26 abr. 2010

Adiós, libertad

*Riiiing*

Por fin suena ese dichoso timbre que indica el final de las clases. Casi al instante ya estoy en la puerta saliendo.
La gente se aglomera en la puerta principal...espero a que se despeje un poco y salgo. Entonces siento una vibración en el bolsillo y empiezo a oír mi tono de llamada ("Caramell Dansen". Si, soy una friki...¿y qué?). Descuelgo:

-¿Si?
-¡¡¡HOOOLA, CARIIIIÑOOO!!!
Oh...no...esa voz no...
-...¿Mamá?-la palabra parece que se me atraganta.
-SIII, SOY YO, CIEEELOOO-ella siempre tan efusiva.
Diría que casi noto como me pellizca la cara...
-¿Qué pasa?
-Ve hacia casaaaa...tu padre y yo estaremos en dos minutos allí.
¿¿¿QUÉ??? ¿¿¿MIS PADRES??? ¿¿¿EN MI CASA??? ¿¿¿POR QUÉ???
-Pero-pero-pero...¿Por qué?-digo intentando no perder la compostura.
-Ahora te expliico...Chao-Chao, cieeloo...¡Besoooos!-cuelga.
En estos momentos soy la chica más frustrada del mundo...¿Por qué yo?
Voy andando hacia casa...Cuando un idiota se choca conmigo.
-Perdona-dice.
Le mando una mirada que ni la de "la niña del Exorcista"...no tenía un buen día.
-Maciza-me llama.
-¿Q-u-e m-e h-a-s l-l-a-m-a-d-o?-digo con ojos de psicópata.
-Nada, solo comentaba lo buena que estás-me guiña y se da la vuelta.
¿Pero que coño le pasa a ese tío?
En un arrebato de furia le tiro la mochila a la cabeza...desgraciadamente la mochila cae al suelo...al igual que mi dignidad, pero creo que no se ha dado cuenta...Así que cojo mi mochila y me voy.
Solo quiero llegar a casa y olvidarme de todo...de todo...de todo...
¿QUÉ? ¿Qué hace el idiota de antes en MI casa?
-¿Qué haces aquí?-le suelto siendo lo más borde que me sale.
-Me han dado la dirección para un trabajo de mudanzas...¿es tu casa?
-Si...-suspiro-haz lo que tengas que hacer...pero no molestes.
Y justo cuando voy a entrar en casa...
-¡¡HOOOLA, CARIIIÑOOO!!
No...noo...no...ÉL no...
-Hola, papá...-saludo.
-¿Que tal estás?
-¿Qué hacéis aquí? ¿Por qué habéis vuelto? ¿Ha pasado algo dónde vivíais?
-Noo... que diiices...Hemos vuelto para estar con nuestra hijiiiita queriiiidaa-dice con una sonrisa antes de darme un "achuchón" de oso.
¿Cómo que para estar con su "hijita querida"? Llevan toda mi vida pasándo de mi...cosa que nunca me molestó...¿y ahora así por las buenas vuelven? No me lo trago.
-Venga, va, en serio, fuera coña...¿Por qué habéis vuelto?-pregunto al liberarme de su abrazo.
Me mira sin comprender.
-Ya te lo he dicho...¡Queremos estar contigo!
-¿Y mamá?
-Ah...nada, en casa recogiendo sus cosas, ya sabes como es...
Se vuelve hacia el Idiota.
-Usted debe de ser Jack Layton, ¿no?
Vaya...el Idiota tiene nombre...
Bah, entro a casa y me siento en el sofá a hacer lo que sea. Mi padre y el de la mudanza se estrechan la mano y hablan un rato.
Al cabo de un rato de estar transportando cosas, mi padre bosteza.
-Buaaaah...voy a descansar un rato, estoy cansado-se encierra en su habitación y casi al instante oigo sus ronquidos...típico.
Ahora que me fijo...el chico no está nada mal...y tiene su punto sexy así cogiendo cosas pesadas...y sudado...¡Argh! Álex, llevas mucho tiempo sin echar un polvo...
-Perdona-me dice- ¿Puedes darme un vaso de agua, por favor?
-Si-digo.
Me levanto sin decir nada, cojo un vaso y lo lleno de agua del grifo. Y se lo doy.
Empieza a beber agua...y derepente...¡FUS! mi gato aparece practicamente de la nada y le tira el vaso encima...Dios...está realmente bien...¡No! Álex, no le mires tanto...Cojo el gato y empiezo a acariciarlo...Parece que al gato no le cae bien él.
-Bueno...yo ya he terminado, me marcho-dice.
-¿Te dejo una camiseta de mi padre?-vuelvo al tono borde- es que hace frío.
-No, gracias ya estoy calient...digooo...que hace calor.
-Oye ¿Tu tienes idea de física?-le pregunto.
-Se de otro tipo de física...
Argh...pervertido...bueno, mejor seguirle la corriente.
-¿Qué tipo de física?
-em...Física cuántica...Pero estoy muy cansado, me voy.
Se va...Tendré que hacer los deberes yo sola.
