestra posición extraña. Se queda dudando un moemento. -¿Quién es usted?-Se me ocurren infinidad de cosas que responderle que incluyen a su madre y a su oficio, pero solo respondo. -El novio de su hija. -¿QUÉ? -¡Hiiiiiiiiiiijaaa!-Al menos así ya no me preguntará más.-¿Tenías novio y no me lo has contado?-La abraza efusivamente.-Bueno, bueno, os dejo comer tortitas tranquilamente.-Y con una sonrisa de oreja a oreja, se va. -Te odio.-Suelta Alexia. -Bah...

18 jul. 2010

Nueva mascota



He aquí el nuevo miembro del equipo Zombie, cuyo nombre es mejor obviar por motivos que las jugadoras conocen. Pero esta preciosidad de criatura, en mi opinión, merecía un rinconcito en nuestro blog.

Un chuchón fuerte para el gatito adorable
^^

17 jul. 2010

Otto Lundgren

Nombre: Otto Lundgren

Sexo: Masculino

Procedencia: Uppsala, Suecia

Aspecto físico: Muchacho desgarbado, de ojos oscuros y cabello castaño-rojizo. Su altura y delgadez le confieren una imagen de extrema debilidad, rasgo que compensa con una gran capacidad de esquive. Su mirada es decidida, aunque en ocasiones se vea nublada por los efectos de la droga o el alcohol. Rasgos afilados, dando lugar a una fisonomía muy marcada. Lleva una pequeña trenza en la parte anterior del cuero cabelludo, que a menudo esconde bajo su raída y gastada chaqueta para "evitar ser un flanco fácil del Reverso Oscuro"

Personalidad: Desde muy temprana edad, ha demostrado muy poco interés por nada, aunque no por ello ha dejado de trabajar y buscarse la vida por su cuenta. Muchacho activo, ve un amigo allá donde ve las manos lejos de su rostro formando un doloroso puño. No le es conocida familia alguna, ya que muchos de sus conocidos afirman que su apellido es inventado. Ya de por sí, el desentendimiento familiar es mutuo, ya que Otto tenía demasiada afición por pasar alguna que otra temporada en hoteles con rejas.

Adora a las mujeres, más aún si se resisten. Le encantaría poder entablar vínculos fuertes e irrompibles con una de ellas, pero, finalmente, acaba estableciendo una fuerte relación con sus manos en forma de bofetadas y otros golpes varios. Otto acaba aludiendo a que "los caballeros Jedi tienen prohibido el matrimonio, y así debe ser". Una excusa como cualquier otra para justificar su fracaso, aunque más original.

Su casa es su refugio, únicamente inviolable para aquellos a los que él decida invitar a su guarida. A menudo pasa horas frente al ordenador, alimentándose de la información acerca de nuevos grupos musicales y novedades en audiovisuales. Desarrolla una rápida y fugaz pasión por los nuevos conocimientos adquiridos, e intenta hacerse enseguida con un nuevo póster con el que decorar su pared.

Objetivos: En la mente de Otto no caben objetivos, salvo el de pasarse todos los juegos de videoconsola posibles.

Curiosidades:
  • Otto posee una incontinencia verbal sumamente irritante, a menudo es la provocación necesaria para la bofetada de una "dama con carácter".
  • Adicción a ciertas sustancias de las que ni él mismo conoce el nombre.
  • Fanatismo, por la religión Jedi
  • Posee un tic facial, exactamente en los ojos, que le hace emitir guiños involuntarios. A Otto le gusta decir que se trata de un "grave caso" del síndrome de Tourette
  • Tiene una marcada obsesión por llevar siempre una consola portátil encima, con la que poder entretenerse mientras espera a que llegue la ambulancia después de recibir una paliza.

13 jul. 2010

Tantas cosas en tan poco tiempo.

*Pip-pip-pip*
¿Qué hora es?
¡¿LAS SIETE?! Ah...espera...es sábado...mierda.
Intento dormir algo más pero no puedo, ya me he desvelado.
Voy al salón y pongo la tele.
Al rato alguien entra por la puerta principal...Oh, no...ÉL no.
En efecto, era Jack quien estaba entrando.
-¿Qué haces aquí?-le suelto.
-Emm...aún no he terminado el trabajo, me quedan unas cajas por descargar.
-Ah, vale.
Entonces mi padre entra al salón, se acababa de levantar.
-¿Quién es usted?-suelta alarmado.
-Soy Jack Layton...el de la mudanza.
-Ah, es cierto...¿Quiere algo de desayunar?
-Pues...
-¡Haré tortitas!-acto seguido se metió en la cocina.
Varios minutos después papá se asoma al salón y me dice:
-Ve a comprar más masa para tortitas, ¡Y sirope!
-Vaaaaaaaale...-digo con desgana- ¡Eh, tu! ¿Has terminado, no? Pues acompáñame al súpermercado-le digo a Jack.
-Aún no he terminado...pero bueno...
Salimos de casa y vamos caminando.
-Espera-digo-. Vamos a la farmacia primero.
-¿Para qué?
-Quiero comprarme un test de embarazo de esos...no me fio de la píldora.
Entramos en la farmacia...Conozco a la farmaceutica, lleva allí toda la vida.
-Buenos días-nos dice amablemente.
-Hola...verá...¿tiene test de embarazo?
-¿Perdona...?-dice desconcertada.
-Si, es que anoche estuve toda la noche con este señor-señalo a Jack- y tuvimos un accidente, así que quiero saber si estoy embarazada o no.
La señora mira con horror a Jack y con un simple: "Ahora se lo traigo" desaparece en el almacén. Escucho como habla por teléfono.
-¡EH! ¿Me da ya la cosa esa?
La farmaceutica asiente y me lo da.
-Venga, Jack, paga-digo.
Jack suspira y le da el dinero.
Salimos del establecimiento y nos dirigimos al supermercado para comprar lo que mi padre me ha mandado que compre.
Al llegar allí metemos rápido el sirope y la masa de las tortitas. Necesito un baño...necesito un baño...Veo a un encargado.
-Disculpe, ¿Hay baños?-le pregunto.
-Si, pero es solo para uso del personal-me responde.
-NECESITO un baño, por favor.
-Me temo que no puede usarlo.
-¡NECESITO USAR EL BAÑO PORQUE TENGO MEAR EN LA COSA ESTA!-le enseño el test de embarazo.
-Vámonos, anda...-me frena Jack.
Aunque me resisto al final puede conmigo...le odio.
-Espérate a que lleguemos a tu casa-me dice después de pagarlo todo.
Vamos a paso ligero hacia mi casa. Allí nos esperaba mi padre con una enooooorme fuente de tortitas.
-¡Sentaos en el salón, sentaos, sentaos!-nos dice-...¿Quién es usted?-le pregunta a Jack.
-El de la mudanza...
-¡Oh! Es verdad...¡Coma tortitas!
Entonces nos planta la fuente de tortitas y nos dice amenazante:
-Hasta que no os las comais todas no saldreis de aquí-Y se va de nuevo a la cocina.
Yo me levanto.
-¿Dónde vas?-dice Jack con un trozo de tortita en la boca.
-Al baño, a probar la cosa esta.
Voy al baño y desde éste escucho la voz de mi padre preguntando otra vez: "¿Quién es usted?". Nunca cambiará.
Al terminar con el test miro en la caja cuánto tarda en salir el color. Al parecer 15 minutos más o menos.
Vuelvo al salón. Y empiezo a comer tortitas.
-Bueno...¿Qué ha salido?-pregunta Jack.
-Hay que esperar-contesto.
-Mmm...
-¿Qué?
-¿Qué nombre le pondremos al bebé si es niño? ¿Y si es niña?-dice con una sonrisa burlona.
-¡¡UAAAAARGH!!
Salto encima suya y empiezo a pegarle puñetazos en el cuerpo.
-¡Noestoyembarazanoestoyembarazadanoestoyembarazadanoestoyembarazadaaaaaaaaaaaa!-repito sin parar a la vez que le golpeo.
-Bueno, bueno...aún no lo sabemos.
Entonces mi padre vuelve al salón y nos ve en esa posición tan comprometida y suelta:
-¿Quién es usted?
-¿Yo? Em...El novio de su hija.
¿QUÉ? Error...
-HIIIIIIIIIIIIIIIJAAAAAAA...¡¡Tenias novio y no me lo has contaaaadoo!!-me coge y me abraza con efusividad...más bien me aplasta-. Bueno, bueno, os dejo comiendo tortitas tranquilamente-se va.
-Te odio-le suelto mientras como.
-Bah...
Seguimos comiendo tortitas mientras miro regularmente el dichoso test, aún no aparece ningún color. Entonces pongo las noticias, van diciendo lo típico...atentados, robos, muertes...y entonces una noticia que llama mi atención:

"- Buenos días, bienvenidos al informativo matutino.
A día de hoy comenzamos con noticias que sacuden al mundo entero:
Pandemia.
Se ha localizado un nuevo tipo de infección que mantiene a los investigadores y cientifícos en la duda, ya que se desconocen al 100% las causas y efectos de esta nueva enfermedad. Se ruega máxima atención a los siguientes síntomas:

* Fuertes vómitos
* Fiebres altas
* Cangrena y necrosis

Manténgase alerta acerca de heridas de gravedad. La higiene en el tratamiento de las heridas y otras enfermedades resulta vital para mantener alejada esta epidemia.

Los casos detectados han sido llevados a cuarentena para su observación. Acudan a sus médicos para una mejor información. En los días siguientes, se les mantendrá informados acerca de los avances de esta noticia y su tratamiento.

A continuación, los políticos de los países vecinos...*blablablabla*"

-Uau...-suelto metiéndome una tortita en la boca. Me levanto y voy hacia mi cuarto, allí cojo mis libros de ocultismo y me los llevo al salón.
-¿Qué es eso?-dice Jack mirando mis libros.
-Libros de ocultismo-respondo ojeando unas cuantas páginas-. Quiero averiguar si hay algo sobre la nueva pandemia en estos libros...
-Interesaaaante...-sigue comiendo.
Paso las páginas rápidamente, llego a la parte de los no-muertos...vampiros...nada....zombis...nada...Nada concuerda con la pandemia...Qué chasco.
Le echo un vistazo al test...¡ESTÁ APARECIENDO UN COLOR!
-¡JACK!-digo.
-¿Qué pasa?
-Está cambiando de color...
Me siento a su lado con el test de por medio. Va apareciendo un color bastante raro...y al final aparece un color definitivo...
-...¿MORADO?-exclamo.
-¿Qué significa morado?
-Espera que lo mire en la cajita-busco por toda la cajita rectangular el significado de ese color, no aparece nada-. No lo sé, aquí no aparece.
-Será un error, vayamos a la farmacia a reclamarlo.
-Vale...
Terminamos las tortitas que nos quedan y Jack termina de transportar las últimas cajas.
-Papá, nos vamos a dar una vuelta...-digo abriendo la puerta.
-Vale, cariiiiiñoooo...tened cuidaaaadooo...
Cerramos la puerta y vemos a mi madre con un hombre y una mujer desconocidos para mi.
-Hooola, cieeeloo...¿Quién es este hombre?
-Soy su novio-dice Jack otra vez.
-¡¡Que alegriiiiaa!!
-Mamá, él no es mi nov...
-Ya hablaremos, cariño, id a dar una vuelta yo me quedo en casa con tu padre y unos amigos, ¿vale? Besoos.
Entra en casa rápidamente y cierra la puerta.
-Bueeeno...vamos a la farmacia...-digo.
-Si, mejor.
Llegamos a la farmacia, esta vez hay una muchacha más aparte de la abuela farmaceutica de la otra vez; ésta nos mira con horror.
-Disculpe...He utilizado el test de embarazo que compré aquí...¡Y HA SALIDO MORADO! ¿QUÉ SIGNIFICA? ¡EXIJO QUE ME DEN OTRO!
La farmaceutica coge un instante el test que le tiendo y dice:
-No vendemos esta marca, les ruego que se marche inmediatamente.
Jack mira a la farmaceutica como diciendo: "No la conozco...", me coje y me saca fuera de ese sitio.
-¿Ahora que hacemos?-pregunta.
-Voy a hablar con mi médico de cabecera. Vamos.
El hospital está cerca así que no tardamos mucho en llegar. Esperamos en la típica sala de espera blanca con asientos incómodos de metal y con ese silencio incómodo.
La doctora sale de su consulta y al verme me dice:
-Alexia, no te esperaba, pasa por favor.
Ambos pasamos a su consulta. No sé el por qué, pero siempre me ha gustado estar con ella. Es bajita y delgadita, tiene la cara algo obalada, es de rasgos finos y lleva gafas que a veces ocultan sus ojos castaños; su pelo tambien es de ese color, la mayoría de las veces recogido en una coleta. Es una mujer muy agradable y simpática, una mujer muy profesional y cuidadosa con su trabajo, aparte de eso, entiende y acepta mi manera de ser y mis expresiones tan directas.
-Soy Catherine, la médico de cabecera de Alexia...usted es...-dice presentándose a Jack.
-Soy Jack Layton, un...amigo de Alexia.
-Y bien, ¿Por qué estais aquí, Alexia?
-Pues verá...
-Alexia, cuántas veces te habré dicho que me llames de tú...
-Cierto...Pues entonces... a ver...Hace una noche me acosté con este hombre de aquí-señalo a Jack que tiene cara de no saber que hacer-. En el último polvo se rompió el condón y aunque me tomé la píldora no me fio mucho de eso...así que fui a la farmacia a por un test de embarazo que compró él...Pero ha salido el color morado-le tiendo el test, ella lo examina detenidamente- y he intentado devolverlo pero decían que no vendían esta marca...
-Mmm...no es una buena marca de test de embarazo, ten-saca del cajón del escritorio una cajita, otro test-. Es uno muy fiable, ve al baño, anda.
Asiento, doy las gracias y salgo de la consulta. Voy al baño y hago pis en el cacharro ese...Ea, ha esperar unos minutos más. Salgo del baño y voy a la consulta otra vez.
-¿Ya?-pregunta Jack.
-Si, ahora toca esperar-me siento.
-¿Podríais decirme que marca de preservativos usasteis?-pregunta Catherine.
Me encojo de hombros y miro a Jack interrogante.
-Pues...eran "Control", creo-responde.
Catherine suspira y saca del cajón una caja de diez condones de la marca "Dúrex" y me los da(joder, ese cajón parece el bolsillo mágico de Doraemon).
Echo un vistazo al test. Va tomando color...Suspiro.
-¿Qué color es?-pregunta Catherine.
Jack me mira con una mirada que no sabría interpretar...
-Azul-digo aliviada.
Catherine se relaja y sonríe.
-Me alegro que no haya pasado nada. Ten más cuidado, Alexia. Solo tienes diecisiete años ¿Tienes idea de lo cómo hubiese cambiado tu vida si en ese test hubiera salido el color rosa?...
Bajé la mirada, cabizbaja...Y me di cuenta en sus manos...Faltaba algo, creo que es su anillo de compromiso...ya no lo lleva; bueno, en estos momentos no me parece adecuado preguntarle.