Entonces...caigo en la cuenta de algo...TIENE MIS LLAVES.
Voy tras él y le pido las llaves, él me las da y se va.
Al terminar los deberes empiezo a aburrirme...a aburrirme muuuuchiiiiisimo...mmm...mi padre seguramente tendrá el número del chico éste...
-Papá.
Ronquido.
-Papá...dame el número del de la mudanza.
El casi dormido saca un papelito y me lo da.
Marco el número.
-¿Si?-contesta.
-Me aburro.
-¿Quién eres?
-Esa chica borde...
-Ah, ya, la de la mudanza-parece desilusionado.
-Si.
-¿Qué quieres?
-Me aburro.
-¿Y qué quieres que haga?
-¿Damos una vuelta?
-Umh...vale.
-¿Dónde?
-Te recojo.
-Vale, hasta luego.
Cuelgo.
Voy a mi cuarto a cambiarme y me pongo una camiseta negra que pone: "Oh, My Goth!", unos pantalones vaqueros cortos llenos de agujeros y mis botas militares. Me pinto los ojos de color oscuro, cojo llaves y móvil y me siento en el escalón de mi casa a esperar.
Al poco tiempo aparece. Se queda un poco "pillado" viendo mis pintas...no es el primero.
-¿Por qué me has llamado?-dice.
-Me aburría-contesto encogiendome de hombros.
-¿Y no tienes más amigos?
-Bueee...¿Dónde vamos?
-Tu me dices. Por cierto...¿Cómo te llamas?
-Alexia...Álex para los amigos-no me acordaba de su nombre-¿Y tu?
-Jack...no puedo disminuirlo más.
-¿Dónde te hospedas?
-En un motel de mala muerte...desde la noche pasada.
-Que cutre...-mmm...está bastante bueno...y yo llevo tiempo sin un polvo...mejor ser directa-. Mira, te voy a ser sincera...te he llamado porque llevo mucho tiempo sin echar un polvo y eres el primer tío bueno que se me cruza por el camino. Enton...-me interrumpe cogiéndome de la cintura, después me besa.
La cosa se anima...vaya, que tenemos un calentón de narices...Si no fuese porque había mucha gente por allí lo habríamos hecho en ese mismo callejón.
Antes que nada le comento que tengo diecisiete años, no quiero que luego se arrepienta y me venga con historias si pasa algo...él tiene veinticinco...no puedo evitarlo, le suelto la rima tan famosa que tiene que ver con culos y con hincar.
Llegamos al motel. El "recepcionista" (si se le puede llamar así) va muy fumado...me pregunta si quiero un porro...ya que estamos...le pregunto si es buena...se desmaya...creo que no lo era tanto.
Vamos a la habitación de Jack. A los diez segundos (no sé cómo) estamos los dos desnudos en su cama. Al ver su....mmm..."mini-Jack" (lo llamo "mini" por decir algo, porque vaya....eso puede tener el grosor de mi brazo casi...) pienso: "¿ESO CABE?"
Y si....cabía a la perfección...pero como no nos quedamos contentos a la primera...lo hicimos una segunda...y una tercera...y una cuarta...así hasta seis (es heroíco)
Al terminar el último...noto que me mojo...pero no es mio....¡HORROR!
Jack se quita de encima y jadea...Le arranco el preservativo de golpe y miro que...¡GOTEA!
-AAAAARGH-grito.
-¿Qué pasa?-dice él.
Le golpeo histerica con el condón en la cara.
-¡MIRA! ¡MIRA! ¡MIRA! ¡MIRA!-le grito.
Su cara se pone pálida al ver que gotea.
Voy disparada hacia el baño...y hago algo que creo que es lo más estúpido que he hecho en mi vida con diferencia...Me meto en la bañera y con el agua de la ducha empiezo a darme en...mm...el horno dónde se cuece el pan, por así decirlo.
Jack tranquilamente se viste y se va...Me di cuenta que se había ido cuando me tendió la píldora...nunca me había alegrado tanto de ver un medicamento.
-Toma, coño mojado-dice.
Le quito la píldora y me la trago al isntante.
Salgo de la bañera (ojo, con mucha dignidad), voy donde la "escena del crimen" y empiezo a vestirme. Jack se tira a la cama...parece cansado.
Al vestirme le doy un puñetazo en el "arma homicida" (si, leo muchas novelas de misterio). El abre los ojos.
-¿Pero que coño haces?-exclama.
-Por el susto que me has dado-le lanzo una mirada asesina.
-Si, pero tu bien que has disfrutado, nena.
¿NENA? ¿Me ha llamado...nena?
-¡¡No me llames nena!! Me voy-digo indignada saliendo de la habitación.
-Adiós, nena-oigo que dice.