-Gracias por ayudarnos, Catherine-le dije levantándome.
-No hay de qué chicos-contestó ella, amable.
-Espero que no nos volvamos a ver por esto, doctora-bromea Jack.
-Yo también lo espero.
Salimos de la consulta.
-Uff...que respiro...¿Qué hacemos?-digo saliendo del hospital.
-No se...¿te apetece ir al cine?-propone Jack.
-Si...me parece buena idea, vayamos andando.
-De acuerdo-empieza a andar pero se para y vuelve-. Eh, quiero mis condones.
-¿TUS condones? Te doy uno y tienes para un buen rato.-saco uno de la caja y se lo tiendo.
-No jodas, al menos la mitad.
-UNO. Lo tomas o lo dejas.
Refunfuñando coje su condón y se lo guarda de mala gana.
-¿Nos vamos al cine o no?-dice andando de mala gana.
Sonrío con aire de superioridad y me pongo a su altura.
Vamos andando tranquilamente hablando sobre que veríamos en el cine y que podríamos hacer después cuando de repente escuchamos unas voces irritantes de la acera de en frente.
-¡GÓTICA DE MIERDA! ¡FRIKI! ¡ZORRA!-dicen. Son chavales de mi clase.
Venga, Álex...tranquilizate...cuenta hasta diez...uno, dos, tres, cuatro...
-¡¡ZOOORRA TU PUTA MADRE!! ¡¡QUE NO TIEEES COJONES DE VENIR PARA ACÁ Y DECIRMELO A LA CARA!!!-les grito. ¿Qué? Soy una persona un tanto irascible.
Los chicos vienen para acá corriendo.
-¿Kamadisho, eng?-dice uno. (Traduzco: "¿Qué me has dicho, eng?")
-Lo que has oído-respondo.
Entonces Jack se pone delante. Ahora un metro noventa de músculos me tapa la vista y no puedo ver.
-Venga, dejadlo ya, ¿vale?-dice educada pero imperativamente.
-¿Y kienereh tu?-("¿Quién eres tu?")
-No te importa, venga, idos.
-¡Tu ami no me dise lo que engo kacer! ¡'JO PUTA!-(Tu a mí no me dices lo que tengo que hacer...El insulto ya lo entendéis, ¿no?)
Jack entonces cierra el puño y ¡PAM! ¡Puñetazo al canto! El chico cae al suelo, dolorido y dice como puede:
-Tu, tu, tu...tu no sabeh quien zoy yoo, eh...¡Te via denunsiáh!-Ahora traducís vosotros solos.
Los chicos se van corriendo. Uno se siente bien viendo al enemigo huir...aunque no hayas sido tu el causante.
Seguimos andando hacia el cine, no está muy lejos así que llegamos antes.
Nos plantamos delante de los carteles del cine mirandolos como idiotas y entonces él LA pregunta:
-¿Qué vemos?
-No sé...Veamos la de Rec, es de zombis.
-Vale.
-Pagas tu-Salgo corriendo hacia las taquillas.
Pedimos las entradas y él las paga.
-¿Compramos palomitas?-pregunto.
-¿Quieres arruinarme?
-Ya las pago yo, tacaño...
Compro unas palomitas grandes y dos refrescos. Con eso vale.
Entramos en la sala, está totalmente vacía. Buscamos nuestros asientos y nos sentamos.
La película empieza, pasa más o menos una hora y...es muy aburrido. Típicos gritos, zombis, sangre, está claro que al final mueren todos...
Me levanto un poco del asiento y miro que no hay nadie. Bien no hay moros en la costa.
-¿Qué haces?-me pregunta.
Sonrío y me siento a horcajadas encima suya. Creo que ya sabe por donde van los tiros, aunque tendrá que utilizar su único condón conmigo.
Cuando terminamos la película ya ha acabado así que salimos del cine como quién no quiere la cosa...
-Bueno, se ha hecho tarde, ¿te apetece ir a cenar o algo?-pregunta Jack.
-Vale, vayamos a alguna pizzería.
En el mismo centro comercial había una así que vamos allí. Nos sentamos y un chico nos atiende. Mientras esperamos me entretengo con mi mechero, apagar, encender, apagar, encender...fuego...¡Ay! Me quemo. Apagar encender, apagar, encender...¡Ouch! Otra vez.
La pizza llega y empezamos a comer...Jack se tensa y rodea su pizza cada vez que un empleado de raza negra pasa al lado nuestra. Odio que haga eso.
Terminamos de comer y pagamos (bueno, él paga) y nos vamos.
Cuando salimos del centro comercial me doy cuenta de que es de noche, así que decidimos irnos ya a casa. Vamos andando cuando desde un callejón vemos una luz roja intermitente. Jack se para embobado y mira de qué se trata, yo también me asomo; como imaginaba era un establecimiento pequeño en el que ponía en neón: "Girls! Girls! Girls!"...Os imaginais que es, ¿no?
-Será mejor que sigamos andando-digo.
Jack asiente y me sigue. Entonces un golpe y unas voces se escuchan desde el callejón.
-¡Y no espereis que vuelva! ¡Hijos de puta!
Nos acercamos y vemos a un tipo tirado en el suelo bociferando.
-¿Hola? ¿Estás bien?-pregunto.
-¿Eh? ¡¡AH!! ¿QUIENES SOIS VOSOTROS?-dice alarmado.
-Mmm...¿ayuda?
Jack le tiende la mano para ayudarle a levantarse.
-Eem...gracias-dice el chico-. Os recomiendo que no vayais a este antro, es de muy mala calidad, además las chicas cuestan caro...aunque a veces te hacen una...ya sabeis...-sonríe-. Bueno, salgamos de aquí.
Salimos del callejón. En la calle hay más luz y podemos ver bien a nuestro nuevo amigo. Es un chico alto y muy delgado y desgarbado. Tiene rasgos agudos y también tiene el pelo castaño, corto salvo por una trenza que lleva en la nuca.
-¿Cómo te llamas?-pregunta Jack.
-¿Yo?-dice- Me llamo Otto...¡¡¡Y voy como una motoooo!!!-Me mira- ¿Y tú como te llamas, preciosa?
-Alexia y no me llames preciosa.
-Es cierto, no le llames así, le gusta más nena-dice Jack.
-¡Idiota!-intento pegarle pero me coge el brazo.
-Sois una pareja un tanto extraña...-dice Otto.
-NO SOMOS PAREJA-grito.
-Entonces, sal conmigo, ¡preciosa!
-Antes me llamaba Manolo-le digo para ahuyentarle.
-Uauh...¡Mola! Bueno, amigo...amiga...¡lo que seas! Te invito a ti y a tu novio a un local que hay por aquí cerca.
-Vale-digo.
Jack me mira con cara de odio, parece que no le mola el plan. Bah, me da igual.
-¡Pues vámonos!
Otto empieza a andar, Jack y yo nos quedamos atrás. Otto empieza a hablar solo, ¿Nunca se calla este chico?
-¿Por qué confías tan rápido en él?-me pregunta Jack.
-No confío en él.
-¿Entonces por qué vamos con él?