Voy algo lento...tengo que ir con las piernas algo arqueadas...en fin...
Al salir del motel mi padre llama histérico con que vuelva casa, que dónde estoy...bla bla bla...le tranquilizo diciendo que ya voy para allá...
Adiós libertad...te echaré de menos...

Seis en una

Despierto y la única cosa que me da los buenos días es mi horrible dolor de espalda. La cama me ha destrozado por completo. Como de costumbre, me levanto temprano, así que voy a la ducha. Congelada. De nuevo me quejo del presupuesto que he tenido que pagar para esto...de la habitación contigua oigo quejas y golpes, por ello, decido que lo mejor es que me quede callado.
El agua fría alivia el dolor de espalda y también me despierta del todo.

Gruñidos. Mi estómago reclama combustible. Salgo de mi habitación y en el camino que hago desde ella hasta la salida no encuentro a nadie. Mientras camino, reflexiono de que debería buscarme un empleo, pues me queda poco dinero. Decido que lo mejor será buscar un periódico, y no comprarlo, porque sería otro gasto absurdo. Voy a la cafetería más cercana y una chica...joven, pelirroja de ojos verdes me toma nota. Me doy cuenta de que me mira de arriba a abajo, pero me hago el interesante haciéndola creer que no me doy cuenta. Tomo un café y un sandwich que de momento me dejan satisfecho. Miro a la mesa que está al frente y...¡un periódico!
Me levanto rápidamente, lo cojo y me vuelvo a sentar.
Noticias aburridas, típicas...una falta de higiene en un barrio...que asco de gente.
Sección de empleo. Encuentro de todo un poco, pero lo que más me llama la atención es una mudanza. En el árticulo se refleja una dirección y un número de teléfono. Decido llamar.

-¿Dígame?-Contesta una voz.

-Buenas.-Digo.

-¿Quién es?

-Le llamo por una oferta de empleo, ¿sigue disponible?

-¡Oh! Claro, claro. Sí, una mudanza. ¿Está usted capacitado para ello?

-Cuando me vea verá usted que si.-Río.

Me da una dirección y me indica que esté a las doce en ella. Me da las gracias y cuelga.