-Porque nos va a invitar a una copa.
-Y para eso tendrás que confiar en él, ¿no?
-No, simplemente quiero una copa...No confío en casi nadie.
Otto sigue hablando y derepente gira en una esquina, yo le sigo. A unos dos metros me doy cuenta de que falta un trozo de carne al lado mía...¿Dónde se ha metido? Miro hacia atrás y veo que el muy cabestro había seguido recto.
-¡¡EEEEEEEEEEH!!-le grito hasta que mira- ¡ESTAMOS AQUIIIII!
Jack viene corriendo hasta alcanzarnos.
-Me he despistado-se excusa.
-Eso se ve...
-Bueno chicos, ya hemos llegado-dice Otto abriendo la puerta del local. Es una dicoteca.
Seguimos a Otto como podemos hasta la barra...él se integra muy rápidamente va bailando y cuando se choca con alguien lo utiliza como paso de baile. En la barra Jack dice:
-Eh...Otto...¿de verdad que nos vas a invitar a una copa?
-Eeeh, eeh, eeh...yo he dicho que os invitaba al garito, las copas os las pagais vosotros-guiña un ojo.
-Lo sabía-murmura Jack.
-Pues yo no me quedo sin copa gratis-digo convencida.
Me acerco a Otto que está apoyado en la barra y con voz melosa le susurro al oído:
-Joo...venga invitame a una copita, solo una...
-¿Qué eres? ¿Una gatita?-dice-¡COGEME EL CULO, SO PUTA!
Cargo fuerza y...¡PAM! Le cruzo la cara de un puñetazo.
-Álex...vámonos, anda-me dice Jack agarrándome.
-Nooo, venga...quedaos, que os invito-dice Otto.
-¿En serio?-pregunta Jack.
-Que si, tío, ahí tienes un trago.
Nos acercamos a la barra y el camarero nos sirve unos chupitos. El mio es de color verde el suyo negro. No sé lo que es así que lo huelo, alcohol. Jack se lo bebe de un trago...si a él no le hace nada...Imito a Jack y me lo bebo de un trago.
-Aggggggg...-digo al notar como me quema la garganta.
Entonces noto una sensación de embriaguez. Quiero bailar, voy a la pista y bailo.
Creo que Jack me sigue. La cabeza me da vueltas y un calor...diferente invade mi cuerpo. Miro a Jack que está al lado mía.
-Tu no tienes condones, ¿verdad?-le pregunto.
-¿Qué?
-Bah...
Voy hacia Otto que está borracho en la barra.
-Tu...-digo.
-¿Qué quieres, muñeca?
-¿Tienes condones?
-A ver...-mira en sus bolsillos pero se da la vuelta y se bebe la copa de otro.
-Bueno, da igual...
-Cheeee...-me coge Jack- Ya es suficiente, vámonos.
Me coje en brazos.
-No quieeeero iirmee...¡SUELTAMEE!
-No te pienso soltar.
-¡MEEE ESTÁ SECUESTRAAAAAAAAAAANDO!-empiezo a gritar.
-Álex...cállate...La gente nos está mirando...
-ME SECUEESTRAAAAAAA.
Los guardias de seguridad nos miran pero al ver mi estado nos dejan salir.
En la calle ya me relajo y la embriaguez se va...Entonces escucho gritos
-¡¡¡AAAAAAGH!!!...¡SOCORRO!...¡OH, DIOS MIO!...¡QUE ALGUIEN LLAME A UNA AMBULANCIA!...¡AYUDA!
Los gritos vienen de la calle principal. Voy a echar un vistazo...Lo que veo es horrible: Un chico que parece esquizofrenico está lanzando cosas a la gente...da gritos, ataca a la gente...Intenta morderlas...
-Dios mío...voy a llamar a una ambulancia-digo.
Marco el número de urgencias.
-*puuup* *puuuup* *puuup* Emergencias, dígame.
-Por favor, manden una ambulancia rápido, por favor. Hay un chico en la calle, está como loco, ataca a la gente...vengan rápido.
-Enseguida vamos, dígame la calle.
Respondo a todos los datos y cuelgo.
-Vámonos, Alexia-dice Jack.
-Si, buena idea.
Andamos unos metros cuando vemos a Otto intentando salir del locar a rastras.
-Ya voy yo a por él-dice Jack-. Tu quédate aquí.
Me apoyo a una pared...Entonces escucho que me gritan:
-¡¡Tía buena!!
-¡GILIPOLLAS!-contesto.
-¿Qué dice la niñata esta?
-¡GILIPOLLAS!
-¡Me vas a comer la polla!
-¿Que te voy a comer qué? ¡Si hay no hay nada que comer!
-¿Quieres ver, eh niñata?
El tipo se me acerca a mi mientras se baja la bragueta, entonces aparece Jack otra vez.
-Deja a la chica...está borracha y no sabe lo que dice-me defiende.
-Más le vale...-el tío se aleja.
-GILIP...-Jack me tapa la boca.
Otto se acerca a nosotros tambaleante. Jack lo coge del hombro para que se pueda incoroporar y andar, yo le ayudo y entre los dos lo ayudamos.
-¿Dónde vamos ahora, amigos?-pregunta.
-A casa-contesto.
-¿Me vais a llevar a vuestra casa? Qué buenos amigos sois.
-Si, ya, claro...
Llamo a mi casa desde el móvil...no contestan. Supongo que habrán salido.
Llegamos a mi casa. No está la llave echada, así que supongo que mis padres estarán dormidos. Entramos en la casa.
-Bien. Podeis quedaros por esta noche-digo-. Vosotros dormís en el sofá, yo en mi habitación.
-¿No podría dormir en tu cama?-dice Jack.
-No, en mi cama solo duermo yo...-noto que una cosa peluda roza mi pierna, es el gato ronroneando- Y el gato-termino la frase cogiéndolo.
-Miaaaau...-maúlla.
-Bah, paso, yo duermo en el cuarto de tus padres-dice Jack.
Otto ya esta tirado en el sofá.
-Eh, no, no, ¡no!
Abre la puerta de su dormitorio miro por encima de su hombro...y la escena me sorprende. Hay dos personas más aparte de mis padres metidos en la cama...Están todos desnudos formando una especie de trenecito...Y luego me preguntan que por qué soy tan rara...
-Si quieres puedes dormir con ellos, no creo que uno más les importe...-le digo a Jack.
-No...casi mejor que duermo en el sofá...buenas noches-se va.
Cojo una manta y se la pongo encima, no me gustaría que pillasen una gripe. Cojo otras mantas y las llevo al salón.
-Toma, esta manta para ti y esta para Otto.
-Gracias-Jack coge la suya y el gato acaricia su pierna- Eh, ¿qué? Oh...eres tú-lo coge- ¿Tiene nombre?
-No...Y no se te ocurra pon...
-Le llamare Cipote-dice ilusionado.
-¡NO LE PONGAS A MI GATO CIPOTE!
-Pero si responde...mira: Cipote.
-Miau-maulla el gato.
-Cipote.
-Miau.
-Cipotiiiitoo...
-Miau miau miaaau...
Le quito el gato de las manos y le digo:
-Te odio.
Me voy indignada a mi habitación. Cierro la puerta con pestillo y me echo a dormir.

Me despierto por la mañana y escucho un golpeteo continuo...Miro a la puerta y es Cipote dándole golpecitos a la puerta.
-Miau-maulla al verme.
Me levanto y le abro la puerta. Él sale rapidamente, yo hago lo mismo pero más pausado. Voy al cuarto de mis padres; allí no hay nadie, ni rastro de desorden. Parece mentira lo que vi anoche. Voy al baño a lavarme la cara y espabilarme, en el espejo hay una nota, es la letra de mi padre:

"Querida hija, lo que viste anoche fue una alucinación. Pásalo bien con tus amigos.
Te queremos".

Si...ya...claro...En fin, voy a la cocina a hacerme el desayuno. Al pasar por el salón veo a Jack y a Otto dormidos, parecen monos y todo. En la cocina me preparo el desayuno (café y unas tostadas) al poco tiempo llega Jack adormilado.
-Buenos días...-dice con un bostezo- ¿Qué hay para desayunar?
-Pues...lo que quieras prepararte-le señalo la despensa.
Jack suspira y opta por ponerse cereales y leche en un bol, se sienta y empieza a comer.
-Cuando termines recógelo, ¿vale?-le digo a Jack saliendo de la cocina.
-¡Vaaaaale!-dice con la boca llena.
Voy al salón y me siento en el sofá que queda libre. En el otro sofá Otto sigue durmiendo, aunque parece que se está despertando. Pongo la tele y se despierta.
-Buaaaah...-bosteza- Buenos días, preciosa-me dice.
-Hola.
-¿Qué hay de desayunar?
¿Qué pasa? ¿Creen que esto es una maldita pensión?
-Ve a la cocina y prepárate lo que quieras.
-Vale, vale...menudo humor tienes por la mañana...
Se levanta y va a la cocina.
En las noticias están hablando sobre la gripe, al parecer el chico de ayer era un caso más de gripe...Puta epidemia.
Cojo el teléfono y llamo al móvil de mi padre...Me contesta una voz femenina:
-Despacho del señor Black, dígame.
-Buenos días...eem...Soy Alexia la hija del señor Black...¿Está disponible?
-Ahora mismo no, está reunido. Cuando salga le digo que ha llamado, ¿de acuerdo?
-Eem...si, gracias. Hasta luego-cuelgo.
Llamo a mi madre. Me responde su voz:
-¿Diga?
-Hola, mamá.
-Hoooolaaaa, cariiiiiiiiiiiiñooo...¿Qué pasa?
-No, nada...que me he despertado y no estábais y después de lo que vi anoche...
-¡Era una alucinación!-me interrumpe- Llegaste algo borracha a casa y por eso viste...em...lo que viste. Bueno, tengo trabajo, después hablamos. Ciao, cielo. Besos-cuelga.
Entonces de la cocina me llega un olor muy rico voy hacia allá. En la cocina está Jack comiendo un plato de bacon, huevos y salchichas.
-¡Hola!-saluda Otto cocinando- ¿Quieres?
Asiento.
-Pues sientate y te lo sirvo, preciosa-me guiña un ojo.
Odio que haga eso...pero quiero comida (Si, lo se, acabo de desayunar...pero parece tan apetitoso...aparte, lo que no mata engorda, y como se ve que eso no mata...pues me vendría bien engordar.
Sirve mi plato y el suyo y se sienta.
-Oh....que monos somos-dice-. Parecemos una familia feliz. Tu eres la mamá-me señala- y tu el papá-señala a Jack-. Y yo...¡Yo seré el perro! ¿Puedo ser el perro?
Por cierto, todo eso lo dice comiendo por lo que de su boca salen trozos de comida...si, es un tanto asqueroso.
Cojo el plato de Otto y lo pongo en el suelo.
-Si quieres ser el perro, come como tal-digo.
Jack se ríe y Otto me mira indignado.
-¡Soy un perro muy digno! ¡Tengo derecho de comer en la mesa! ¡Hasta tu gato lo tiene!
Señala a Cipote que está sentado encima de la mesa limpándose.
-Es que él se lo merece más que tu-respondo cortante.
-¿Por qué eres así conmigo?
Supongo que era una pregunta retórica y no respondo...es por su bien.
-¡Bueno, chicos!-dice levantándose-. Me voy ya, ha sido un placer compartir esta aventura con vosotros, ya os llamaré-se gira para irse.
-¿No te despides de mi?-dice Jack melancólico-. Siempre dices que me llamarás y no lo haces, ¡no me quieres!
Entonces Otto se acerca a Jack y le da un beso en los labios.
-¿Eso es lo que querías no? Pues ya está-se para a pensar-. Eeh...es el primero beso que le doy a un tío...¡Puagh! Me voy.
Se va. Jack se ha quedado un poco trastornado con lo ocurrido.
-Me ha besado...-dice.
-¿Te ha gustado?-pregunto.
-¡No! Sino que...yo se lo decía de broma...-sigue con cara de trastornado.
-Oye, ¿que te parece si damos una vuelta o algo? No me gusta quedarme en casa.
-Me parece bien, vamos.
Ordenamos un poco las cosas y salimos de casa.
-Bueno, ¿Qué hacemos?
Jack se queda pensando y dice con una sonrisa:
-¿Y si vamos a una cafetería que hay por aquí cerca?
-Guay, tu pagas.
-Mejor...¿Y si pagamos los dos a medias?
-Vaaaale...pero solo por esta vez, que quede claro.
Conozco la cafetería a la que me lleva, he pasado un par de veces por delante pero nunca he entrado, es la típica cafetería donde solo entran adultos, bla bla bla.
Entramos y nos sentamos en una mesa. Una camarera pelirroja nos atiende...Parece que tiene un mal día, tiene mala cara.
-¿Qué te pongo?-me pregunta con una sonrisa del tipo: "Como me cabrees te cagas, so puta".
-Eeem...un batido de chocolate.
-Vale...¿Y a ti?-fulmina a Jack con la mirada.
-Un café solo...-sonríe.
La camarera se lleva las cartas. Jack parece incómodo por alguna razón...prefiero no preguntar.
El batido y el café llegan rápido.
-Aquí tienen, que aproveche-dice rápidamente.
En la taza de Jack solo está medio llena, además tiene una especie de cosa blanca líquida...parece saliva...Puagh.
Jack aparta la taza y me pregunta:
-¿Puedo beber de tu batido?
-Eem...-mejor que lo pruebe el antes que yo-Claro-se lo tiendo.
Le da un buche.
-¿Está bueno?
Entonces el empieza a toser y a tener arcadas pero de forma muy dramática...de repente se queda muy serio y dice:
-No ha pasado nada, está bueno.
La primera vez que bromea conmigo...es raro, pero me gusta.
Sonrío y bebo de mi batido y, en efecto, está bueno.
Me lo bebo rápido y pagamos, veo que Jack paga medio café, me parece justo.
Al salir me suena el móvil.
-¿Diga?-respondo.
-¡¡ALEEEEX!! ¡Soy Otto!
¿Como cojones tiene mi número?
-Esto...Otto...¿Qué quieres? ¿Como es que tienes mi número?
-Tranqui, preciosa, tengo información para ti.
-¿Qué clase de información?
-¿No te interesaba eso de la epidemia? Ven a mi casa y te doy información.
-Vale, voy para allá.
Otto me da la dirección de la calle.
-Jack, vamos a casa de Otto.
-¿Para qué?
-Tiene información de la epidemia...¿vienes?
-Vale, no tengo nada mejor que hacer-se encoje de hombros.
-Vamos en taxi, ¿vale? Lo pag...
-Paga tu por una vez...me tienes seco.
-Vaaale...tacaño.