Termino el desayuno y pago. Le dejo mi número de teléfono al lado de la cuenta a la camarera, que me mira y me guiña, a lo que yo sonrío.
Doy un largo paseo, hasta poco antes de las doce.

Quiero ser puntual, así que me dirijo hacia la dirección que me han indicado. En el camino choco contra alguien. Veo a una chica, pelo negro con puntas rebeldes, ojos azules y...en resumen, que está muy buena.

-Perdón.-Digo, intentando ser cortés.

Me lanza una mirada asesina. Algo me dice que no tiene un buen día. Se da la vuelta y suelto:

-Maciza.

Eso la mosquea, porque se da la vuelta y me mira ahora con ojos asesinos.

-¿Q-u-é-m-e-h-a-s-l-l-a-m-a-d-o?-Gruñe.

-Nada, solo comentaba lo buena que estás.-Le guiño y me marcho.

Al llegar a mi objetivo, me encuentro de nuevo con la muchacha, que me mira y me pregunta:

-¿Qué haces aquí?

-Me han dado esta dirección para un trabajo en mudanzas...¿es tu casa?

-Si...-Resopla.-Bueno, no me molestes.

Un hombre...bastante atractivo me pregunta si soy el de la mudanza, a lo que asiento. Me da las llaves de la casa y me indica que hacer. Lo normal, llevar cajas a una casa, que si no.
Termino mi jornada sin chaqueta y bastante sudado. La chica de antes me está mirando.

-Perdona, ¿me puedes dar un vaso de agua, por favor?-Le pido.

-Sí.-Dice secamente. Va a la cocina y me sirve un vaso de agua de grifo. Casi parece que está caliente, pero me sienta de maravilla. De pronto, un gato se me pone de frente, causando que el vaso derrame el agua sobre mi camiseta. Me viene bien, pues tengo bastante calor. La chica acaricia al gato, y este, se enfurruña mirándome.

-Bueno, yo me marcho ya.-Digo.

-¿Quieres una camiseta de mi padre? Hace frío.-Dice algo menos borde...pero sin exagerar.

-No, gracias, estoy bastante calient...quiero decir, que tengo calor.

Luego ella me pide ayuda con sus deberes de física. Le digo que podría ayudarla con otro tipo de física, y al preguntarme cuál de forma tan inocente, le respondo que de física cuántica. Por desgracia es esa la que está dando, y le digo que estoy muy cansado. Después de eso, me voy.
Antes de irme, la chica me persigue y me dice que tengo las llaves de su casa, las saco y se las doy sin rechistar.

Antes de llegar al motel, decido dar un paseo. Mi móvil empieza a sonar. ¿Será la pelirroja?

-¿Sí?

-Me aburro.-Responde una voz femenina.

-¿Quién eres?-Pregunto extrañado.

-Pues...chica borde que...-Empieza a hablar.

Ah venga! La de la mudanza.-Acierto.

-Sí.

-¿Y qué quieres?

-Me aburro.

-¿Qué quieres que le haga?

-¿Damos una vuelta?

-Uhm...está bien...

-¿Dónde?

-Te recojo.

-Vale, hasta ahora.-Cuelga.

Esta chica es muy rara. Me quedo extrañado, pero voy a su casa. La veo vestida de una forma bastante...inusual. Pero si es su estilo no me voy a quejar. Si no, miradme a mi.

-¿Por qué me has llamado?

-Me aburro.-Dice.

-¿Y no tienes más amigos?

-Bueee...¿A dónde vamos?

-Tú te conoces esto mejor, donde tu quieras.

-Antes de nada, creo que no estaría nada mal que me dijeras tu nombre.

-Alexia...Alex para los amigos. ¿El tuyo?

-Jack...y no lo disminuyo más porque bastante corto es ya.

-¿Cuánto tiempo llevar aquí?

-Desde la noche pasada, me hospedo en un motel de mala muerte...pero al menos hay cama.

-Que cutre...-Duda un momento.-Mira, te voy a ser sincera. Te he llamado porque hace tiempo que no follo, y tú eres el primer tío bueno que se me ha cruzado y me ha hablado, porque los de mi clase...casi que no. Enton...-Sigue hablando, pero la atraigo hacia mí y la beso.

Nos empezamos a calentar. Bueno, aunque no sea pelirroja esta también está bien. Luego me comenta que tiene diecisiete años, yo tengo veinticinco (hace la gran rima), y le digo que después no diga nada que pueda afectarme.
Llegamos al motel y nos metemos en mi habitación. La lanzo a la cama y comenzamos a desnudarnos mutuamente. Por suerte tengo bastante protección para las seis veces que lo hacemos...algo heroico, pero es que soy yo. Al terminar el último, ella me aparta bruscamente y me saca el "chubasquero". Se pone histérica y me lo muestra. Caen gotitas.

Ella casi se pone a gritar, va al baño y se da con la ducha en sus partes íntimas. Yo me visto y bajo a la farmacia más cercana. Al subir la veo haciendo lo mismo.

-Histérica.

-¡Calla!

-Toma, coño mojado.-Le extiendo la pastilla.

Se la toma. Parece más calmada ahora. Me tumbo en la cama, y me quedo dormido...

Ah! ¿Qué coño haces?-Me despierta con un golpe en una zona bastante delicada.

-Esto por todo lo que me has hecho.

-Pues tú bien que lo has disfrutado, nena.

-¡No me llames nena! Me voy. Adios.

-Adios, nena.-Le digo.

Veo como se marcha enfurruñada y después caigo rendido.

21 abr. 2010

No soy una buena ciudadana...

¿Qué hace una chica de 17 años a las 5.00 a.m?
Llegar a casa (obviamente).
Entro en mi pequeño piso y dejó las llaves en un pequeño mueble donde suelo dejarlas y busco en la oscuridad de la estancia los pequeños ojos brillantes de "mi" gato callejero...(un gato al que un día que se coló por mi ventana se me ocurrió darle de comer...y desde entonces entra cuando le da la gana...total, mientras no me moleste...) pero no lo veo, aunque tampoco me he esforzado mucho por encontrarlo, llevo una noche entera entre el humo, el alcohol y la música...ya me costaba encontrar la cerradura de la puerta ¿crees qué encontraré a un gato en la oscuridad?
Voy como puedo hacia mi habitación y busco a tientas mi pijama y me meto en la cama a dormir.
Al poco de echarme escucho un leve ruido en el pasillo...silencio. Hago la gloriosa pregunta:
-¿Hay alguien hay?-¿Qué? Lo creáis o no, es lo que te sale en el momento.
La respuesta a mi pregunta fue el siencio.
Me levanto algo inquieta y asomo la cabeza por el marco de la puerta...Y... es el gato jugando con la moqueta.
-Miau-maulla al verme.
-¿Miau? Si supieras el susto que me has dado gato de los...-cojo al gato y lo llevo a la cocina, donde siempre tengo un pequeño cuenco de agua para él.
Le acaricio la cabeza y media vuelta...a dormir la hora y media que me queda antes de levantarme.
Al llegar a mi habitación me desplomo sobre mi cama de cualquier manera y casi al instante ya estoy dormida.