Llamo a un taxi y a mi llamada acude uno.
Un chico joven con ropa holgada, gorra y cascos en el cuello se asoma por la ventanilla.
-¡HOOOOLA, TÍOOOS! ¿Dónde os llevo, colegas?-dice.
Subimos al taxi y le doy la dirección.
-¡¡Allá vamos!!-arranca bruscamente.
En el taxi suena música del rapero Eminem a todo trapo.
-Eminem es el mejor, tío-dice-. Porque Eminem es el mejor rapero del mundo, y quien se meta con Eminem le pego una paliza que lo dejo tonto.
-Eemm...si...ya...-contestamos Jack y yo.
-¿Os gusta Eminem? PORQUE COMO NO OS GUSTE OS RAJO AQUÍ MISMO.
-A mi me encanta...-dice Jack- ¿A ti, Alexia?
-Eem...pues la verdad es que...-Jack me pega un codazo-Si, si...me encanta Eminem.
-¡ASI ME GUSTA, TRONCOS!-frena en seco- Hemos llegado. La pasta, muñeca.
Le doy el dinero y bajamos del coche, éste sale a toda pastilla.
Otto al parecer vive en un barrio...¿conflictivo? Mirase a donde mirase se estaba cometiendo algún delito, no muy graves pero delitos.
Busco el número del portal de Otto y llamamos a su piso.
-CONTRASEÑA-dice Otto.
-Policía-contesta Jack.
Otto abre la puerta de inmediato.
Pasamos y subimos al piso, la puerta está abierta y ahí está Otto.
-Hey, tíos, esta vez no he hecho nada, ¿Vale?-dice-Solo he...-nos reconoce-¡EEH! Sois vosotros, ¡pasad, troncos! Que susto me habéis dado.
Pasamos a su casa...Oh...Dios...Mío...¿Estoy en el paraíso?
El piso de Otto está empapelado con pósters de todo tipo...Videojuegos, películas, obras de teatro, música...¡Es un friki!
-¿Te gustan los videojuegos?-pregunto.
-¿Que si me gustan? SON MI PASIÓN. Vivo por ellos, preciosa.
-¿Cúales te gustan?
-Pues...de todo...Zombies, Guerras, Estrategia...Todos.
-Sabes, Otto...empiezas a caerme bien.
Jack mira con horror aquello, no le va ese rollo.
Entonces de la habitación contigua sale un chico de la edad de Otto aproximadamente, tiene sobrepeso por lo que (supongo) va en silla de ruedas.
-¡HEY! Este es mi colega Theo-nos presenta Otto-. Ella es Alexia; es mía, que lo sepas; y este es Jack, que es aún más mío.
Miro con odio a Otto y le estrecho la mano a Theo:
-Encantada de conocerte, Theo.
-Igualmente-dice. Tiene una voz tranquila y apaciguante-¿Querías información sobre la pandemia? Sígueme.
Theo entra en la habitación de donde ha salido y le sigo.
Entramos en una habitación algo pequeña, rodeada con ordenadores, archivadores, libros apilados...etc.
Theo se pone a teclear en uno de los ordenadores. Veo que se mete en una página extraña...no es una pagina...Eh, son los archivos de la policía.
-¿Cómo has conseguido meterte?-pregunto.
-¿Qué? Oh, si, es fácil, no tienen tanta protección como creen. Mira lo que encontré.
Miro atentamente la pantalla, hay una carpeta dedicada a la epidemia...Hay fotos de gente que padece la enfermedad. Es...escalofriante. Todos tienen camisa de fuerza y en su rostro esta dibujada una expresión de rabia y violencia. Dan miedo, no puedo evitar apartar la mirada de vez en cuando.
Theo se mete en otros archivos, pero no tienen nada que ver con la pandemia.
-¿Theo...no podrías meterte en otras fuentes?-le pregunto.
-Lo he intentado, pero están muy protegidos.
-Ok, gracias, Theo. Mira, toma mi número y si tienes algo nuevo me llamas ¿vale?-le apunto mi movil con un boli en la mano-. Yo me voy. Ya nos veremos, Theo-le sonrío.
Voy al salón y veo a Otto y a Jack jugando como posesos al "Resindent Evil" o eso creo. Le toco el hombro a Jack.
-Podemos irnos ya-digo.
-Ok...espera que le reviente la cabeza a ese hijo de...¡¡TOMA YA!! SI ES QUE SOY LA LECHE.
Otto y Jack se levantan de un salto y se dan un abrazo con emoción con los saltos y todo.
-¿Podemos irnos?-digo con cara rara.
-Eem...si, claro-dice Jack al darse cuenta de que esta abrazado a Otto.
-¿Cómo que os vais? ¡No podeis dejarme así!-dice Otto dramáticamente-¿Me llamareis? No, nunca lo haceis-vuelve a decir exageradamente.
-Que si, que si...hasta luego-y nos vamos.
Durante el camino estamos en silencio, no tenemos mucho que contar. Entonces suena mi teléfono móvil.
-¡Cariiiiiño!-es la voz de mi padre-. Esta noche vamos a ir cenar a un sitio elegante, así que arreglate y espéranos en casa ¡Ah! Que venga tu novio también, será una cena familiar.
-¡Eh! Que Jack no es mi...
-Daos prisa ¡Y no te vistas como una cucaracha!-cuelga.
Mierda...
-¿Quién era?-pregunta Jack.
-Mi padre...¿Tienes ropa elegante en tu mochila?
-Eeeem...Lo más elegante que tengo son unos vaqueros una camisa. ¿Por qué lo preguntas?
-Porque mis padres quieren ir de "cena familiar" así que más vale llegar rápido a casa.
Aceleramos el paso y llegamos en cinco minutos a casa. Entro en mi habitación y escojo rápido lo que me voy a poner: Un corsé negro de cuero y unos pantalones de cuero negro también. Me pongo unas botas de plataforma negras y me pinto los ojos de negro (Si, me gusta el negro ¿Algún problema?)después voy al salón. Allí está Jack sentado en el sofá, lleva puesta una camisa blanca y unos vaqueros oscuros, supongo que no se esperaba que al llegar a esta ciudad se encontraría con "novia" y con comidas familiares con los "suegros" y demás.
Me siento a su lado, a esperar.
-Qué guapa te has puesto-dice sonriendo.
-Em...gracias, tu también estás muy bien.
Entonces con un movimiento rápido me tumba en el sofá y se echa encima de mí.
-¿Te imaginas que tus padres entrasen en este momento y nos viesen así?
Entonces desliza su mano por mi cadera y va descendiendo hasta el muslo.
-Si nos viesen así nos obligarían a casarnos, así que quita-digo empujándolo, sin resultado.
-Bueno, ahora mismo estamos con ropa ¿Que pasaría si nos ven sin ella?-y acto seguido colocó su mano en mi espalda e intento desatar el corsé.
-¡Jack! ¡Estate quieto!-empujé mas fuerte.
Aunque realmente quería que siguiera...pero no, mis padres llegarían de un momento a otro y no creo que sea una buena imagen ver como su hijita folla en el sofá.
Entonces con el forzejeo escucho un ¡CRACK! y noto el corsé bastante suelto. Jack se aparta para averiguar que ha pasado y yo aprovecho para salir corriendo hacia mi cuarto y cierro la puerta con pestillo.
Cojo otro corsé y me lo pongo, esta vez me pongo encima una chaqueta de cuero.
Empiezan a llamar a la puerta. Lo ignoro. No para. No para. Sigue sin parar. Es desquiciante. Abro enfadada.
-¿¿Qué coño quieres ahora??
Jack sonríe y me besa. Yo simplemente me dejo llevar...y bueno, una cosa lleva a la otra.

-Te odio-le digo a Jack mientras me subo los pantalones.
-No lo haces-contesta mientras enciende un cigarro.
-Eh, si fumas hazlo fuera de mi habitación, que luego huele a humo.
Jack se levanta y sale con el cigarro en la boca.
Me vuelvo a arreglar un poco y voy al salón. A los dos minutos mi madre entra en casa:
-Vamos, vamos...tu padre os está esperando en el coche.
Vamos todos juntos al coche. Está mi padre al volante, al entrar nos dice:
-Tenemos que darnos prisa si no queremos perder la reserva ¡¡Adelaaaante!!-dice efusivo.
Estamos todo el camino en silencio...Bueno, mis padres no paran de hablar, pero es lo normal.
Llegamos al restaurante, es muy elegante y tiene pinta de ser caro. Entramos y mi padre se dirige al maître, éste nos lleva a nuestra mesa. Es una mesa redonda en medio del restaurante. Nos sentamos los cuatro.
-Bueno, querida-dice mi padre abriendo la carta- ¿Cómo os conocisteis?
-Pues...-miro a Jack de reojo-...Fue algo...raro.
-Si, algo...especial-contesta Jack riéndose de mi situación.
¿Ah, si? Con que esas tenemos, ¿no?
-Bueno, la verdad de como nos conocimos fue que él era el chico de la mudanza-Jack me mira, creo que sabe por donde voy-. Y entonces al poco tiempo de traer cajas, y eso pues decidimos y quedar y entonces yo le dije que...
-...¡Que le caí muy bien y y ella también a mi por lo que quedamos más veces!-me interrumpe Jack.
-Ooooooh...que bonito...Si hasta terminais las frases del ooootro...-dice mi madre conmovida.
El camarero llegó y nos tomó nota y nos sirvió enseguida. Mientras comíamos mi padre metío la mano en el bolsillo de su chaqueta y sacó dos cajitas.
-Bien, Alexia-dice-. Tu madre y yo vemos que esta relación va bien y se nota que sois felices el uno con el otro. Os complementais...por lo que queremos daros esto.
Papá saca del bolsillo de su chaqueta dos cajitas cuadradas y nos pone delante una a cada uno.
-Venga, abridlas-dice impaciente mi madre.
Jack y yo abrimos las cajitas con lentitud, esperándonos lo peor. Era peor que lo peor. En cada caja había una alianza. Jack y yo en ese instante palidecimos todo lo posible y pusimos todas las excusas posibles para no quedarnos el anillo, pero, tras una hora de excusas, consiguieron que nos quedaramos con los anillos.
-¿Por qué no vais a dar una vuelta y así le mostrais al mundo vuestro amooooooooor?-dijo mi madre melosamente.
-Emh...si, yo necesito tomar el aire-dije levantadome.
-Y yo...este momento ha sido demasiado...inesperado-dijo Jack siguiendome.
Al salir del restaurante Jack dice:
-Wow...tus padres se toman muy en serio este "noviazgo".
-Ya se les pasará...-entonces empieza a sonarme el móvil. Número oculto. Lo cojo-¿Diga?
-...
-¿Hola? ¿Quién es? Mira, si esto es una broma telefónica no tiene...
-H-ho-hola, Alexia. S-soy Theo...
-¡Ah! Hola, Theo ¿Qué pasa?
-Eeh...eh...eeh...me preguntaba s-si querrías ve-venir con-con-conmi-igo...
-¡OH, SI, NENA!-empieza a gritar Jack al lado del móvil-!NO PARES! ¡OH, SI!
-¿QUIERES CALLARTE, IMBÉCIL?-le grito a Jack-Bueno, Theo ¿Qué decías?
-Oh, no, nada...si estás ocupada pues ya nos veremos...
-¡SEEEEEEEEEEEEXOOOOOOOOOOOOO!-grita Jack.
-¿Te quieres callar de una jodida vez?-le digo.
-Em...Adiós-Theo cuelga.
-¿Theo?
-pipipipipipipi...
-Mierda-digo.
-¿Quién era?-dice Jack riéndose.
-Theo, imbécil...Vamos a su casa, parecía que quería algo importante.
-Pero es muy tarde.
-Si no quieres venir, no vengas.
Empiezo a andar hacia la carretera para llamar a un taxi, cuando uno para escucho un suspiro y los pasos de Jack a mis espaldas.
-Vaaale, iré contigo...¡Pero no pienso pagar el taxi!-dice.
-De acueerdo, pasa.
Entramos en el taxi, aunque el taxista no nos hace mucho caso y nos saluda con un simple: "¿Dónde?". Le indicamos la dirección de Theo y en unos veinte minutos ya estamos allí.
Llegamos a casa de Otto y Theo; allí está Otto...un poco a su bola, como siempre.
-¡Heeeey, tiiiiooos! ¿Que paaashaaa?-nos saluda.
-Bien, Otto, bien...¿Y Theo?-pregunto rápidamente.
-¿Qué...? Ah, si, ha salido, no sé a que hora volverá...pero sentaos, sentaos y relajaos.
Echamos el rato con Otto jugando a videojuegos, viendo películas y demás chorradas.
Theo llega muy tarde, aunque aún estamos despiertos. Se sorprende al verme.
-Eehm...Alexia...¿Qué haces aquí?-pregunta.
-Bueno, me llamaste y pensé que era importante, así que he venido a buscarte...Aunque he tenido que arrastrar a la cosa esta conmigo-señalo a Jack.
"La cosa esta" se da por aludido y saluda sin quitar la vista del videojuego.
Theo se sonroja un poco y sonríe.
El resto de la noche seguimos igual, Theo y yo nos llevamos muy bien...con Otto también, aunque a veces no le aguanto...dudo que alguien aguante a Otto del todo (A excepción de Theo...pero por lo que se ve, pocas cosas alteran a Theo). Al final tanto Jack como yo nos quedamos a dormir en esa casa.