*Piiip* *Piiiip*

Imposible...imposible...imposible...¿ya son las 7.00? Busco a tientas el despertador y lo arrojo al suelo para que cese el irritante sonido de alarma...
Me levanto y voy como una muerta viviente hacia el cuarto de baño y me empapo la cara de agua fría, en un intento de espabilarme.
Al cerrar el grifo me doy cuenta que huele muy mal, realmente mal...diría que asquerosamente mal.
Miro en el váter...nada. Miro en la bañera y...¡puagh! ¿¿Qué demonios hace un pájaro descuartizado en mi bañera??
El gato suele traerme pájaros muertos...lagartijas...cualquier insecto...pero...nunca deja así a sus presas...
Bueno, no es momento de ponerse a pensar en las fechorías del gato. Miro el reloj: ¡Mierda! ¡Voy tarde!...Pero no puedo dejar ésto así...¿Qué hago?
Cojo del cesto de la ropa sucia una toalla y recojo como puedo los trozos de ese desdichado pájaro...siento como me entran naúseas, hoy no desayunaré mucho...Bien, ya tengo todos los trozos...¿Qué hago?
Miro la ventana abierta...miro lo que queda del pájaro...delante de esta ventana hay un contenedor...a lo mejor acierto. En diez segundos los trozos del pájaro sobrevolaban la calle.
¿Qué? Tenía tres opciones:
1. Dejar el pájaro muerto en mi bañera hasta que me hartase del olor.
2. Tirar los trozos del pájaro maloliente por la ventana.
3. Tirar los trozos del pájaro maloliente a la basura...claro que el pájaro seguiría oliendo...más el olor de la basura...Creo que terminaría tirando el pájaro más la basura por la ventana.
Mientras salía del baño oía despotricaciones desde la calle sobre mi madre y su profesión...
Fui a la cocina y practicamente engullí el desayuno...iba bastante retrasada a las clases. Al terminar cojo la mochila y salgo de mi casa lo que se dice "escopetada".
Ya tendría tiempo para solucionar el problema del gato...Claro que si me trae otra presa así...no dudaré en tirar al pobre animalito descuartizado y al gato por la ventana.
No soy una buena ciudadana, lo sé.

Que disfrutes de tu estancia

Como un buen viajante, llego a una nueva ciudad de la que aún no sé su nombre. Parece una ciudad tranquila, pero ha sido un viaje muy largo y ahora mismo no tengo ganas de explorar. Por suerte encuentro un motel cercano, y observo que está viejo y desgastado. Al entrar veo que no es el mejor motel del mundo, pero espero que al menos tenga una cama y algo de comida digna. En la recepción encuentro a un muchacho sentado...con un cierto aire de pasotismo.

-Buenas noches.-Digo-¿Tendría una habitación en la que poder hospedarme por esta noche?

El chico hace un gesto con la mano en señar de dinero. Desde luego, no tiene demasiados modales...pero he de admitir que yo tampoco. Solo tengo 150 dólares, así que saco 50...pero al ver como se le salen los ojos de las órbitas al chaval, decido dejar mi oferta en 25. Se desanima levemente.

-Sígame.-Se levanta y me conduce hacia mi habitación.

La madera del lugar esta gastada, el papel de las paredes está arrancado...sin dudas he pagado demasiado. Al llegar a mi habitación no me sorprende encontrar lo que veo. El chico se va y me deja a solas. Contemplo un lugar pequeño, con una cama pequeña, una televisión pequeña y todo a un precio enorme.

-¡Para esto he pagado 25 dólares!-Grito.

Escucho un murmullo de queja a lo lejos. Para quejas yo, ¿no?
Veo que al lado del televisor hay unas cuantas películas calientes, y como soy un hombre (y además necesitado), decido ver alguna. Pero descubro que son de la misma calidad que el motel...cutres. Paro la película y decido que lo mejor va a ser dormir, pues el viaje ha sido duro.

Me acuesto en mi cama y el cansancio me vence, sumergiéndome en la oscuridad.

Introduction

Quién juega con fuego, acaba sintiendo el calor demasiado cerca. Abrasando. Quién juega a ser Dios, recibirá las consecuencias de su propia creación. Las criaturas, aún en su forma más primitiva, conservan siempre el anhelo de vivir.

Ante todo, luchan para sobrevivir. Y tan solo serán unos pocos. El resto caerá ante la fuerza que provoca el sentir no pertenecer al mundo en el que se ha inculcado.
Llegan las hordas a destruir un mundo en el auge de su existencia.

A. Wyndham. Diarios I

"Porque viene la hora en que todos los que están encerrados en las tumbas oirán su voz"
Juan 5:28

MI VOZ