Al día siguiente, más o menos por la tarde, Jack recibe una llamada y se va. No ha dado explicaciones, se ha ido sin más...Me pregunto a dónde habrá ido.
Al cabo de un rato vuelve muy pálido, su cara expresa terror, aunque intenta disimularlo.
-Jack, ¿Qué ocurre?-le pregunto.
Jack pasa olímpicamente de mi y se mete en el baño. Sale secándose las manos.
-Eeh, tu. ¿Qué te pasa?-le vuelvo a preguntar.
-Nada, déjame, adiós-responde saliendo por la puerta.
Me quedo mirando la puerta con cara de gilipollas hasta que vuelve a entrar otra vez.
-Jack, joder ¿Quieres decir que coño te está pasando?-le pregunto persiguiéndole.
-Theo, ¿Puedo hablar contigo un momento a solas?-dice. A mi me aparta con el codo suavemente.
Theo asiente y señala la cocina con la cabeza. Ambos entran dándome con la puerta en las narices. Joder, ¿qué coño le pasa? A ver, se que él y yo nos llevamos a matar y tal...pero hemos pasado varios días juntos y le he cogido cariño...El justo y necesario para que me preocupe por el.
Me siento en el sofá al lado de Otto, que al parecer también se ha dado cuenta...pero pasa, como siempre.
Al cabo de un rato intento escuchar que están diciendo, lo que escucho es la voz de Theo diciendo algo como:
-¿...Tanto se nota...?...Parece preocupada de verdad...
Acto seguido salen de la cocina. Jack parece mucho más relajado, pero aún tiene esa cara de terror.
Jack se sienta en el sofá y suspira:
-A ver...Subí un momento al piso de arriba, a la quinta planta...Una de las puertas estaba abierta y eché un vistazo-cierra con fuerza los ojos y respira hondo-. Allí vi a un hombre tirado en el suelo...había mucha sangre a su alrededor...también habían unos tíos, parecían atenderle...pero no tienen pinta de médico.
-¿Llamaste a la policía?-pregunta Otto.
-Si, ya están allí.
-Allí arriba hay algo-digo sacando mi vena detectivesca-¿Subimos esta noche? Supongo que no habrá nadie. Aunque no creo que tengas que subir, Jack...después de lo que has visto...
-¿Bromeas? Pienso subir, quiero saber que cojones está pasando.
-¡Si, tíos! ¡Como en las pelis! ¡Yo me encargo de las armas!-suelta Otto.
-Yo no podré subir, chicos...El ascensor está atrancado y no puedo subir, os esperaré aquí-dice Theo.
Llegó la noche y decidimos subir.

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Esa noche cambió nuestras vidas de forma radical...¿Por qué? ¿Qué que tuvimos que ver para ese hecho? No fue lo que vimos, fueron los sucesos siguientes.
Al parecer el tipo que vivía allí padecía la gripe esa tan famosa que ronda últimamente. Encontré un diario allí. El hombre era científico y por lo que se ve llevaba el tema este de la gripe, la última página escrita ponía algo como: "No podemos jugar a ser Dios".
Eso no fue lo peor...al volver a casa encontramos la puerta abierta y a Theo inconsciente, le habían golpeado muy fuerte en la cabeza y sangraba mucho; llamamos a la ambulancia y se lo llevaron.
Aparte de eso, mi prima Cindy (una rubia parecia a la de la película "Una rubia muy legal" pero creo que incluso la protagonista tenía mas cerebro)que también fue un cambio importante en mi vida.
Un buen día los militares nos advierten que no se puede salir de nuestras casas bajo ningún concepto. Conseguimos ir a casa de Otto, pasamos obstáculos (Como por ejemplo esas cosas que andan como zombis, parecen zombis y reaccionan como zombis [Creo que son zombis]) y llegamos sanos y salvos a su casa. Poco después de nuestra llegada nos comunican que Theo a muerto. Nunca antes había visto a Otto tan mal, parecía un saco de huesos y músculos vacía.
Por cierto, ¿he mencionado que mis padres están desaparecidos? La última noticia que tuve de ellos fue que ambos se habían dado de baja en el trabajo por enfermedad y ninguno contestaba a su teléfono móvil, en su puesto de trabajo tampoco sabían nada y en los últimos días recibí unos 500€ en mi cuenta del banco, la transferencia fue hecha por mis padres...esa suma de dinero es mucho más de la que suelen ingresarme.
Las noticias más frescas que tenemos es que ahora las autoridades nos han llevado a todos los sanos a un centro dónde habitarán las personas sanas de la ciudad. Es un recinto grande rodeado por vayas de alambre de espino y electrificadas...Me siento como una judía en plena 2ª Guerra Mundial.

El mundo se ha ido a la mierda.

3 jul. 2010

Informativos ZBZ



- Buenos días, bienvenidos al informativo matutino.
A día de hoy comenzamos con noticias que sacuden al mundo entero:
Pandemia.
Se ha localizado un nuevo tipo de infección que mantiene a los investigadores y cientifícos en la duda, ya que se desconocen al 100% las causas y efectos de esta nueva enfermedad. Se ruega máxima atención a los siguientes síntomas:
  • Fuertes vómitos
  • Fiebres altas
  • Cangrena y necrosis
Manténgase alerta acerca de heridas de gravedad. La higiene en el tratamiento de las heridas y otras enfermedades resulta vital para mantener alejada esta epidemia.

Los casos detectados han sido llevados a cuarentena para su observación. Acudan a sus médicos para una mejor información. En los días siguientes, se les mantendrá informados acerca de los avances de esta noticia y su tratamiento.

A continuación, los políticos de los países vecinos...